El mirador las políticas duras a la española, inútiles y perjudiciales

Barbarie salubrista pandémica en las Navidades y Fiestas de 2020-21

Juan Gervás

De barbarie salubrista pandémica califica el autor las medidas adoptadas por las autoridades sanitarias españoles frente a la covid19 y reclama el fijarse en lo que, como en Japón, ha dado resultados positivos.

Navidades y Fiestas de 2020-21

Estamos ante las Fiestas del solsticio de invierno en las que celebramos desde la Prehistoria el triunfo del Sol. Desde el 21 del mes de junio el Sol va perdiendo fuerza y horizonte, y cuando ya parecía que podría llegar a “desaparecer”, a partir del 21 de diciembre vuelve a “crecerse”, como Sol Invicto.

Las distintas religiones han transformado esa celebración en Fiestas con variada advocación. Las cristianas con la Navidad y los Reyes Magos. Más la Fiesta cívica de celebración del Fin de Año y del Año Nuevo.

En estas Fiestas decimos frases hechas que no pensamos, y convendría darles sentido este año tan especial. Algunos ejemplos en: https://www.actasanitaria.com/feliz-ano-nuevo-2020-tambien-en-tiempos-de-pandemia/

En 2020-21 ¿nos reuniremos en cenas y comidas, en celebraciones religiosas y laicas, en familia y con amigos? ¿Nos besaremos y abrazaremos, nos tocaremos? ¿renunciaremos a ritos ancestrales que nos hacen humanos?

Las autoridades españolas han diseñado normas y catálogos de “buenos comportamientos”, como si la pandemia y sus muertos se debieran a las “malas conductas”

Las autoridades españolas, con sus expertos y sus generales, han diseñado normas y catálogos de “buenos comportamientos”, como si la pandemia y sus muertos se debieran a las “malas conductas”. Pero ¿tienen fundamento dichas normas y catálogos? NO. Es pura barbarie salubrista pandémica.

Dichas autoridades podrían abandonar la coerción autoritaria y llegar a un contrato social de forma que lograsen la confianza de la población para que atendiera sus sugerencias.

Por ejemplo (uno entre muchos) en lo local, los Ayuntamientos podrían cerrar calles y dejarlas sólo para peatones durante justo los días de fiesta (24, 25 y 31 de diciembre, y 1 y 6 de enero), y en esas calles instalar mesas y asientos, y estufas, para que los grupos familiares y de amigos pudieran celebrar las Fiestas al aire libre. ¿Se imagina lo que significaría y cómo recordaríamos todos “las Fiestas de la pandemia”?

En lo local, autonómico y estatal, las autoridades podrían aprobar normas urgentes para que se diera alojamiento digno a familias que conviven en una habitación, a migrantes, a jornaleros y a personas sin techo. También deberían aprobar de inmediato la “sanidad universal de verdad”, agilizar para resolver todas las solicitudes del Ingreso Mínimo Vital y regularizar urgentemente a quienes no tengan papeles. “Es Navidad, ¿no? Nosotros ponemos resolución, organización y corazón para facilitar su celebración y ustedes cumplen las normas que les sugerimos”.

Podrían traer de regalo los Reyes Magos la multiplicación de presupuestos y personal de atención primaria, educación, salud pública y servicios sociales. “Además, estudiaremos una Renta Básica Universal, y desde luego daremos acceso de inmediato a los informes y actas de expertos y políticos respecto a las medidas ante la pandemia. Es Navidad, ¿no?”.
https://www.actasanitaria.com/del-presidente-del-gobierno-de-espana-a-los-reyes-magos-en-navidades-2020/

Luego, a lo mejor, estaríamos encantados si nos piden que nos comportemos en las Fiestas como se han comportado los japoneses durante toda la pandemia.

“¿Y cómo ha sido?”

“Siga leyendo, amable lector/a”

Los expertos coinciden en que la manifestación del 8-M resultó marginal para la pandemia del SARS-CoV-2

A usted le han convencido, y probablemente tengan razón, de que las manifestaciones del día de las mujeres, el 8 de marzo de 2020, no tuvieron mucho que ver con la expansión de la pandemia del nuevo coronavirus. https://elpais.com/espana/2020-05-26/los-expertos-coinciden-el-8-m-no-tuvo-la-culpa.html

Meses después todo confirma que los contagios son raros en el exterior. Se habla más bien de ‘supercontagios’, pacientes y lugares o momentos con unas características (espacios cerrados, estancia-contacto prolongado, mala ventilación) en los que cualquier persona con el virus (especialmente algunas, “supercontagiadoras”) puede acabar contagiando a un alto número de participantes. https://www.elconfidencial.com/tecnologia/ciencia/2020-09-25/covid19-contagios-manifestaciones-8m_2761071/

Japón como ejemplo

Otros muchos países con mucho mejores resultados han implantado medidas más lógicas y científicas, más suaves y temporales, con mucho mejores resultados

En Japón ha habido 18 muertes covid19 por millón de habitantes. En España, 989. Es decir, la mortalidad ha sido 55 veces mayor. https://www.worldometers.info/coronavirus/?

Japón, 127 millones de habitantes, tenía malas perspectivas de entrada, con la población más envejecida del mundo (28,5% mayores de 65 años) y con Tokio, la ciudad con más habitantes del mundo (38 millones con su área metropolitana, con 22 millones de desplazamientos diarios en transporte público).

