Política y Sociedad Presentado el último libro de la Fundación Weber y Chiesi

La evaluación Multi-Criterio de fármacos supera el mero cribado financiero por precio

La presentación del libro ‘El análisis de decisión Multi-Criterio en el ámbito sanitario‘, editado por la Fundación Weber con el patrocinio de la compañía farmacéutica Chiesi, ha aportado numerosos argumentos por los cuales esta metodología plantea superar el criterio exclusivo de precio en la financiación de medicamentos, al ser el Análisis de Decisión Multi-Criterio (ADMC) un complemento de la necesaria evaluación farmacoeconómica, según precisaron sus autores.

Carmen Basolas

Compromiso sostenido

La directora de Relaciones Institucionales, Acceso al Mercado y Comunicación de Chiesi España, Carmen Basolas, confesó su emoción por la presentación de la obra, un sentimiento acrecentado por la oportunidad de la iniciativa, al saber que el país está inmerso en un momento en el que la gran abundancia de innovaciones hacen temer que no todas ellas puedan llegar a los ciudadanos.

Todo ello dado que el contexto de dificultades presupuestarias hacen que su financiación esté muy sujeta al debate de la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS). Sobre el libro presentado, Carmen Basolas afirmó que contó con el patrocinio de este laboratorio desde el principio de transparencia y la independencia de sus autores, al ser Chiesi una compañía con vocación permanente de ser partner sanitario, movida siempre por la lealtad.

Además de resumir las grandes cifras de esta farmacéutica, por peso industrial y responsabilidad social corporativa, esta directiva hizo suya una frase de Henry Ford, para afirmar que todos los agentes del sector del medicamento y la salud deben caminar juntos para hacer camino, estar unidos para mover el progreso y avanzar acompasados para lograr un mismo éxito, que es la salud de las personas, un pensamiento siempre presente.

Álvaro Hidalgo

Llenar una laguna académica

El presidente de la Fundación Weber, el doctor Álvaro Hidalgo, resaltó la importancia y oportunidad de la obra, al faltar un trabajo de esta naturaleza en la bibliografía académica nacional e internacional. Este motivo llevó a sus creadores a hacer una doble edición, en español e inglés, bajo la coordinación del profesor Juan Oliva y del propio Hidalgo, según concretó él mismo.

Una vez que se constató que el Innovómetro era abandonado por el Ministerio de Sanidad, este ponente considera más necesario que nunca aplicar transparencia a los criterios de evaluación de la innovación y su peso correspondiente.

Ello para hacer inteligible, entendió Álvaro Hidalgo, el funcionamiento de las comisiones de precios, por un lado, y el de las de farmacia y terapéutica de los hospitales, por el otro; mediante un doble ejercicio que parte del esquema usado en enfermedades raras, muy aptas para aplicar criterios múltiples, pero con extensión también a las enfermedades prevalentes, según amplió.

Antoni Gilabert

Matriz de evidencia

Seguidamente, Hidalgo hizo referencia a las fuentes utilizadas en el libro y los diferentes criterios aplicados tradicionalmente en España y otros países, para pasar a un segundo capítulo en el que se aborda el concepto de innovación y su evaluación, en la transición del pago según precio al pago por valor.

En el tercer capítulo, este ponente explica que el ADMC debe ser visto como una herramienta complementaria a la hora de flexibilizar la evaluación económica tradicional de la innovación, a la que no pretende sustituir o anular, dentro de una misión que incluye la suma de nuevos criterios y magnitudes a medir.

En ese momento, el también profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha repasó lo esencial de cada capítulo de la obra, con referencias a sus autores. De Jaime Espín, afirmó que hace una taxonomía de los múltiples criterios de la ADMC dentro del capítulo cinco.

Bleric Alcalá Néboa Zozaya

Prevalentes y raras

Sobre el trabajo de Marta Trapero, quien es economista de la salud, Hidalgo precisó que se afanó en fijar las buenas prácticas usadas en ADMC dentro y fuera de España, a partir de una sequía bibliográfica bastante generalizada.

De Javier Mar, este ponente destacó su trabajo investigador en la aplicación de esta metodología evaluadora a las enfermedades más prevalentes, mientras que Carlos Campillo se encargó de exponer conclusiones sobre ADMC aplicado a medicamentos huérfanos y Xavier Badía y Antoni Gilabert recogieron en las páginas del libro experiencias en el marco sanitario territorial.

El libro concluye con el capítulo de Bleric Alcalá Néboa Zozaya, dedicado a mostrar un análisis multi-criterio tanto en patologías raras como prevalentes. Como resumen, Hidalgo aboga por una buena matriz de evidencia a la hora de aplicar esquemas de ADMC, dentro de una corriente que ya goza de un considerable impulso en los países del entorno, según confirmó.

Jaime Espín

Oportunidad perdida

Como continuidad a su discurso, Hidalgo sostuvo que, a pesar de que se acusa a España de tener una estructura demasiado descentralizada, la Administración no aprovechó hasta ahora su competencia en política farmacéutica.

