Política y Sociedad la mujer criticaba que la eutanasia no estuviera legalizada en españa

Condenado un hombre por ayudar a su madre enferma a quitarse la vida

La Audiencia Provincial de Zaragoza ha condenado a un hombre por el delito de auxilio al suicidio a la pena de dos años de prisión, debido a que ayudó a su madre enferma a cumplir su deseo de quitarse la vida; la sentencia aún no es firme, ya que contra ella cabe recurso de Casación que, de interponerse, resolvería el Tribunal Supremo.

tribunal justicia aragonEl fallo relata que, el 7 de abril de 2015, el condenado ayudó a su madre enferma a quitarse la vida, según el plan ideado por ella. La madre del condenado, según relata el citado fallo, “padecía una enfermedad que le provocaba una paranoia con ideaciones persecutorias, considerando que era constantemente vigilada y perseguida por personas no determinadas, focalizando además sus temores en el colectivo médico, debido a lo cual se negaba a recibir cualquier asistencia facultativa, bien en centro médico o bien en su domicilio”.

Debido a su situación, continúa la sentencia, “evitaba salir de la vivienda, habiendo permanecido en ella durante los últimos diez años sin abandonarla, ni siquiera para asistir al sepelio de su hijo fallecido”. Asimismo, relata la providencia que la mujer “presentaba a su vez fuertes dolores óseos en la espalda, así como una úlcera de gran tamaño en una pierna, derivada de una diabetes, úlcera que igualmente le ocasionaba dolores y que ella misma se curaba, incluso con alcohol, lo que incrementaba el padecimiento”.

Muerte digna y el debate sobre la eutanasia

Poco antes de morir, señala la Audiencia Provincial de Zaragoza, escribió “de su puño y letra” una nota que entre otros aspectos señala: “Por culpa de no estar legalizada en España, la eutanasia, he tenido que hacérmela yo, ¡qué triste y doloroso! El motivo es que no puedo aguantar más el dolor que me producen las extrañas heridas que tengo en la pierna derecha”. Con base en lo expuesto y otros hechos probados, para la citada instancia judicial “el deseo de suicidarse de su madre consta plenamente probado”.

La eutanasia, que no se encuentra regulada en España, no se aborda de fondo en la sentencia. Al respecto explica la providencia, en relación con el caso en cuestión, que “no es de aplicación el subtipo atenuado del artículo 143.4, que se basa en la concepción de la llamada ‘muerte digna’ y entra de lleno en la controversia sobre la eutanasia, cuestión que no es de tratar en esta sentencia puesto que no se ha planteado en la litis ni se podía plantear”.

Sin embargo, apunta que el mencionado subtipo “contempla penas que pueden llegar a ser sensiblemente inferiores a las previstas para los otros supuestos regulados en el artículo 143 y precisa que la víctima sufriera una enfermedad grave que conduciría necesariamente a su muerte o que produjera graves padecimientos permanentes y difíciles de soportar, lo que de ninguna manera concurre en el presente”.

A pesar de los 10 años que permanenció la mujer en casa y de la paranoia con ideaciones persecutorias que sufría, ligada, además, a sus temores en el colectivo médico, fundamenta esta afirmación la Audiencia Provincial en que las úlceras padecidas “eran tratables médicamente para llevarlas a una clara mejoría”, que “los dolores de espalda no consta que fueran insufribles y también eran tributarios de un tratamiento paliativo” y que la mujer “era capaz de llevar una vida normal en su domicilio haciendo las labores de una ama de casa”.

Una condena por una muerte ejecutada “casi ‘como un acto de amor'”

No obstante, reconoce el ente judicial que fue “el sentimiento de cariño y respeto a la persona unida por la relación parental, y no el desprecio hacia ella, lo que llevó al procesado a causar la muerte de su madre” y agrega que la citada muerte estuvo “encaminada a cumplir la voluntad de aquella para acabar con su sufrimiento”, por lo que señala que fue “ejecutada casi ‘como un acto de amor'”.

Finalmente, la Audiencia Provincial de Zaragoza condena al hijo “como autor responsable de un delito de auxilio al suicidio, ya definido, con la concurrencia de la circunstancia modificativa de responsabilidad criminal muy cualificada de confesión y la atenuante de parentesco, a la pena de dos años de prisión”.

 

 

 

3 Comentarios

  1. ADR says:

    Triste país (Españistán) de tradiciones ultracatólicas. Habrá que ir a buscar el suicidio asistido a otros países de Europa más avanzados, humanos y éticos. Basta ya de prolongar agonías.

  2. In dubio pro reo says:

    ADR, lo que es triste es que estemos llegando a justificar el suicidio, y que nos parezca bien que la gente se mate a sí misma. Y que ayudemos a la gente a suicidarse.

  3. ADR says:

    Lo que es triste es no respetar que cada uno puede disponer de su vida como quiera. El suicidio puede ser una opción muy respetable que necesita un soporte legal y profesional. Aprendamos de países más avanzados como Holanda, Suiza, Bélgica.