El mirador consideraciones/respuesta sobre la medicina a una estudiante

¿Cómo habéis aguantado tantos años, sin perder fuerzas y manteniendo la alegría?

La carta de una estudiante de Medicina da pie a los autores a ofrecer una panorámica de lo que se espera del médico. Este texto, advierten en la introducción del comentario, no es una creación literaria sino, lamentablemente, copia literal de un correo electrónico que reproducen con autorización expresa de su firmante y que han cambiado lo necesario para impedir su identificación.

Carta de una estudiante de medicina

¡Buenos días!

Soy Eva, estudiante de medicina en Madrid, he asistido a algún SIAP [Seminario de Innovación en Atención Primaria], no sé si me recordarás (perdón, no sé si dirigirme de usted o de tú, pero dada tu cercanía habitual hablaré de tú).

Llevo un tiempo pensando en escribiros (a ti y Mercedes), y con el inicio de curso se me hace más necesario.

Verás, yo estoy enamorada de la medicina, y con ello me refiero a que me encanta estudiarla, pero sobre todo a que me parece que te permite, como la lectura, vivir otras vidas que no te daría tiempo de otra forma. Te enfrenta a la condición humana, y te enseña con la firmeza y suavidad de vivir a través de pieles ajenas, pero tan parecidas a la tuya…. o al menos así sería en un mundo ideal. En este, me encuentro llorando muchos días al salir del hospital, absolutamente frustrada con la institución médica.

Veo una medicina supremacista, que en mi opinión hace más daño que bien, una falta de sentido común, conocimiento, humanidad y ética importantes, tecnocracia, intervenciones innecesarias, daños irreparables, superioridad moral, competitividad con compañeros, médicos clasistas, racistas y machistas, y pacientes que dan las gracias al doctor por ayudarle con esa disfunción eréctil resultado de aquella intervención tan poco necesaria, mientras la médica comenta luego para qué necesitará a esa edad hacer uso de su sexualidad.

Me da miedo el futuro de la medicina, que cada día tiene más control y autoridad sobre una población anestesiada y desprovista de autonomía

Me da miedo el futuro de la medicina, que cada día tiene más control y autoridad sobre una población anestesiada y desprovista de autonomía.

Y yo lloro, porque no sé cómo encajar yo en todo esto. Cómo encontrar herramientas que me ayuden a soportar el día a día, cómo poder decir que quiero formar parte de una profesión tan dañina, y como no perder el optimismo ni la esperanza.

Me he planteado seriamente acabar la carrera y a otra cosa mariposa, pero la verdad que, como dice Saint-Exupéry en “El principito”, `cuando el misterio es demasiado impresionante no nos atrevemos a desobedecer´. Yo solo quiero ser una médica de pueblo, tener mis pacientes, tener mi huerta, una vida tranquila… Pero sé que la medicina (y más la de familia), es una vida de lucha.

Por suerte en mi vida personal tengo raíces profundas en cosas que me hacen la vida bonita, pero no sé bien qué hacer con la medicina.

Así que mi pregunta es ¿cómo habéis aguantado estos años? ¿Cómo hacéis para no perder fuerzas, ni desanimaros, para mantener la alegría y el optimismo?  Muchísimas gracias.

Nuestra respuesta a Eva

(Hemos editado la respuesta, para mejor comprensión lectora y para evitar la identificación de Eva. Pero el texto no es una creación literaria, sino lo que le contestamos en particular y nos ha autorizado a difundir en público).

Sois muchísimos quienes queréis otra Medicina que no tiene nada que ver con la que os enseñan

DICE:

-estás “fichada”, Eva

-para bueno

-recordamos en concreto tu participación en el Seminario de Zaragoza

-gracias por tu confianza

-duele leerte, duele mucho

-lo que cuentas lo hemos visto de “lejos” y muy de cerca, en el hijo de un amigo que acaba de terminar Medicina

-te contestamos en particular, pero si no te importa emplearemos tu texto, haciéndolo anónimo, para contestarlo en público

-sois muchísimos quienes queréis otra Medicina que no tiene nada que ver con la que os enseñan

-pero vamos a intentar contestar tus preguntas, que son de calado

-tus preguntas son dos 1/ ¿Cómo habéis aguantado estos años? Y 2/ ¿Cómo hacéis para no perder fuerzas, ni desanimaros, para mantener la alegría y el optimismo?

