Farmacia La sociedad mercantil del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid

COFM Servicios 31 analiza las “luces y sombras” del control de temperatura corporal en Covid-19

— Madrid 19 May, 2020 - 4:32 pm

El abogado del departamento de Protección de Datos de la sociedad mercantil del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM), COFM Servicios 31, Miguel Ángel Lucas del Amo, ha analizado la fiabilidad del uso de sistemas de control de la temperatura corporal para acceder a locales públicos, en la pandemia de la Covid-19, y si ésta puede indicar un posible positivo de la enfermedad y, por ende, un riesgo de contagio, valorando así “las luces y las sombras” de este método en la seguridad de las personas.

“En primera instancia, llegar a esa conclusión resulta precipitado, ya que nos encontramos ante un criterio no evidenciado científicamente y no podemos establecer una relación de causalidad de modo indefectible. Por tanto, no estamos ante una medida que efectivamente garantice la efectividad de evitar la trasmisión del virus, dado que el número de pacientes asintomáticos es elevado”, detalla Miguel Ángel Lucas del Amo.

En caso de implantar este mecanismo de control, dicho letrado de COFM Servicios 31 indica que se debe “valorar si es una medida realmente necesaria y efectiva”, ya que recuerda que “no hay que olvidar el coste económico de la misma ni el impacto reputacional que puede sufrir nuestro establecimiento si decidimos implantarlo”.

Criterio de protección de datos

Según el criterio de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), “no se puede tomar un dato de salud de una persona y tratarlo espontáneamente por cualquier gestor de un lugar público simplemente porque crea que es lo mejor para sus clientes o usuarios”. En estos casos, Lucas del Amo señala que se tendrá “un riesgo de discriminación, estigmatización y, tal vez, difusión pública de datos de salud”.

Por ello, este abogado resalta que “es necesaria la elaboración de un protocolo y de circulares y carteles informativos para cumplir las garantías mínimas que establece la normativa de Protección de Datos”. También, matiza que “debe quedar registrado en el Registro de Actividades de Tratamiento de la entidad y, si procede, realizar una Evaluación de Impacto de Protección de Datos detallando el sistema implantado y los posibles riesgos y medidas de seguridad que se establezcan”.