Derecho Sanitario Por el Tribunal Supremo

Condenados a cuatro años y medio de cárcel dos falsos médicos que estafaron a 20 pacientes en Vinaròs

— Madrid 25 May, 2020 - 6:23 pm

La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha condenado a cuatro años y seis meses de prisión por delitos de intrusismo y estafa a dos hombres que, sin la titulación requerida para ejercer como médicos, engañaron a una veintena de pacientes en un centro en Vinaròs (Castellón), donde se presentaban como médicos, examinaban a los enfermos, diagnosticaban enfermedades de todo tipo y prescribían tratamientos diversos, incluido en algún caso tratamientos con células madre, trasplantes y cirugías no menores.

Uno de ellos contaba con un título privado de terapias naturales, y el segundo, con títulos extranjeros relacionados con ciencias de la salud, pero carecían de titulación expedida o reconocida en España para ejercer la Medicina.

Además, el Tribunal Supremo destaca que “lo que hicieron con los pacientes eran actos propios de la profesión de médico, que excedían de cualquier ámbito que pueda otorgársele a cualquier especifidad de la denominada ‘Medicina alternativa‘”.

El Alto Tribunal aumenta sus condenas, en relación con las impuestas por la Audiencia de Castellón, desde los tres años a los cuatro años y medio de cárcel, en relación al acusado F.G., y desde los dos años y nueve meses a los cuatro años y medio, a J.M.L.P., al estimar la agravante en el delito de estafa de haber recaído el engaño en un bien de primera necesidad, como es la salud.

Reconocimiento de indemnizaciones

También, eleva la condena esta instancia judicial, por el mismo motivo, a M.J.A.A., esposa del primero y que realizaba funciones de recepcionista en el centro, y que, como cómplice de intrusismo y estafa, es condenada a dos años y un mes de prisión.

El Alto Tribunal estimó el recurso de la Fiscalía y parcialmente el de la acusación particular en nombre de cinco de los perjudicados, al acoger la concurrencia de la agravante de afectar los hechos a bien de primera necesidad. Por su parte, desestima íntegramente los recursos de los tres acusados.

El Tribunal Supremo reconoce indemnizaciones por un total de 137.000 euros para 22 perjudicados, de los cuales 110.000 (5.000 por cada uno de los afectados) corresponden a daño moral, y el resto a dinero satisfecho por los tratamientos, que en la mayoría de los casos fueron absolutamente ineficaces. Deberán abonar las cantidades solidariamente F.G. y su mujer, propietarios del local donde se montó la clínica, y en nueve de los casos deberá pagar también de forma solidaria el otro acusado.