-te pedimos que leas todos los enlaces que ponemos, por favor, aunque te llevará unas cuantas horas completar la tarea

-lo clave es saber que la constancia es la virtud revolucionaria, de manera que tienes que tener el ánimo de que vas a morir como crees que se debe vivir, comprometiéndote siempre con el sufrimiento ajeno, con alegría y tranquilidad, sin “quemarte” nunca

-es un poco fe ciega, esa de los perdedores de largo recorrido, de saber que vale la pena aunque no lo parezca, que no es sólo por ti, que es por solidaridad con todos los que lo intentan como tú, que estás en un camino en el que nos apoyamos unos con otros sin casi darnos cuenta, que no vas a “ganar” sino a disminuir los daños que son evitables, a disminuir la inequidad https://www.actasanitaria.com/perdedores-de-largo-recorrido/

-tenemos claro que no somos Jesucristo, ni tenemos por misión salvar el mundo, que lo nuestro es más pequeño y bonito, más personal y cercano, el simple aliviar el sufrimiento entre quienes tenemos cerca y ayudar en lo que se pueda a hacer lo mismo entre quienes están lejos; recuerda que los principales problemas de salud no son médicos sino sociales: 1/ la desigualdad social y 2/ la falta de democracia https://saludcomunitaria.wordpress.com/2013/10/04/mercedesyjuan/

-de ti se espera un comportamiento heroico, pero el comportamiento heroico es sencillamente la respuesta civilizada, el hacer lo que se espera que debemos hacer, hoy, mañana y siempre; el comportamiento heroico es el simple y difícil  civismo de cumplir con el deber, mantener la calma y tener sentido común; como escribió Albert Camus en “La peste”: “Ante la plaga, civismo, no heroísmo” https://www.actasanitaria.com/tiempos-historicos-requieren-comportamientos-heroicos-del-estado-de-alarma-al-de-solidaridad/

-cada día en el trabajo médico se puede hacer un inmenso bien, incluso en las condiciones infernales de esta Medicina que se enseña y se practica de torres de arrogancia con cimientos de ignorancia, con ese autoritarismo médico que llega a síndrome de hubris (la desmesura orgullosa de quien ostenta un poder y cree saber todo) http://saludineroap.blogspot.com/2019/02/torres-de-arrogancia-sobre-cimientos-de.html

Cada día en el trabajo médico se puede hacer un inmenso bien, incluso en las condiciones infernales de esta Medicina que se enseña y se practica de torres de arrogancia con cimientos de ignorancia

-esto de “cada día en el trabajo” sirve para estudiante, residente y clínico pues cada día tenemos la oportunidad de hacer algo bien, de aliviar el sufrimiento y el dolor, de lograr un poco de confianza, de ayudar a sobrellevar la enfermedad (y la muerte), por supuesto no en todos los casos, no exactamente en la consulta, a veces en el pasillo, o en la calle, o llamando por teléfono, etc, pero aprovechando la inmensa oportunidad y cercanía que da la empatía y la piedad con quien sufre

-el objetivo es practicar una Medicina Armónica y tienes que leer sobre ello, es clave ahora en tu vida; la Medicina Armónica se basa en: 1/ comprender y aceptar que nuestra misión no es disminuir morbilidad y muertes en general, sino la morbilidad y mortalidad innecesariamente prematura y sanitariamente evitable (MIPSE), 2/ promover que los médicos ejerzan con dos éticas sociales fundamentales, la de la negativa (no todo lo posible es deseable) y la de la ignorancia (no sabemos todo, aunque sabemos mucho), y 3/ tener en la práctica clínica compasión, cortesía, piedad y ternura con los pacientes y sus familiares, con los compañeros, con los superiores y con uno mismo http://e-spacio.uned.es/fez/eserv/bibliuned:500576/n3.9_Como_ejercer_una_medicina_arm__nica.pdf https://www.youtube.com/watch?v=oxmqYib5nfQ

-tienes que leer lo que escribimos a propósito de una charla a residentes de Medicina de Familia en Ecuador, un poco el resumen global de nuestro pensamiento y práctica, sobre cómo ser médico general-de familia y no perecer en el esfuerzo; en síntesis: “Los médicos tenemos dos objetivos: 1/ evitar-tratar-paliar el sufrimiento y 2/ ayudar a bien morir a los humanos. Cuando lo hacemos bien podemos hacerlo tan bien que el paciente llegue a intentar besarnos la mano al comprobar los «milagros laicos cotidianos» que logramos. Lamentablemente, nos creemos científicos y tendemos a dejar de ser sanadores capaces de «milagros laicos cotidianos». Vamos de sanadores a curanderos y terminamos en magos que prometemos imposibles, como la vida eterna en la Tierra, y así acabamos en comerciantes con intereses predominantes en hacer negocios. Pretendemos ignorar que, cuando un médico ejerce de médico, puede parecer un dios. Pretendemos ignorar que los «milagros laicos cotidianos» son fundamentales para los pacientes y sus familiares, para la comunidad y para la sociedad. También son importantes para el profesionalismo, para la entrega a la sagrada tarea que es el trabajo del médico. Seamos médicos, pues. Ejerzamos como tales; somos necesarios”. http://saludineroap.blogspot.com/2019/09/reflexiones-y-propuestas-sobre-como-ser.html

-y, para terminar, lee esta carta a una estudiante de primero de medicina donde se resume un poco todo lo que precisas, desde renunciar a las drogas para aguantar el día a día clínico a disfrutar como persona de lo que te ofrece la vida http://equipocesca.org/por-que-ser-medico-si-ya-hay-internet-carta-abierta-a-una-estudiante-de-primero-de-medicina/

-tenemos un compromiso social y para dar respuesta al mismo es clave no desanimarnos, no perder la alegría, no caer en el cinismo

-además, si somos felices al intentar cumplir ese compromiso social ¿qué más podemos pedir?

