Punto de vista del estado de la región al anuncio de confinamientos

Comunidad de Madrid: Gobierno en descomposición y a la deriva

En estos días se ha producido una serie de hechos en la Comunidad de Madrid, desde la intervención de la presidenta en la Asamblea, con su discurso sobre el estado de la Región, al anuncio de confinamientos selectivos por parte del viceconsejero de Salud Pública, que llevan al autor a hablar de gobierno en descomposición.

Llegó la celebración del Estado de la Comunidad en el momento en que Madrid volvía a ser el epicentro de la pandemia en esta segunda oleada y con una situación muy frágil de los elementos claves para frenarla, la Atención Primaria y los dispositivos de Salud Pública, debilidad propiciada por la inacción de la Consejería de Sanidad en realizar la contratación de los profesionales necesarios para reforzarlos tal y como se había prometido. La situación epidemiológica en la Comunidad de Madrid es hoy muy preocupante y el Gobierno Ayuso-Aguado es un ejecutivo sin brújula que anda a la deriva.

Se esperaba con lógico interés la intervención de la Presidenta, Sra. Díaz Ayuso, en la primera jornada del debate sobre el Estado de la Comunidad donde, entre otras cuestiones, hablase con rigor de la situación sanitaria actual en relación a la COVID19, ya que es el asunto que hoy preocupa más a los madrileños, pero desgraciadamente no fue así. Expondré a continuación algunas consideraciones sobre el discurso de la Sra. Presidenta, Díaz Ayuso, tanto en relación a su forma como a su contenido, centrándome más, cuestión lógica dado que soy médico, en la parte sanitaria del mismo.

Triunfalismo obsceno

La situación epidemiológica en la Comunidad de Madrid es hoy muy preocupante y el Gobierno Ayuso-Aguado es un ejecutivo sin brújula que anda a la deriva.

Desde mi punto de vista, el discurso de la Sra. Presidenta en la forma fue extenso, monótono, totalmente leído de forma similar a como puede exponerse un informe contable, con un nivel de triunfalismo que, recordando lo vivido tras la llegada de la pandemia, resultaba obsceno; exento de cualquier atisbo de autocrítica y todo ello acompañado de un lenguaje gestual que parecía más propio de una adolescente prendada de sí misma que de una persona que ocupa un cargo institucional de primer nivel.

Respecto al contenido, en conjunto me recordó a los que pronunciaban sus antecesores, con la enumeración de una retahíla abigarrada de proyectos primordialmente relacionados con las infraestructuras y el urbanismo, una reiteración en llevar a cabo una política fiscal regresiva con bajada de impuestos desoyendo las advertencias de la AIREF (autoridad independiente de responsabilidad fiscal) que, en un informe en diciembre de 2019, le advertía del incumplimiento de la regla de gasto por el efecto desfavorable de las medidas de rebaja fiscal y, en otro de julio último, alertaba de un aumento en el nivel de riesgo de la sostenibilidad financiera de la Comunidad de Madrid. Tales informes no son tomados en cuenta porque lo importante es seguir con las políticas de corte neoliberal que han caracterizado al Partido Popular y que tanta desigualdad social han provocado.

Asimismo la Presidenta, utilizando como reclamo demagógico los conceptos de libertad y modernización, apuntó medidas que favorecerán la desregulación y, en consecuencia, dificultarán el necesario control que la Administración tiene que llevar a cabo. La reiterada alusión a la colaboración público-privada es otra coincidencia total con los discursos de la Sra. Aguirre, el Sr. González y el Sr. Lamela, que glosaban los enormes beneficios de profundizar en ella y hoy sabemos que sus proyectos se ha demostrado que estuvieron repletos de sobrecostes, irregularidades cuando no de prácticas corruptas. No es casualidad que estas personas estén hoy imputadas por la presunta comisión de delitos extremadamente graves. Colaboración público-privada con absoluta falta de control por parte de la Comunidad ha sido la pauta en muchos de los proyectos realizados e, insistir en ellos, particularmente si se trata de servicios públicos esenciales, parece ciertamente peligroso si nos atenemos a los resultados conseguidos, véase la situación del sistema sanitario público madrileño en la actualidad.

La autosatisfacción de la Sra. Ayuso al exponer el macroproyecto de Madrid Norte parece fuera de lugar cuando en la capital de España tenemos unos niveles de desigualdad entre distintos barrios que son de tal magnitud que hace variar la esperanza de vida más de 10 años de unos a otros. La Sra. Ayuso sabe que, con los gobiernos de su partido en la Comunidad de Madrid, los niveles de desigualdad y pobreza se incrementaron de manera ostensible y el gobierno que preside, con las políticas que anuncia, los incrementará aún más.

