Política y Sociedad apuesta, en su lugar, por registrar a sanitarios dispuestos a practicarla

El Comité de Bioética de España ve “lagunas legales” en el registro de objetores de la eutanasia

— madrid 28 Jul, 2021 - 5:00 pm

El Comité de Bioética de España (CBE) ha publicado un informe sobre la objeción de conciencia en relación con la prestación de la ayuda para morir reconocida en la Ley de la eutanasia, en el cual indica que el precepto que ordena la creación de un registro de profesionales sanitarios objetores de conciencia supone “no solo alguna laguna legal, sino una regulación muy restrictiva de lo que constituye un derecho fundamental”.

Este documento, aprobado por unanimidad, considera que la objeción de conciencia “debe ser mirada no solo con respeto”, sino que “responde al propio fundamento de nuestra democracia constitucional”, por lo que “la objeción de conciencia constituye una salvaguarda constitucional”.

Así, este Comité propugna una aplicación de la objeción de conciencia en el proceso de la eutanasia “que no olvide que aquella puede cobrar distinta relevancia en las diferentes fases del proceso, de manera que puede afirmarse que el médico objetor, cumpliendo con los deberes de lealtad y transparencia que son inherentes a su relación con el paciente, puede acompañar a éste a lo largo del proceso, sin que el hecho de proclamarse como tal deba determinar necesariamente que sea apartado de manera inmediata de la asistencia al mismo”.

Por tanto, “un médico puede objetar al acto mismo de ejecución de la eutanasia, lo que no debe conllevar necesariamente ser apartado del proceso inicial de deliberación”, señala este informe. En cuanto a quienes pueden acogerse a la objeción de conciencia, apunta que “la titularidad del derecho de objeción incluye, también, a la categoría más amplia que solemos denominar ‘personal sanitario’; es decir, a todos los profesionales que, en razón del contexto sanitario en el que desarrollan su función, tengan obligación legal de intervenir en cualquiera de los aspectos relacionados con la prestación de la ayuda para morir”.

“Algo falla con la propia norma”

Para el Comité, resultaría mucho más efectivo, “más que activar un registro de objetores, contar con personas o equipos dispuestos a participar en las distintas fases del procedimiento o, en su defecto, con un registro de profesionales dispuesto a aplicar la eutanasia”.

Ello facilitaría, además, “que el médico responsable del paciente, en caso de ser objetor, pudiese acompañarle hasta el momento en que se fuera a realizar la prestación sin que la relación asistencial se resintiera en una etapa tan importante de la vida del paciente”, destaca este organismo.

El CBE plantea que si la opción por un registro de objetores y no prestadores de la eutanasia se decide así “por el presunto temor a que muy pocos profesionales se inscriban, ello debe hacernos pensar que cuando un colectivo, de manera muy mayoritaria, que es el que debe dar la prestación, no se inscribe en aquél, algo falla con la propia norma”.

1 Comentario

  1. Gladys says:

    Por qué si nosotros queremos la vida tenemos que pasar por el hecho de ayudar y/o acompañar a morir ? Al que pone las leyes o a la flia que pide que practiquemos la eutanasia, que lo hagan ellos. Yo no estoy preparada, psicológicamente para acompañar ni practicar eutanasia a nadie. Creo que enloquecería si hago algo de lo que me quieren obligar a hacer.
    Acompañar, Que lo haga la familia. Practicar la eutanasia, los que ponen las leyes. Que se cree un comité, con aquellos médicos, que están dispuesto a hacerlo, si es que esto le corresponde a los médicos. Gente a la que se le pague para ello, pero no a los que amamos la vida, y para lo cual elegimos esta profesión. Es muy fácil decir: que los médicos practiquen la eutanasia, pero repito por qué tenemos que ser nosotros los que bátenos a los pacientes ?
    Un saludo