Política y Sociedad Jornada de Gilead sobre Salud Pública

Alcanzar el 95% de calidad de vida es el nuevo reto frente al VIH

La compañía farmacéutica Gilead y la Fundación Gaspar Casal han celebrado su VIII Jornada de Salud Pública sobre VIH en España, en la que se puso de manifiesto que, además de conseguir los objetivos del 95 por ciento de personas diagnosticadas, 95 por ciento de pacientes en tratamiento y 95 por ciento con carga viral indetectable en el año 2030, debería unirse el alcanzar el 95 por ciento de enfermos con buena calidad de vida.

La inauguración de este encuentro corrió a cargo de la directora del Plan para VIH del Ministerio de Sanidad, Julia del Amo; el director de la Fundación Gaspar Casal, Juan del Llano; y la directora de Government Affairs de Gilead, Tania Furtado.

Juan del Llano afirmó que conseguir estos tres primeros ‘95‘ evitaría, entre otras cosas, que existieron 28 millones de infecciones y reportaría un retorno de la inversión 15 veces mayor del actual. Para ir más allá, haría falta establecer un cuarto ‘95‘, como es el de la calidad de vida «para quienes han tenido curación».

Envejecimiento y retos a superar

Por su parte, Tania Furtado destacó el «excelente programa, tema y ponentes» de la jornada organizada por Gilead y destacó que, a pesar de plantearse esos objetivos para 2030, el esfuerzo no puede quedarse ahí. «España ha logrado avances muy importantes», aseguró, como son conseguir un 86 por ciento de personas diagnosticadas y un 92 por ciento en tratamiento.

Uno de los retos en el abordaje de esta enfermedad es el envejecimiento, apuntó la representante del citado laboratorio, ya que más de la mitad de los afectados tiene más de 50 años, lo que se suma a posibles comorbilidades relacionadas con patologías renales y cardiovasculares. Para ayudar a superar este reto, es necesario afrontar el diagnóstico precoz y el tratamiento inmediato, junto a un acceso equitativo a las innovaciones terapéuticas.  «Desde Gilead, creo que hemos ayudado a transformar esta enfermedad mortal en una enfermedad crónica», declaró.

«El VIH nos enseñó a abordar retos que parecían inalcanzables», expuso, por su parte, Julia del Amo. «Lo hemos podido hacer», insistió esta representante ministerial, que considera que, con los avances en la lucha frente al VIH, «se han sentado las bases» para el abordaje de otro tipo de enfermedades.

Epidemiología en España

La responsable de la Unidad de Vigilancia de VIH/ITS y conductas de riesgo del Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), Asunción Díaz, fue la encargada de impartir la conferencia inaugural acerca de la epidemiología de este virus en España. Así, anunció que en 2017, último año del que se tienen datos por el momento, existían entre 140.000 y 170.000 casos de personas con VIH, mientras que las muertes por sida superaron las 58.000 en el periodo entre 1981 y 2016.

Se trata de una «epidemia muy masculinizada», ya que el 85 por ciento de los pacientes son hombres, una cifra superior a los registros de la Unión Europea (UE), continuó Asunción Díaz. La edad media de diagnóstico es de 36 años, aunque un 35 por ciento de los afectados se encuentra en la franja de edad de 17 a 29 años. Además, entre los 15 y los 19 años tan solo se detectaron 65 casos en 2017. El 60 por ciento de los diagnósticos totales son de personas españolas, mientras que Latinoamérica es la segunda zona que más casos aporta a este registro.

Trabajo de las regiones

La mesa ‘Medidas para alcanzar el objetivo 95-95-95-95 desde las comunidades autónomas’, de la jornada de Gilead, estuvo formada por la jefa de Área de Prevención del Plan Nacional sobre el VIH/sida del Ministerio de Sanidad, María Vázquez; el jefe de Epidemiología y Prevención del Servicio Canario de Salud (SCS), Domingo Núñez; y el director del Programa de Prevención, Control y Atención al VIH, las ITS y las hepatitis víricas de la Generalitat de Cataluña, Joan Colom.

«Estamos en un escenario de mejora», aseguró María Vázquez, aunque admitió que «hay que ser honestos». «Tenemos que ser capaces de convertirlo en un escenario de oportunidad», prosiguió. Según detalló, en la actualidad, España se encuentran en un 86 por ciento de diagnóstico, un 93,4 por ciento de tratamiento y un 90 por ciento de carga viral indetectable. «Son muy buenos datos, pero no podemos ser complacientes», reflexionó, para conseguir «resolver ese 4 por ciento que falta».

Para ello, a juicio de esta representante ministerial, sería necesario incluir en sus esfuerzos no solo a la población clave, sino a la general, así como mejorar la percepción de riesgo. «No conozco ninguna sociedad que esté exenta de trato discriminatorio», apuntó como otro de los retos a superar con un enfoque en los Derechos Humanos.

Datos de las comunidades

En Cataluña, según describió Joan Colom, los datos se sitúan en 88 por ciento, 90 por ciento y 91 por ciento, respectivamente, de cada apartado de los objetivos 2030. «Creemos que podemos conseguir, si seguimos en esta línea, el objetivo» de 95-95-95, confirmó. «Otra cosa es ponernos de acuerdo en el cuarto 95», razonó, ya que no hay un criterio fijo en lo que a indicadores sobre calidad de vida se refiere. «Creo que si las cosas las hacemos con pasión, conseguiremos este objetivo en 2030», afirmó.

El VIH es «una de las pandemias más trascendentes de la historia de la humanidad», afirmó, en su intervención, Domingo Núñez, aunque considera que las «plagas» ya no son una catástrofe como eran antes. En Canarias, son 8.000 las personas diagnosticadas de este virus, y se calcula que son 1.000 las que no conocen que están infectadas. Según afirmó, su problema reside en el control del primer y el tercer objetivo. «Todavía tenemos mucho que recorrer», aseguró.

Otro de los problemas en el abordaje de esta patología es el diagnóstico tardío que, según cifras del Ministerio de Sanidad aportadas por Vázquez, se sitúa en el 48 por ciento -un 44 por ciento en Cataluña y un 49,1 por ciento en Canarias, donde llegó a situarse en el 54,4 por ciento para, después, descender al 40,3 por ciento-.

Aspectos a mejorar

«Tiene que ser un elemento de preocupación, pero la situación epidemiológica nos da algunas pistas», sugirió Vázquez. En este sentido, recordó que este diagnóstico tardío es mayor en mujeres que en hombres, más elevado en personas procedentes de África subsahariana, más habitual en personas heterosexuales y se incrementa cuanto mayor es la edad del paciente sin diagnosticar.

Por último, en cuanto a las cuestiones que podrían mejorarse desde las comunidades autónomas y el Ministerio de Sanidad para impulsar el cumplimiento de los objetivos, los ponentes mencionaron la potenciación de la detección en Atención Primaria, el reparto de los test de detección rápida del virus, la derivación de pacientes dentro del Sistema Nacional de Salud (SNS) para acortar los tiempos desde el diagnóstico hasta el tratamiento y la mejora de la adherencia de los pacientes a los fármacos.

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