Tecnología e Investigación Según información de un estudio del Instituto de salud Carlos III

Los cambios alimentarios en la primera ola Covid-19 no trajeron mejoras nutricionales en España

— Madrid 8 Jun, 2021 - 12:20 pm

Los patrones de compra de alimentos en los hogares españoles cambiaron durante y después del confinamiento debido al primer Estado de Alarma (del 14 de marzo al 21 de junio de 2020), y no se observó una mejora apreciable en la calidad nutricional de la dieta, según pone de manifiesto un estudio epidemiológico nutricional llevado a cabo por investigadoras de los Centros Nacional de Epidemiología (CNE) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y en Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP), y la Universidad Complutense de Madrid (UCM), cuyos resultados se publicaron recientemente en la revista Nutrients.

En este trabajo, se observa un aumento en la compra de todos los grupos de alimentos en los hogares españoles, especialmente entre marzo y junio de 2020, aunque comenzó antes del Estado de Alarma (febrero) y continuó, para algunos grupos de alimentos, después de su finalización.

Al comparar estas compras con datos del mismo período de 2019, se observa que los mayores incrementos se realizaron en el mes de abril (40%), coincidiendo con la fase más estricta del confinamiento. En todo el período de estudio, el pico de compra más alto correspondió a las bebidas alcohólicas en el mes de abril (aumentando hasta en un 75%), a las legumbres en marzo (63%) y los aperitivos, también en abril (60%).

“De acuerdo con la cantidad de alimentos comprados en los hogares, estimamos un valor energético de la dieta de 2.801 kcal por persona y día en abril de 2020, lo que representa un aumento en 771 kcal por persona y día, es decir, un 38 por ciento más respecto al mismo mes de 2019. En marzo y mayo, el aumento fue de 528 kcal y 520 kcal, respectivamente, más de un 26 por ciento, y en junio fue de 343 kcal, lo que supone más de un 18 por ciento”, explica Emma Ruiz Moreno, que es investigadora de la Unidad de Epidemiología del Cáncer y Ambiental del CNE-ISCIII y del CIBERESP, y una de las coordinadoras de este trabajo.

Energía de la dieta

“Todo esto implica cambios en la calidad nutricional de la dieta en nuestros hogares; el aporte al total de la energía de la dieta por parte del alcohol y los ácidos grasos saturados aumentaron levemente en abril y se mantuvieron elevados hasta agosto”, añade Susana del Pozo de la Calle, que es profesora de la UCM y otra de las coordinadoras de este estudio.

La fortaleza de esta investigación del ISCIII radica en que se trata de un estudio longitudinal sobre datos de compras de alimentos en hogares publicados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, obtenidos con base en una muestra representativa de la población española. Esto permitió realizar comparaciones, mes a mes, entre compras antes y durante la pandemia, reduciendo el impacto que puede tener la variabilidad estacional en los hábitos de compra o la percepción de cambio de los encuestados.