Derecho Sanitario Según informa Uniteco respecto a datos de un estudio de DS Legal Group

Cada médico recibirá una media de tres reclamaciones en esta década

— Madrid 9 Mar, 2020 - 11:51 am

La correduría de seguros Uniteco ha comunicado que el despacho de abogados DS Legal Group, especializado en Derecho Sanitario, realizó un estudio de la situación reclamatoria actual de los médicos de España y una de las conclusiones extraídas refleja que, en la década que acaba de comenzar, cada facultativo recibirá una media de tres reclamaciones o incidencias graves relacionadas con su trabajo.

Este bufete analiza diferentes variables, entre las que se encuentran los más de 1.000 casos que gestiona anualmente relacionados con la profesión sanitaria, la franja de edad, la especialidad, si se trata de una primera incidencia o no, entre otras. Todos estos datos también indican que, “hoy en día, un médico recibirá entre cinco y 10 reclamaciones o incidencias graves a lo largo de su carrera”.

“La ‘cultura de la reclamación‘ que se está fomentando en nuestro país en estos últimos años por parte del paciente; el Baremo de tráfico de 2016, que duplicó e incluso triplicó -en algunos casos- las cuantías indemnizatorias; y la presión asistencial que supone para el profesional ambas situaciones han sido el caldo de cultivo perfecto para encontrarnos con estas preocupantes cifras”, apunta el director jurídico de este despacho, Carlos León.

Traslado de información

Según indican los datos, la gran mayoría de las reclamaciones -en torno a un 90 por ciento- están relacionadas con el traslado de información al paciente. “Aquí entran en juego dos elementos clave: el consentimiento informado y la historia clínica. Si conocemos de antemano dos de los motivos por los que un profesional puede tener una incidencia en la relación médico-paciente es mucho más fácil, tanto para el facultativo como para los que profesionales que le protegen, trabajar para disminuir estas cifras”, explica dicho jurista.

A este respecto, DS Legal Group recomienda que el médico actúe en dos sentidos: el primero, preventivo, con la utilización de herramientas que puedan ayudarle a gestionar de manera segura la información del paciente; y el segundo, reactivo, con un seguro de Responsabilidad Civil Profesional completo, que contemple la cobertura de las reclamaciones o incidencias graves con relación al tratamiento de esta información.