Apunte del día

Carmen Rodríguez Menéndez, o el fariseísmo en la actuación de Previsión Sanitaria Nacional (PSN)

Más de uno se han visto sorprendidos por lo publicado recientemente en Acta Sanitaria sobre algunas de las conclusiones de la inspección realizada por la Dirección General de Seguros a Previsión Sanitaria Nacional (PSN), una entidad cuyos dirigentes la vienen gestionando con el mayor de los oscurantismos, con el beneplácito de la Dirección General de Seguros, dependiente del Ministerio que encabeza el Sr. De Guindos. Algunas cosas parecen increíbles que ocurran en la España del Siglo XXI, pero no hay más que indagar en la hemeroteca para conocer a los personajes que ahí se encuentran y comprender en parte lo que en PSN está ocurriendo desde hace años.

Limitación de mandatos
Carmen Rodríguez Menéndez

Carmen Rodríguez Menéndez

En 1994, la Asamblea General de PSN, entonces Mutualidad de Previsión Social, aprobaba su transformación en Mutua de Seguros a Prima Fija y, con ello, su proyecto de Estatutos, en los que se contemplaba la duración de los cargos electos de Consejero, que lo serían por tres años. En aquella asamblea hubo una mujer, representante de Asturias (su nombre, Carmen Rodríguez Menéndez), que alzó su voz para pedir que, “como en las democracias modernas”, se limitasen a dos los periodos de mandatos de los consejeros.

En 1998, la Sra. Rodríguez fue elegida miembro del Consejo de Administración de PSN, tras una campaña de recogida de firmas en la que se comprometía a resolver el problema surgido con la quiebra del Régimen de AMF-AT. Los pensionistas de este régimen han ido falleciendo sin ver cumplidas las promesas recibidas hace 18 años para volver a cobrar sus pensiones.

Retribuciones del Consejo de Administración

En asamblea general extraordinaria de 1998, en la que se presentó la propuesta de retribución de los miembros del Consejo de Administración de PSN, Carmen Rodríguez Menéndez se opuso públicamente a ello. La dotación anual para tal partida era de 60.000.000 de pesetas (unos 360.000 euros a moneda de hoy) y para todo el Consejo de Administración, que entonces eran 15 miembros, cuatro más que hoy.

En aquel momento en que iniciaba su vida de consejera, a Carmen Rodríguez le pareció excesivo e inconveniente tales emolumentos; pues bien, hoy nos hemos visto sorprendidos cómo, en las cuentas consolidadas de 2015, la retribución del Consejo de Administración ha ascendido a más de un millón de euros, a los que deben sumarse otros 214.000 euros de gastos de viajes y estancias. Mientras que el número de consejeros (con respecto a los de 1998) ha disminuido y pasado de 15 a 11, la retribución se ha triplicado. Y todo esto a unas personas que o mantienen su actividad profesional o cobran la pensión máxima de la Seguridad Social.

Límites sobrepasados

Hoy la Sra. Rodríguez lleva ya más de 18 años en el Consejo de Administración de PSN, con lo que ha sobrepasado el triple de lo que ella misma consideraba democrático hace unos años.

Y tal permanencia no se debe a aclamación popular, sino a determinadas estrategias. Basta recordar cómo, en el año 2006, el Consejo de Administración de PSN, del que ella era y es vicepresidenta, convocó unas elecciones a celebrar el día 2 de enero de 2007, elecciones que fueron declaradas nulas por la Audiencia Provincial de Madrid por infringir el principio de funcionamiento democrático. En el juicio oral quedó acreditado que, entre otras anomalías democráticas, la Sra. Rodríguez prevaliéndose de la información de que disponía por su condición de miembro del Consejo de Administración, antes de que fuera pública la convocatoria, pidió el voto a los mutualistas. Justo antes de que la sentencia se dictase, ella y otros consejeros capitaneados por Miguel Carrero, dimitieron para volver a convocar elecciones por sorpresa y así burlar a la Justicia.

En opinión de quienes la conocen, estamos ante una carrera dedicada al interés personal. Obras que se adjudican a su yerno sin concurso, compras de inmuebles a la empresa en que trabaja una de sus hijas, uso para fines personales del despacho de la Mutua por otra de sus hijas y un sin fin de actuaciones nada ejemplares.

Mientras esto ocurre, la Dirección General de Seguros mira hacia otra parte.

Carlos Nicolás

Director Editorial de Acta Sanitaria

2 Comentarios

  1. pepita says:

    todo mi apoyo para ti carlos, dices verdades como puños

  2. De ser todo esto verdad, y debe serlo cuando lo denuncia Nicolás: ¡qué vergüenza, qué oprobio y qué bochorno!
    ¿Donde están los controles, las imspecciones oficiales y las sentencias judiciales?
    ¿Vale todo?
    … ¿Y los mutualistas?: pagando las primas.