Con ello, se desatiende, considera el presidente de la Fundación Weber, la urgencia de evaluar los fármacos desde principios de valor, tal como se hace en otros países, con lo que se lograría, aseguró, un mayor desarrollo industrial con beneficio para la economía general.

En ese momento, Hidalgo reiteró que los ADMC no son meros instrumentos de ahorro presupuestario, sino que buscan un modelo de eficiencia a largo plazo, lo que implica, añadió, aportar un enfoque mucho más holístico de los actualmente existentes.

Hidalgo apuesta por criterios establecidos, previsibles y compartidos que eviten hacer un traje a medida “nuevo” en cada evaluación, al tiempo que, sobre la autoría de estos criterios, especuló con la posibilidad de que puedan ser enriquecidos por clínicos, pagadores, pacientes u otros agentes del sector salud.

José Luis Poveda

Amor por la evaluación

El jefe del Servicio de Farmacia Hospitalaria del Hospital Universitario y Politécnico La Fe de Valencia, José Luis Poveda, definió el libro como regalo para los enamorados de la evaluación de medicamentos, entre los que se incluyó este jueves, 14 de febrero, Día de San Valentín.

Como éxitos de la terapéutica, y su evaluación previa, José Luis Poveda citó la curación de enfermedad por el virus de la hepatitis C, la cronificación del VIH y la acuñación del concepto de largos supervivientes en parte de las patologías que antes tenían pronósticos muy limitados en el tiempo.

Ante las mismas dudas que supone la evaluación, y a falta de una piedra filosofal que diferencie novedad de innovación, Poveda reconoció que los poderes públicos han hecho esfuerzos para dirimir las diferencias que puede haber entre precio y valor, aunque no ha sido posible, hasta el momento, puso como ejemplo, hacer una irreprochable evaluación de tecnología sanitaria o de innovación terapéutica absolutamente homogénea. De esta manera, no se puede hablar de un umbral común de coste efectividad, tal como sentenció.

Xavier Badía

En un entorno muy cambiante

Al ser el modelo asistencial tan cambiante como avanza el empoderamiento del paciente, Poveda propuso incorporar nuevos criterios y metodologías no exentos de nuevos desafíos, especialmente porque la sociedad demanda una creciente transparencia y rendición de cuentas que serán testados mediante los resultados logrados en salud a partir de las decisiones de financiación, tal como reflexionó.

Resumió todo ello este farmacéutico hospitalario con que el ADMC no es un cambio de herramientas, sino de cultura, cuyo objetivo es lograr la tranquilidad de todos en la toma de decisiones, dentro de una corriente que incrementa progresivamente la dimensión ética de las determinaciones adoptadas.

Como cuestiones en este terreno, Poveda se preguntó si es posible considerar que un año de vida ganado para un paciente pediátrico es más importante que el de un adulto o si el impacto de la gravedad de una patología es distante al grado de otra, o las mismas dificultades de acceso que parecen estar cada día más presentes. Todo ello en un terreno complicado por extensiones de patentes o financiaciones esquivas, según él.

Marta Trapero

Sobre la predisposición de aplicación de multi-criterio a las enfermedades raras, este farmacéutico hospitalario recordó que solo hay 113 medicamentos huérfanos aprobados en Europa para tratar una mínima parte de las 7.000 patologías poco frecuentes descritas en el mundo, de los que en España solo están comercializados algo más de la mitad.

Todo ello sin que se pongan en línea otras cuestiones, como las políticas de acceso, la cronicidad, la dependencia o el soporte familiar, reseñó Poveda, quien también estima que la compleja situación política española no abstrae al país de los criterios de evaluación de medicamentos que imperan en el contexto internacional.

Sin códigos binarios

Para Poveda, no valen los criterios binarios en la evaluación de medicamentos, por lo que considera que hacer métricas es un ejercicio siempre sano porque ayuda a los técnicos y hace posible que los ciudadanos conozcan hacia donde van sus impuestos, aspecto que no convierte al ADMC en mero artefacto de ahorro.

No obstante, aportan mayor objetivación de las decisiones y mayores cotas de consenso, añadió este ponente, que se mostró partidario, igualmente, de que los agentes del sector sanitario participen en la definición de los criterios descritos, aunque desde una metodología firmemente asentada.

Raquel Yotti

Respaldo del Instituto de Salud Carlos III

La directora del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), la doctora Raquel Yotti, celebró poder albergar e impulsar la evaluación de medicamentos en esta institución, bajo la misión de preservar la salud que demanda aplicar el conocimiento científico, con métodos que hacen avanzar la Sanidad, desde el motor de la ciencia aplicada a todas las políticas desde principios de multidisciplinaridad.

Sobre el ADMC, Raquel Yotti aseguró que cobra vigencia en la actualidad porque la realidad demanda soluciones factibles a problemas complejos.

Admitió Yotti que las Administraciones tienen terreno que recorrer en un sector que debe usar herramientas bien contrastadas desde planteamientos de gran responsabilidad. Por ello, agradeció muy especialmente a las entidades editoras del libro su gran aportación al debate sobre el enfoque multi-criterio aplicado a la evaluación de los medicamentos.

