Punto de vista Horarios europeos para la Atención Primaria

‘Contradicencias’

En una publicación reciente del sindicato AMYTS, el director médico de su Revista Madrileña de Medicina se pronuncia a favor del cambio horario en los centros de Atención Primaria, entre otras razones con el objetivo de adecuarlos a las pautas europeas.

Perdónenme, en primer lugar, por el neologismo utilizado en el título. Creo personalmente que las personas (al menos la mayoría) tenemos contradicciones internas que, en muchos casos, no son fáciles de salvar y que prueban probablemente que la razón por sí sola no es el criterio fundamental de la vida. Dicho esto, lo que me gustaría destacar es la existencia de contradicciones que no son meramente racionales, sino que tienen un calado más profundo, vivencial y existencial, de ahí la elección del término. Y en este caso referidas a la posición de algunas organizaciones en contra de la modificación de horarios en Atención Primaria (AP).

En AMYTS tenemos claro, desde hace años, que los turnos de tarde no son la mejor opción para la mayoría de los profesionales

En AMYTS tenemos claro, desde hace años, que los turnos de tarde no son la mejor opción para la mayoría de los profesionales, y esto es palpable en la Atención Primaria de las pocas comunidades autónomas que optaron por la jornada obligatoria de tarde, entre las que se encuentra casi únicamente en este momento Madrid. Por cierto, sin evidencia de que eso aporte un mejor nivel de salud a la población así atendida. En realidad, la opción fue para ahorrar inversión inmobiliaria, para intensificar el aprovechamiento de los centros ya construidos y evitar la necesidad de nuevos inmuebles, a costa en este caso de los horarios de trabajo.

Dificultades manifiestas

Sabemos de las dificultades de conciliación familiar y personal que eso produce, por la discordancia de horarios con respecto a cónyuges e hijos de los profesionales afectados, pero también porque dificulta otro tipo de vínculos sociales al obligarte, por ejemplo, a comer entre una y dos horas antes del horario habitual del resto de la sociedad, o a tener contacto con la familia sólo en los momentos de levantarse y acostarse, o a ver reducido, en muchos casos, el horario hábil para poder realizar actividades diferentes a las laborales…

Por eso, en AMYTS siempre hemos luchado por el reconocimiento de la especial penosidad que, para nosotros, supone el turno de tarde (aún reconociendo que unos pocos profesionales lo prefieren, a diferencia de la mayoría de sus compañeros), mediante el abono de un plus especial, con la mirada puesta en los “horarios europeos”, pues en la gran mayoría de países de Europa la AP permanece abierta, en consulta a demanda con sus profesionales de referencia, entre 9-9 y 17-18 horas, sin que se detecte perjuicio, tampoco, en sus niveles de salud, disponiendo de un adecuado sistema de urgencia para la atención sanitaria fuera de esas horas, a veces con dispositivos específicos para ello, a veces con turnos rotatorios de los propios profesionales de la AP.

Horarios europeos

La Administración ha ofrecido una medida que reduce la penosidad horaria de los médicos y ofrece una vía de avance en el logro de unos horarios más ajustados al modelo europeo

A pesar de esa presión, la Administración nunca ha querido apoyar estas consideraciones, y no ha llegado a dar pasos concretos, por ejemplo, en la consideración del plus económico de penosidad para el turno de tarde. Sin embargo, ante la evidente manifestación de esa penosidad en la dificultad para encontrar cobertura adecuada de muchos turnos de tarde de Pediatría y, en los últimos meses también, Medicina de Familia, la propia Administración ha comprendido la necesidad de actuar, ofreciendo una medida que, si bien no nos parece perfecta ni mucho menos, reduce la penosidad horaria de los médicos y ofrece una vía de avance en el logro de unos horarios más ajustados al modelo europeo y más compatibles con la relacionalidad familiar y social que es característica del ser humano y, como no podía ser de otra manera, de los/as profesionales de la Medicina.

Es sorprendente, por tanto, la radical oposición a esta mejora de las organizaciones sindicales de clase, de SATSE y de las propias asociaciones de vecinos. Es aquí donde veo la contradicencia a que me refiero en el título, porque entiendo que las organizaciones sindicales defienden en general la adaptación del horario laboral general al denominado horario europeo, y que las asociaciones de vecinos no pretenden vecinos que no tengan tiempo de encontrarse ni de defender en común las condiciones de vida en sus respectivos barrios. Sin embargo, sí se están colocando directamente en contra de esta mejora horaria concreta, a pesar de beneficiar a los profesionales que así lo deseen y a la atractividad de las plazas de los centros de salud que, así, verían reducidos los problemas de cobertura de plazas.

