Política y Sociedad En el periodo de tiempo comprendido entre 2009 y 2020

Biogen estima que los biosimilares supondrán un ahorro de casi 2.500 millones de euros en 11 años

La compañía biotecnológica Biogen ha organizado el encuentro ‘Biosimilares, estrategia de futuro’, en el que se resaltaron las diferentes ventajas del uso de biosimilares, entre las que se encuentran el “ahorro directo” que suponen en el sistema sanitario -que se estima en cerca de 2.500 millones de euros entre 2009 y 2020-, además de explicar las iniciativas que deben llevarse a cabo para conseguir una introducción adecuada de estos medicamentos en el mercado.

El director de Biogen Biosimilares de España y Portugal, Raúl Jiménez, afirmó que estos fármacos “son la herramienta de la sostenibilidad del sistema sanitario español”, dado que conllevan un ahorro directo de recursos debido al precio inferior al que se venden en comparación con el medicamento de referencia, lo que podría derivar en una inversión “en productos innovadores para los pacientes”.

Un biosimilar es un medicamento que contiene una versión del principio activo de un medicamento biológico original que muestra similitudes con el fármaco de referencia en términos de calidad, eficacia y seguridad, según explicó el jefe de Farmacia Hospitalaria del Hospital Universitario y Politécnico La Fe de Valencia, el doctor José Luis Poveda. Ejemplos de medicamentos biológicos son la insulina y las vacunas.

Según el doctor Esteban Rubio, quien es miembro del Servicio de Reumatología del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, “una terapia biológica tiene dos problemas: no es efectiva en todos los pacientes y es cara”. De esta manera, pacientes que necesitan un tratamiento biológico pero no se lo pueden permitir por temas económicos, encuentran en los biosimilares una importante alternativa.

Estrategias de BioSim

Regina Múzquiz

Por su parte, la directora general de la Asociación Española de Biosimilares (BioSim), Regina Múzquiz, aclaró los pilares básicos sobre los que se sustenta este organismo. En primer lugar, solicitan a las autoridades sanitarias, como el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas, “que establezcan un plan estratégico para mejorar la entrada de los biosimilares en el mercado”. En este sentido, destacó “la transparencia con la que está actuando” la cartera sanitaria del Gobierno central, y que “el equipo actual se presenta mucho más receptivo” a estos medicamentos.

Otra cuestión importante que forma parte del plan estratégico de BioSim “es que entre los profesionales sanitarios, especialmente los médicos, no todos conocen los medicamentos biosimilares y tienen dudas, por lo que nuestro objetivo es formarles”, argumentó su directora general.

Un estudio realizado por la Fundación Weber, en colaboración con esta Asociación, muestra una estimación del ahorro que se produjo entre 2009 y 2016 con la entrada de biosimilares en el Sistema Nacional de Salud (SNS). “Se estima un ahorro de 478 millones de euros entre estos años”, afirmó Regina Múzquiz “y, de cara al futuro, entre 2017 y 2020, se estima un ahorro en torno a los 2.000 millones de euros”, añadió.

Los obstáculos a los que se enfrentan estos medicamentos, según BioSim, van desde “la falta de una regulación específica” y de una “incentivación de los profesionales sanitarios para un uso racional de los similares”, hasta la poca formación de los especialistas y la “desinformación de los pacientes”, según informó Múzquiz, que agregó que BioSim trabaja para conseguir una inmersión extendida de estos fármacos, dado el “presupuesto que permiten liberar” y que se podría dedicar a “cubrir otras necesidades sanitarias”.

La importancia del papel del médico

Por otro lado, Esteban Rubio, quien abordó el asunto del uso de biosimilares en Reumatología, señaló que “la falta de confort con el concepto biosimilar es una explicación a las barreras de introducción en el mercado”. En este sentido “es totalmente necesario hacer al médico participe del proceso, ya que tiene que ver beneficios en el uso de estos medicamentos”, sostuvo.

Asimismo, Rubio enfatizó en la existencia de estudios que muestran que “donde no se usan terapias biológicas, los pacientes van a peor”. Por esta razón, los biosimilares son una importante opción, que iguala en “seguridad” a los biológicos.

Así, cuando este facultativo prescribe un biosimilar a uno de sus pacientes, les revela “que es para que se traten más personas”, gracias al presupuesto que ahorra el sistema sanitario, por lo que la función de las compañías que se dedican a la producción y comercialización de estos medicamentos a pesar de su complejidad, como es el caso de Biogen, es destacable, según considera, por su parte, Múzquiz.