Punto de vista lamento de un profesional ante la actuación política

Bye, bye, Mrs. Ayuso

Lo que como profesional de la sanidad está viviendo el articulista le lleva a lanzar un grito en contra de la presidenta de la Comunidad de Madrid porque, como señala, es ajena a lo que está pasando.

No me da miedo el virus, sí mucho respeto, precaución  y prevención, y tengo pavor a la gestión de muchos de nuestros políticos. Sigo sin asumir, porque somos cautivos de su polarización,  su interés personal y de amasamiento de poder y la falta de interés por el ciudadano, pues han perdido la esencia pública y política de su actividad diaria.

Desde el comienzo de la pandemia, el gobierno de la Comunidad de Madrid nos ha ocultado información, datos, recursos, transparencia en las actuaciones tanto en la disposición de recursos como en la financiación de los mismos. No hay una estrategia clara, compleja y menos informada de qué se está haciendo y cuáles son los criterios de salud pública y cómo responden, nivel de eficacia y eficiencia. No hemos tenido los ciudadanos, tampoco sus trabajadores, información de los recursos disponibles para la contención de la pandemia, algo asumible en la primera ola, pero sin ninguna reflexión para las posteriores. No conocemos la agenda  de vacunación anti-Covid/19, quincenal cuanto menos,  a colectivos de ciudadanos, centros y trabajadores disponibles, sujetos y cuantificación, etc. Más bien  somos cautivos y al pairo de nuestras necesidades sanitarias e incertidumbres por modelos de gestión sanitaria que quedan fuera del orden público, de la transparencia política y de la legitimación como representantes de los ciudadanos.

Indefinición y falta de transparencia

Desde el comienzo de la pandemia, el gobierno de la Comunidad de Madrid nos ha ocultado información, datos, recursos, transparencia en las actuaciones tanto en la disposición de recursos como en la financiación de los mismos

En este modelo de gestión de la pandemia, con tanta indefinición y falta de trasparencia,  ganan todos menos los ciudadanos, ganan muchas empresas constructoras, ganan las patronales de la sanidad privada –no sus trabajadores-, ganan los medios de comunicación afines al gobierno de la Comunidad, ganan las empresas de logística, en muchos casos sin concursar en contratos públicos,  ganan los seguros privados, ganan las instituciones sociales y laborales afines al poder político, gana el trasvase de servicios sanitarios de los profesionales y legítimos a los clientelares y sus “afines”, pierde la seguridad y la certidumbre de la población en sus políticos y su gestión, dificulta y no tiene sentido qué hacer en cada caso, área de salud  y circunstancia, en definitiva, pierde el ciudadano, el usuario de servicios sanitarios y sus trabajadores.

La población necesita una actuación consensuada entre el gobierno y la oposición, con la legitimación laboral de los sindicatos presentes en la negociación, con las distintas consejerías gestionando e implementando los insumos y desfases presupuestarios, pensando y reflexionando a medio y largo plazo y poniendo como objetivo la población, la salud y el futuro de la nuestra Comunidad. Con centros sanitarios abiertos, bien dotados de personal y recursos materiales, económicos y preventivos, con agendas sustanciadas en la contención de la pandemia y en la asistencia sanitaria, hoy dejado a  albur de la urgencia sanitaria en pacientes dependientes y con patologías severas.

Ciudadanos responsables

La señora Ayuso es ajena a los problemas de los ciudadanos y a la propia realidad

La población en su conjunto, ciudadanos, consumidores, trabajadores, muchas empresas e instituciones se están comportando de forma hasta cierto punto ejemplar, asumiendo las normas e instrucciones para la contención y, en los diferentes estados de confinamiento, adoptado las diversas concepciones de lo que significa el derecho a la vida en comunidad, sin abuso de los servicios sanitarios, pendientes de la información más fidedigna, gestionando sus propios recursos familiares y económicos pensando en un futuro incierto, ajustando las necesidades y proyectos en su entorno más cercano y dando valor a  los trabajadores esenciales o no, que están en la primera línea de contención, sean públicos y/o privados.

Este comportamiento contrasta con el papel de la señora Ayuso como máxima mandataria política, pues ha perdido el norte y no es válida para gestionar y presentar una gestión sana, compartida y sostenible. La señora Ayuso no representa los intereses, necesidades y futuro de esta comunidad.

Por lo dicho, y por una cuestión de salud pública, democrática, sanitaria  y política, la señora Ayuso debe dar un paso atrás y dimitir. Si no lo hace, la hemeroteca, la propia memoria colectiva, social y jurídica y la realidad sanitaria en esta Comunidad la recordará como la peor gobernante, no solo en esta comunidad sino desde el principio del derecho constitucional de este país.

Pedro Borraz Gil

Enfermero del Hospital Clínico San Carlos

6 Comentarios

  1. Totalmente de acuerdo.
    Aunque este no es el foro, añadiría que, además de en lo sanitario, la Sra. Ayuso se ha convertidfo en un peligro mortal en las áreas sociales, económicas, educativas…
    La muerte de tantísimas personas mayores en residencias y la situación en la que mantine la Cañada Real, podrían considerarse delitos de lesa humanidad

  2. Dori says:

    Es una tipa ignorante, poco preparada, torpe, está en otro mundo.
    Qué mala suerte q hemos tenido y seguimos teniendo con ésta recua de peperos

  3. Marimer says:

    Su pésima gestión no puede ni debe quedar sin una respuesta adecuada. Está señora debe ser denunciada por no cumplir con su obligación de gobierno de la Comunidad de Madrid y ponernos a todos los ciudadanos en serio peligro.
    Además de despilfarro de nuestros recursos

  4. Jose says:

    Estoy de acuerdo en todo el comentario, sólo que bajo mi punto de vista no es ella la única culpable, sino que su actuación viene dada por su ideología, no creo que sea ineptitud más bien producto de la estrategia política de su partido.

  5. Tenéis toda la razón. Para cuándo la moción de censura que se iba a hacer hace meses? Los otros políticos no pueden hacer nada? Parece que aquí falla mucha gente, no solo la pandilla psicópata. El artículo está de sobresaliente. Gracias

  6. Totalmente de acuerdo. En la primera parte de la pandemia criticaban que el gobierno era prepotente y no dejaba hacer a la comunidad y cada acción una crítica y exigian libertad. Después en el segundo brote el Gobierno deja las competencias en manos de la Comunidad y ahora es el caos. Un despropósito y una vergüenza.