Antonio Sarría

Llevar lejos el criterio científico

El director de la Escuela Nacional de Sanidad, Antonio Sarría, explicó que el mandato de esta institución es trasladar el conocimiento científico y organizativo a la sociedad en su conjunto. Sobre el enfoque evaluador multi-criterio, afirmó que recoge los valores inherentes a las personas que se ven apelados por las decisiones macroeconómicas.

Todo ello porque, aseguró Antonio Sarría, los ADMC sirven para pasar de lo tácito a lo explícito, sin que sus resultados caigan en una black box sin utilidad o sentido comprensible. Además, apuesta por incorporar cotidianidad y transparencia en un tema tan crucial como la incorporación de la innovación a las vidas de las personas.

Hablan los autores

La presentación de la obra ‘El análisis de decisión Multi-Criterio en el ámbito sanitario‘ contó con la participación de cinco de sus autores. En primer lugar, Marta Trapero, quien es investigadora de la Universidad Internacional de Cataluña, y que explicó el barrido sistemático que hizo de la bibliografía mundial en materia de ADMC.

Seguidamente, Jaime Espín, quien es profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP), precisó que muchos criterios en una evaluación no hacen una evaluación multi-criterio, porque esta requiere un planteamiento explícito y una necesaria ponderación, por lo que afirmó que los criterios para esta última deben ser completos, no redundantes, no contemplar solapamientos y deben incluir independencia de preferencias, fundamentos que permitieron mostrar como modelo el sistema empleado en Bélgica.

Criterios y metodología

Por su parte, el consejero delegado de Omakase Consulting, Xavier Badía incorporó ejemplos de ADMC con participación de pacientes, en el plano internacional, y de este enfoque administrativo realizado en España, una aportación que completó el director de área de Farmacia y Medicamento del Consorcio de Salud y Social de Cataluña, Antoni Gilabert. Este último sentó bases claras como los criterios explícitos que deben ser seguidos ante la riqueza que ofrece la ADMC, siempre desde el uso de un método competente.

La directora del área de Economía de la Fundación Weber, Bleric Alcalá Néboa Zozaya, compartió con los presentes que la finalidad del libro es tener valor tanto como obra teórica como práctica, en formato de manual. Ello para servir a los decisores en sus tomas de postura ante las múltiples opciones que siempre tienen ante sí, con objeto de poner orden en la evaluación, tal como hace la divulgadora japonesa Marie Kondo en los hogares de millones de ciudadanos de todo el mundo, indicó, a lo que añadió, de su cosecha, la conveniencia de hacer a veces comparaciones por pares.

José Luis Poveda, Luis María Sánchez Gómez, Pedro Gómez Pajuelo, Álvaro Hidalgo y Pedro Landete

Reflexiones compartidas

En la última mesa, en la que también intervino Poveda, este compartió con los economistas de salud el sentimiento de cierto carácter singular (“frikismo”) que siempre habían interiorizado los farmacéuticos de hospital.

Le siguió en el uso de la palabra Pedro Gómez Pajuelo, quien es el secretario general de Organización Nacional de Trasplantes (ONT), y que vio una debilidad en los ADMC que puedan incurrir en el complejo de “colmena”, según el cual las tareas vuelven con frecuencia a las casillas de salida, además de tener presente que no es lo mismo el modelo decisorio multi-criterio que atender a criterios múltiples. Y sin olvidar que muchas veces la farragosidad conduce a carecer de criterios cuando no hay una iniciativa personal con ganas de llegar hasta el final.

También desde el flanco clínico, el adjunto al Servicio de Neumología del Hospital Universitario de la Princesa de Madrid, el doctor Pedro Landete, valoró la posibilidad de aplicar ADMC a las consultas con pacientes, dado que no hay que buscar siempre el mejor fármaco para cada paciente, sino a veces actuar a la inversa. Pese a ello, se manifestó como “agnóstico” del enfoque Multi-Criterio.

El director de la Agencia de Evaluación del ISCIII, Luis María Sánchez Gómez, aportó a la mesa el doble criterio de evaluación de tecnología sanitaria que se utiliza en este centro. En primera instancia, se estudia dicha tecnología y, posteriormente, se decide si se incorpora o no, sin que haya llegado todavía, afirmó, la evaluación ADMC a este terreno, lo que no quita, señaló, que no se ponderen adecuadamente las decisiones que adopta su institución.

Cuando la Oncología duele

Clausuró el encuentro el oncólogo Cristóbal Belda, quien represente al grupo sanitario HM Hospitales, y que marcó una distancia entre perfiles clínicos que a veces adolecen de cierto complejo de “salvadores” y la difícil cuestión de las medianas de supervivencia, lo que supone caer en la arbitrariedad en más ocasiones de las deseables, lamenta.

La mencionada es una situación que ilustró este ponente con el drama profesional que supone no poder administrar un fármaco que podría estar disponible al otro lado de la M-30, por lo que ruega aplicar la máxima robustez y evidencia a la evaluación de medicamentos.