Sí, desde luego, los japoneses tienen una cultura de “no tocar”, su tono de voz suele ser bajo y llevan mascarillas cuando tienen catarro desde siempre. Pero en Japón no hubo cuarentenas rígidas, ni se impusieron restricciones a los movimientos de los residentes, y los negocios desde restaurantes hasta peluquerías permanecieron abiertos. Las escuelas se cerraron sólo un mes, en marzo. https://www.infobae.com/america/tendencias-america/2020/08/02/el-milagro-nipon-como-hizo-japon-para-derrotar-al-covid-19-sin-cuarentena-ni-testeos-masivos/

¿Cómo lo hicieron? En lo social recomendando a sus ciudadanos que evitaran contactos cercanos hacinados, lugares cerrados mal ventilados y las aglomeraciones en general. Son las “Tres C” (por sus términos en inglés) para denotar lugares y situaciones de alto riesgo: closed spaces (espacios cerrados), crowded places (aglomeraciones) y close-contact settings (situaciones con contactos cercanos).

En lo epidemiológico, concentrándose en los brotes de “supercontagiadores”, especialmente a partir de pacientes graves. No se trata de hacer muchas pruebas, aislamientos y cuarentenas, sino de ir a lo importante. Sabemos que el 18% de los pacientes provocan el 80% de los contagios y a esos pacientes supercontagiadores son a los que hay que localizar y aislar, y encontrar a sus contactos para que guarden cuarentena. https://www.nature.com/articles/s41591-020-1092-0

Celtiberia

Hay otros países que han evitado los confinamientos “a la española”. Lo que nos parece “normal” a los españoles es muy “anormal” y probablemente incrementó e incrementa la mortalidad por covid19. Los niños y ancianos recluidos semanas, las “residencias de ancianos” cerradas a cal y canto, la reclusión sin poder salir a hacer deporte, cerrados los parques en general y los infantiles más, la obligación del uso de mascarilla incluso en el exterior sin aglomeraciones, los toques de queda, los “cierres perimetrales” de barrios pobres, el hospitalocentrismo con debilitación de la atención primaria, las carencias de profesorado y material en las escuelas, etc.

Otros muchos países con mucho mejores resultados han implantado medidas más lógicas y científicas, más suaves y temporales, con mucho mejores resultados. Por ejemplo, Alemania, Austria, Australia, Canadá, Corea del Sur, Finlandia, Grecia, Países Bajos, Portugal, Suecia y Uruguay.

Las políticas duras a la española son inútiles y probablemente perjudiciales. Es dañino el ordeno y mando, la verborrea militarista, las multas y denuncias, la ausencia de transparencia, la generación de desconfianza, la falta de rendición de cuentas, la escasez de estudios sobre el propio impacto de las medidas, la persistencia en las políticas de carencias en la Ley de Dependencia, el miedo como bandera, los regímenes de contratación y organización de las “residencias de ancianos”, etc.

Síntesis

La barbarie salubrista pandémica de las autoridades españolas pretende cargar sobre la población y sus conductas el peso de la mortalidad covid19. Es falso y carece de ciencia y de ética.

Las Navidades y Fiestas de 2020-21 podrían dar lugar a una renovación del contrato social, sin agitar ni el miedo ni la coerción. en que autoridades y población alcancen un punto de cooperación. Es deseable y posible.

En todo caso, en las Navidades y Fiestas de 2020-21, y siempre, tenga en cuenta que lo clave para disminuir el contagio por virus respiratorios (el nuevo coronavirus incluido) es el lavado de manos al llegar desde la calle, después de ir al servicio y antes de cada comida, más hacer todas las actividades posibles en el exterior, que entre el sol y la luz en casa y en el trabajo y que en todo interior haya buena ventilación. Cantar y dar voces, mejor también en el exterior.

Juan Gérvas

Médico general jubilado, Equipo CESCA (Madrid, España). [email protected]; [email protected]; www.equipocesca.org; @JuanGrvas

3 Comentarios

  1. Hurrita says:

    Se le ocurren a uno tantas cosas antes de encerrar a la gente. Dejar zonas de la ciudad exclusivamente para gente vulnerable. Libertad y ayudas para ir a zonas con poca densidad de población, campo, montaña etc.. Incentivos para salir de las ciudades y estar al aire libre (en vez de favorecer la reconcentración). Peatonalizar las ciudades, facilitar el uso de bici y a pie para moverse por la ciudad.
    Todo lo contrario a lo que han hecho, en vez de reconcentrar, repartir a la gente por el territorio y al aire libre todo lo posible, para reducir la concentración de personas en ciudades. Pero ellos, increíblemente nos han prohibido hasta estar en el campo. Hay que ser bestias, o locos.

  2. Inaki Zugasti says:

    En el clavo…. la generación de culpabilifad está generalizado desde que se iniciala frase: Es que la gente (ellos) es la leche…
    Animo a los que nadais en el sentido común…

  3. Jesús alonso says:

    A 10 de diciembre se ha contagiado un. 3,5% de la población y ha fallecido el 0,098%.Todo ello tras 10meses de pandemia. Suecia sin imponer ninguna restricción tiene una mortalidad del 0,068%. Eso nos debería hacer pensar. Quién dirige este sinsentido?.