Sociedad mercantil

Si con este planteamiento de reducción horaria se iniciara una dinámica social de adaptación al horario europeo, estaríamos encantados de liderarla

Lo que pasa es que, en el fondo, de esta manera se colocan en línea con la evolución de la sociedad mercantil en que nos encontramos, que cada vez tiende a horarios más amplios, a jornadas más prolongadas y, en el fondo, a una menor conciliación de la vida laboral, familiar y social (a la que dicen defender), que nos acabará perjudicando a todos. Teniendo en cuenta, además, que éste es el segundo problema más grave del ámbito laboral español, a continuación del de la precariedad/temporalidad, según un estudio sindical europeo. Y esto en base a un criterio de fondo: que el ciudadano tenga acceso continuamente a los servicios, en base al mero deseo personal, aún cuando con eso perjudique a otras personas. Eso es, por ejemplo, lo que está llevando a la ampliación de los horarios comerciales, que los pequeños no pueden asumir y que conlleva jornadas en turnos poco amigables para muchos trabajadores, con la misma excusa de incrementar la accesibilidad para que el ciudadano de a pie pueda ir a la hora que le apetezca a hacer su compra… incluso por la noche.

Bueno, desde luego que no es eso lo que queremos en AMYTS. No lo queremos para los médicos, cuyos derechos y posibilidades queremos defender, pero tampoco lo queremos para el resto de la sociedad. Si con este planteamiento de reducción horaria se iniciara una dinámica social de adaptación al horario europeo, estaríamos encantados de liderarla. Cierto que para ello haría falta también un gran proceso de concienciación y responsabilidad social, que nos llevara a todos a equilibrar los intereses y deseos individuales con los intereses del conjunto de la sociedad; proceso que, por cierto, ayudaría también a resolver otros problemas, como el de la saturación de los servicios de urgencia, que también son utilizados con frecuencia, hasta su saturación, con el solo criterio de la conveniencia, y no el de la necesidad. Pero parece ser que hay grandes entidades que, defendiendo en teoría la idoneidad de los horarios europeos, en la práctica se oponen a ellos.

Cubiertas las urgencias

Otro mensaje atemorizante circula por los medios, y es el de la medida de mejora saturaría los servicios de urgencia. Desde luego, eso no sería por la propia medida en sí, dado que se plantea que los centros que apliquen el horario se encargarían de cubrir esas horas de asistencia hasta las 9, atendiendo a los pacientes cuya patología precisara atención urgente. Lo que queda en realidad aquí al descubierto es el temor de los profesionales de estos servicios (SUMMA, SAR, urgencias hospitalarias) a que sus condiciones habituales de trabajo, de elevada penosidad y muy bajo reconocimiento por la propia estructura sanitaria, puedan verse sometidas a una tensión que, como digo más arriba, no parece previsible.

En cualquier caso, lo que hay que hacer es reconocer adecuadamente el ejercicio de estos profesionales y sus condiciones específicas de actividad, porque prestan uno de los servicios más valiosos del sistema sanitario: estar ahí cuando la enfermedad aparece de forma aguda y amenazante. Y por eso muchos de ellos siguen en ese ámbito a pesar de las dificultades. Parece mentira que nuestra Administración sanitaria sea con ellos tan cicatera y maltratadora.

La propuesta de mejora horaria no es, desde luego, ni la mejor solución ni la deseable como definitiva. Aporta algún avance en la dirección que parece que todos deseamos, en la misma línea que ya lo han hecho los horarios deslizantes. Por eso la apoyamos. Pero parece que hay quien se limita sólo a desearlo, sin querer emprender el camino práctico para conseguirlo.

Miguel Ángel García Pérez

Médico de familia. Director médico de Revista Madrileña de Medicina

1 Comentario

  1. Juan Antonio Salcedo Mata says:

    Horarios europeos, si, pero para todo el mundo, no solo para los trabajadoras/es sanitarios. La realidad nuestra es la que es y así ajustamos los servicios públicos. Este recorte del horario disminuirá la accesibilidad de la población a los centros de salud en una franja horaria que es la que pueden, disminuirá plantilla y aumentara las urgencias en los hospitales. Hay informes al respecto. Mejor actitud y menos corporativismo.

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