Pandemia de Covid19

Los datos oficiales sobre la Covid19 en Madrid demuestran el auténtico fracaso del gobierno Ayuso tras la nueva normalidad

Como dije antes y estando ahora en plena segunda ola de la pandemia, con datos epidemiológicos que colocan a la Comunidad de Madrid como la región de Europa con peores resultados, los datos oficiales dados hoy muestran una incidencia acumulada (casos diagnosticados/100.000) durante los últimos 14 días de 642.98, mucho más del doble de la media nacional y que demuestran el auténtico fracaso del gobierno Ayuso tras la nueva normalidad.

El consejero de Sanidad ha mostrado en este periodo una ineptitud intolerable; la actuación de la figura emergente, el viceconsejero de Salud Pública, Dr. Zapatero Gaviria, ha confirmado las dudas que manifesté en anteriores artículos en los que reconocí su trayectoria en el ámbito hospitalario, pero dudé de que su perfil fuera el más idóneo para encargarse de la Atención Primaria y de la Salud Pública. No ha sido capaz de enmendar el auténtico colapso de los Centros de Salud, con algunos de ellos cerrados o con plantillas mínimas, pues los refuerzos prometidos no han llegado y ha cosechado un fracaso rotundo en la provisión del número necesario de rastreadores, elemento clave para la detección precoz de casos y seguimiento y aislamiento de los contactos. Ambas carencias han sido un factor determinante para entender la situación epidemiológica que hoy aporta la Comunidad de Madrid.

Indignación profesional

En este escenario, las referencias sanitarias que la Sra. Ayuso expuso en su discurso, así como los hechos que omitió, causan vergüenza ajena y en los profesionales además profunda indignación. Junto a nítidas mentiras, como la de la calidad de las mascarillas que la Comunidad repartió a los ciudadanos, la falta de asunción de responsabilidad en la tragedia acaecida en las Residencias de mayores, con instrucciones dadas por su gobierno que excluyeron de la asistencia hospitalaria a muchos ancianos, la absurda propuesta de la cartilla COVID, los proyectos privatizadores anunciados en plena pandemia tal como la obra del hospital Niño Jesús o el intento de privatizar el servicio de limpieza del hospital Gregorio Marañón y seis hospitales más, paralizadas hoy cautelarmente por los tribunales, la construcción de un innecesario hospital para pandemias, o la presentación como medida novedosa de la remodelación del antiguo hospital Puerta de Hierro (esa propuesta ya iba en el programa electoral del PSOE en la campaña electoral del 2007).

Lo que no expuso la Sra. Ayuso fue alguna acción o medida para fortalecer la Atención Primaria y conseguir el número adecuado de rastreadores, no dentro de meses sino ahora que es cuando son necesarios. Querer contentar a los profesionales de Atención Primaria, hoy extenuados y que de manera altruista permanecen trabajando en sus Centros más allá de su jornada laboral, muchos con contratos en precario, otros al borde de la baja por ansiedad y agotamiento, anunciando promesas de futuro es una tomadura de pelo que han provocado la convocatoria de una huelga en Atención Primaria.

Gobierno en descomposición

En este escenario realmente preocupante, este miércoles, 16 de septiembre, se ha producido un hecho que refuerza la impresión de que estamos ante un gobierno en descomposición y a la deriva. El viceconsejero Dr. Zapatero Gaviria, en una comparecencia pública junto a la Directora General de Salud Pública, anuncia próximas medidas que conllevarían restricciones de movilidad en los distritos de la capital y poblaciones más afectados, una especie de confinamiento selectivo, y explicó ante los medios que se lo había comunicado por washap a la Sra. Presidenta y que estaba seguro de que ésta las ratificaría. Después, desde el entorno de la Presidencia, se matiza, y de alguna manera se desautoriza, lo dicho por el viceconsejero y más tarde se suspende la rueda de prensa convocada como es habitual tras la reunión del Consejo de Gobierno. Asimismo, desde algún medio se informa que parece ser que el vicepresidente Aguado se enteró de la noticia por la prensa.

Ante todo esto cabría preguntar al Sr. Ignacio Aguado si sigue sosteniendo que este gobierno es fuerte y está unido.  ¿Podría usted explicarnos a los madrileños quién manda en el Gobierno ante tanta ineptitud y desorden? ¿Qué más necesita usted para recuperar los principios de regeneración que decía tener su partido y facilitar un cambio de gobierno, que es imprescindible en aras del interés de los madrileños?

Concluyendo: el Gobierno de la Comunidad es un ejecutivo en descomposición, hace aguas y. si el socio minoritario que lo conforma no posibilita un cambio, la oposición no puede eludir su responsabilidad y debe presentar una moción de censura con un programa de gobierno riguroso y serio que muestre a los ciudadanos madrileños que hay una alternativa a esta caótica forma de gobernar que causa destrozos en la salud de los madrileños, que dificulta la cohesión social y que daña a la recuperación económica.

(Foto de la Comunidad. La presidenta Díaz Ayuso en su intervención sobre el estado de la región).

Carlos Barra Galán

Médico Especialista Jubilado. Licenciado en Derecho