-por supuesto, estamos contigo en la medicina rural, en tu aspiración al trabajo en un pueblo, donde la Medicina sigue siendo Medicina; lee esto https://www.actasanitaria.com/la-medicina-rural-medicina-clinica-polivalente-y-comunitaria-comprometida/

-en fin

-estamos en el mismo camino, por más que el nuestro está ya casi al final, con la satisfacción de lo mucho vivido y lo poco por vivir, con el pie en el estribo del caballo de la muerte (fiel compañera desde siempre, a la que ni hemos temido ni tememos)

-te entendemos y te sentimos como buena persona y profesional

-serás una buena médica rural, no lo dudes, y muy importante para muchos pacientes y para la comunidad, casi sin darte cuenta

-no hay más, la vida da miles formas de vivir, y ejercer la Medicina es una de ellas, casi un privilegio

-no cejes

-nos tienes a tu lado

-ya contarás

-besos de Mercedes y un abrazo de Juan Gérvas

Mercedes Pérez-Fernández y Juan Gérvas

Mercedes Pérez-Fernández, especialista en Medicina Interna, médico general jubilada, Equipo CESCA, Madrid, España. Juan Gérvas, Doctor en Medicina, médico general rural jubilado, Equipo CESCA, Madrid, España. [email protected] [email protected] equipocesca.org @JuanGrvas

4 Comentarios

  1. Carolina says:

    Lo vivo a diario… gracias Eva por escribir una emoción que me identifica contigo y con muchos..y a ustedes por su generosidad de respuesta.

  2. Bárbara says:

    Soy médica especialista en EAP, me he sentido muy identificada con nuestra compañera, en la que explica exactamente lo que siento, amo la medicina desde siempre, hice también enfermería después de medicina por esa misma situación y porque sentía que esa medicina no iba conmigo. Hay una gran carencia de empatia, cercanía y humanización. Mi mayor satisfacción ha sido ejerciendo la medicina rural y en un hospital comarcal, pero por circunstancias cambié a la ciudad y desde entonces me vuelvo a plantear dejar la medicina. Siento que no encajo y no quiero ser participe de esa medicina. Aunque también sé que se puede hacer otra medicina, no seguir esas dinámicas y lograr ser la médica de familia que los pacientes si se dan cuenta y confían. El gran problema es los contratos de meses que nos hacen durante años, es injusto para los pacientes y profesionales. Gracias a todos por vuestros escritos, porque me han ido muy bien en este momento.

  3. Teresa Escudero says:

    Como de costumbre, lecciones de VIDA. Comparto con [email protected] [email protected] que creemos que otra medicina es posible. Seguimos con la constancia del revolucionario y con los ojos y el corazon de la infancia, para no perder el asombro y la inocencia en el trato con [email protected] pacientes, para mi, mis maestros de vida. Como suelo decir, gracias por SER y por ESTAR. Sois mi inspiracion desde que os descubri cuando era residente, y veinte años despues, lo seguis siendo. Gracias, gracias infinitas y un enorme abrazo!!!!

  4. Roberto says:

    ¡ Jólines Eva !, te pones un listón muy alto, creo yo.
    Soy un médico rural de 62 años y no he visto otro caso como el de Juán y Mercedes. De hecho me parece que de estar por separado, no hubieran podido mantenerse; para no sentirme abrumado por su ejemplo, yo prefiero colocarlos en el reino de las fantasias, próximos a Dulcinea y D. Quijote, aunque son absolutamente reales.
    Pero hay infinidad de compañeros admirables y entrañables, como habrás visto en el SIAP (por ejemplo). Unos con más visibilidad y otros muchos más discretos, pero igualmente importantes y merecedores de reconocimiento en su labor diária.
    Yo, que soy de los discretos, he pasado por varios planteamientos que me han ayudado a mantenerme en mi trayectoria (con muchos tropiezos y fracasos, eso sí).
    Al inicio, al encontrarme compañeros que pedían poder recetar el Clamoxyl a garrafas para los catarros, los cuatro “pinchazos” para la gripe, y otras muchas barbaridades, compañeros jóvenes, no viejos “anticuados”, pensé: bueno, quizás algún día tire la toalla y me vuelva cómodo, pero hoy no, y creo que seré mejor cuanto más tiempo resista. El ejemplo y la información de esos compañeros ejemplares fueron imprescindibles para mantener esa actitud en el aislamiento de los pueblos. Si ellos aguantan, intentaré seguir yo también. Y llega un momento en que uno piensa “si he llegado hasta aquí, ya no merece la pena ceder y cambiar para lo poco que queda”, y además Eva, cuando uno se encuentra con espíritus jóvenes, nobles, que se esfuerzan por aprender una profesión para ayudar a los demás lo mejor posible (como en el SIAP, por ejemplo), y que su ejemplo les puede ayudar, uno SABE que llegará hasta el final. Y todo esto mezclado con nuestros egos, incertidumbres, errores, cabezonerías… es muy divertido, ya lo verás, y seguro que lo disfrutarás. Gracias a vosotros por la fuerza que nos dáis.