Hospitales Según los autores de una publicación científica

Capacidad de coordinación y adaptación del H. Rey Juan Carlos, aval en la gestión de la Covid-19

— Móstoles (Madrid) 20 May, 2020 - 12:43 pm

Según el artículo ‘Gestión de personas, funciones y recursos durante la epidemia Covid-19‘, publicado en la revista New England Journal of Medicine Catalyst, Innovations in Care Delivery, la “gran capacidad de coordinación y adaptación” demostrada por el personal del madrileño Hospital Universitario Rey Juan Carlos de Móstoles, así como el “liderazgo de su equipo directivo”, ha permitido a este centro “afrontar los numerosos retos planteados por la epidemia de la Covid-19” y posibilitan, además, que pueda seguir trabajando en la actualización de todos los recursos empleados para estar preparado ante una posible nueva curva.

Los autores de este estudio científico son los doctores Raquel Barba, Cristina Rosado, Juan Rey y Javier Pardo, que conforman la Dirección del citado hospital. “La agilidad en la respuesta y la flexibilidad de las personas son probablemente dos de las características principales necesarias a la hora de afrontar una pandemia”, señalan.

Además, dichos científicos indican que, en el ámbito de recursos humanos, “estas capacidades son especialmente importantes por los requerimientos cambiantes a un ritmo al que ningún sistema sanitario se ha enfrentado hasta el momento, al tiempo que tener la posibilidad de modificar espacios y adaptar funciones es también clave para asumir una actividad superior y diferente a la habitual”.

Casos afectados

El creciente aumento de casos afectados por el nuevo coronavirus en España, especialmente en Madrid, a partir de finales de febrero, hizo asumir a este centro el “mayor reto que al que nuestro sistema sanitario se ha enfrentado en décadas: la necesidad de adaptar espacios, funciones y personas a la nueva realidad que estaba viviendo y que, con toda probabilidad, como rápidamente se confirmó, llegaría de forma aún más intensa”, resalta este hospital gestionado por el grupo sanitario Quirónsalud.

Gestionar “eficazmente” la crisis durante esas semanas implicó, entre otras medidas, duplicar las habitaciones para pasar de 292 camas de hospitalización a 493, o ampliar la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) con cinco puestos más, llegando así a los 23, a los que se sumaron otros 18 de una nueva unidad instalada en la zona de Reanimación del bloque quirúrgico para cuidados intensivos.