Industria farmacéutica

BMS y Pfizer presentan una nueva terapia para la prevención del ictus y la embolia sistémica

Bristol-Myers Squibb (BMS) y Pfizer han presentado una nueva indicación terapéutica, que aprobada en agosto, está destina a prevenir el ictus y la embolia sistémica en pacientes con fibrilación auricular. Los datos más relevantes esgrimidos en la presentación del nuevo fármaco es que consigue una reducción del riesgo relativo del 21 por ciento para ictus y embolia sistémica y del 31 por ciento para la tasa de sangrado mayor, frente a la tradicional warfarina. Los estudios comparativos han demostrado, según anunciaron, una reducción de la mortalidad, por cualquier causa, del 11 por ciento.

José Vivancos y y José Ramón González-Juanatey
José Vivancos y y José Ramón González-Juanatey

El lema de la presentación del nuevo fármaco apuesta “por una relación fluida entre el corazón y el cerebro”. José Ramón González-Juanatey, jefe del servicio de Cardiología del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela, transmitió desde el primer momento que el anticoagulante Apixaban es una nueva terapia que previene el ictus y la embolia sistémica en pacientes con fibrilación auricular.

 

Una supervivencia en aumento pese a la crisis

 

José Ramón González-Juanatey anunció que en el próximo número de la Revista de Cardiología se va a tratar sobre qué ocurrió con la supervivencia cardiovascular de la población española durante los últimos 30 años. Y la respuesta es que ha aumentado nada menos que en 8 años, triunfo que fundamenta especialmente en los avances frente a las enfermedades cardiovasculares. Hizo la lectura de que estos éxitos o avances vienen fundamentados por un sistema de salud público que es garante de la calidad asistencial, y que nada tiene que ver con la condición socieconómica del paciente. Enfatizó que nuestro sistema sanitario público incorpora innovación, muy a menudo con prontitud, y relacionó la controvertida sostenibilidad con la aportación de innovación, eficacia y seguridad. En este sentido, consideró como un reto preservar la calidad asistencial del sistema público en nuestro país.

 

Como un ejemplo del que hay que huir expuso el caso de Grecia cuyos últimos datos publicados desvelan un aumento de los infartos en un 30 por ciento, así como la mortalidad sobrevenida por esta causa. Más tarde expondría el caso de Argentina, en este mismo sentido.

 

La importancia de administrarlo a los pacientes que más beneficiará

 

En la cuestión concreta de cómo trasladar los beneficios del anticoagulante Apixaban (Eliquis) a quienes va dirigido, consideró especialmente importante la selección de los pacientes a quienes va a beneficiar más el nuevo fármaco, cuyo coste calcularían, posteriormente, en unos 3 euros diarios. Valoró a los enfermos que padecen arritmias cardiovasculares como los preponderantes a la hora de prescribirles el nuevo fármaco, puesto que las arritmias van aumentando con el envejecimiento de la población.

 

Le había precedido en la presentación del nuevo fármaco José Vivancos, jefe del Servicio de Neurología del Hospital de la Princesa, que se declaró portador de “buenas noticias”. Especificó que las buenas nuevas no solo iban dirigidas a los pacientes sino que también significaba un paso adelante en la farmacología que trata la fibrilación auricular, una “enfermedad silenciosa” que cuando sobreviene con complicaciones son tan estruendosas que pueden provocar un infarto cerebral.

 

Reducción de la mortalidad en un 11 por ciento

 

Como las consecuencias más graves de la fibrilación citó la embolia y el infarto cerebral, que calibró como la segunda causa de mortalidad en nuestro país, si bien convino en que pese al envejecimiento de la población se está produciendo un continuo descenso de la mortalidad. Relacionando el dato con la eficacia de Apixaban en la reducción de la mortalidad con respecto a tratamientos anteriores como es el caso de la warfarina, lo situó en un 11 por ciento. Con respecto al fármaco Sintrom, el anticoagulante preponderante hasta el momento, atribuyó al nuevo fármaco una mayor eficacia, un menor riesgo y una mayor facilidad en la administración, “lo que redunda en una mayor calidad de vida del paciente”, especificó.

 

El doctor José Ramón González-Juanatey abogó en diferentes momentos de su intervención en la importancia de la elección de los pacientes a los que más beneficios pueda ocasionar, “ya que no puede ser igualmente efectivo para un determinado grupo de pacientes” (muchos de ellos a los que actualmente se les administra Sintrom, un medicamento de generación anterior).

 

A vueltas con el sistema sanitario

 

Entre las prestaciones que el doctor González Juanatey echó en falta en el sistema sanitario público se puede destacar la necesidad de conocer el grado de mortalidad de cada hospital. A la pregunta formulada por los medios de comunicación, presentes en la presentación del nuevo fármaco, el doctor José Ramón González-Juanatey destacó que en los estudios realizados entre 2006-2009 con respecto a los llevados a cabo entre 2010-2012, la mortandad había seguido bajando.

 

Aunque ninguno de los presentes sacó a colación el tema, el doctor González-Juanatey, evaluó que la Ley Antitabaco es el mayor logro social alcanzado en los últimos 25 años y afeó que semejante logro se pueda poner en cuestión.

 

Posteriormente se incorporó a la mesa, el representante de los pacientes anticoagulados (FEASA), Luciano Arochena, quien relató las vicisitudes con la que se tropiezan este tipo de pacientes cada día. Entre lo relatado por el señor Arochena, hay que destacar que aseguró que en algunos casos los enfermos anticoagulados han detectado una cierta resistencia entre los médicos de atención primaria a las innovaciones en los tratamientos, circunstancia que atribuyó a una falta de formación o de puesta al día de estos profesionales en las continuas innovaciones en medicina.