Punto de vista salud, dinero y atención primaria

Cuestionamiento de los autotest de anticuerpos frente al coronavirus

El interés puesto en algunos ámbitos sobre los test rápidos de autodiagnóstico frente al coronavirus es puesto en cuarentena por Juan Simó en esta entrada de su blog que, por su interés, reproducimos.

Desde hace unos días estamos asistiendo a una ofensiva informativo-propagandística en toda regla alrededor de la próxima dispensación en farmacias de un test rápido autodiagnóstico de anticuerpos frente al nuevo coronavirus que precisará de receta médica. Durante las semanas previas a las primeras navidades pandémicas, los españoles están siendo bombardeados a diario por tierra, mar y aire, sobre este próximo lanzamiento. Disponibles ya hoy en muchas, se pretende que en pocos días lo estén en todas las farmacias españolas. ¿Qué podemos decir los médicos de familia de todo esto a fecha de hoy? Veamos.

Ya no los usamos en el paciente individual

Lo primero que hay que decir es que estos test ya no se utilizan en la sanidad pública pues apenas presentan alguna utilidad en el paciente individual. Si en el paciente individual los médicos precisamos conocer por algún motivo muy concreto si un sujeto ha estado en contacto con el virus, solicitamos los test serológicos (ELISA/CLIA) que precisan extracción de sangre y se realizan en los laboratorios y que, por descontado, son más precisos y fiables que los test rápidos de anticuerpos.

Son unos test que cuanto más tiempo llevemos de evolución de la pandemia menos útiles serán

Ni unos ni otros son test diagnósticos de Covid19 ni predicen, en el caso de un resultado positivo, la probabilidad de un nuevo contagio pues nada dicen de la duración de la inmunidad proporcionada por los anticuerpos detectados. No cuantifican anticuerpos, sólo ofrecen un resultado dicotómico (positivo/negativo) que no predice duración de la supuesta inmunidad ofrecida por dichos anticuerpos pues la desconocemos a fecha de hoy. Y por si faltaba algo, puede perfectamente ocurrir que uno haya sido infectado por el nuevo coronavirus hace meses, de forma sintomática o asintomática, y ahora el resultado de un autotest rápido de anticuerpos practicado hoy resulte claramente negativo.

Por lo tanto, son unos test que cuanto más tiempo llevemos de evolución de la pandemia menos útiles serán. En su momento ya lo señalé (aquí) y, ahora mismo, insisto, ya no los utilizamos para nada. Ahora mismo, si algún sentido tiene su uso es sólo en el ámbito de la investigación epidemiológica poblacional como, por ejemplo, el estudio de seroprevalencia ENECOVID auspiciado por el Ministerio de Sanidad (aquí). Dentro de un tiempo, especialmente a partir de que se empiece a vacunar a la población, puede que no sean ya útiles ni para eso: ¿sabemos algo sobre qué resultado darán estos test en los sujetos vacunados?

Cagada ministerial que habrá que corregir

Estos test no se deberían haber autorizado nunca para el autodiagnóstico en el paciente individual. Ha sido una auténtica cagada ministerial. Parece que hay que dar salida a los cientos de miles de test que en su momento se compraron y que se guardan almacenados no sabemos dónde y hay que utilizarlos antes de que caduquen. Y como el negocio es el negocio… ¿qué podemos hacer con ellos? Pues parece que este es el momento oportuno de hacer un pequeño gran negocio (de 25 a 30 € el test) ante el desconcierto de la gente, a pocos días de las navidades y en un contexto de temor generalizado a una tercera ola, más que probable, tras las celebraciones navideñas.

Dicen que es un test autodiagnóstico

No nos engañemos, autodiagnóstico es el test de embarazo: es mucho más fácil de hacer y no precisa la intervención de ningún profesional sanitario ni, mucho menos, prescripción alguna por parte de un médico. Si estos test de anticuerpos precisan la prescripción médica no es para otra cosa que para “blanquear” el negocio que algunos ven en la dispensación masiva de los mismos espoleada por el miedo, el desconcierto y las fechas navideñas que se aproximan. ¿Qué médico en su sano juicio va a prescribir esta inutilidad cuando tiene a su disposición un ELISA?

Dicen que el resultado positivo precisa de una PCR “confirmatoria”

Confirmatoria… ¿de qué?

No solo lo dice el Consejo de Colegios Farmacéuticos (aquí):

Para vergüenza de propios y extraños, también lo dice la Directora General de Salud Pública que añade, además, que la gente que ha dado positivo al autotest de anticuerpos de las farmacias pida dicha PCR en los centros de salud cuyos profesionales, por lo visto, están desocupados tocándose la breva.

No se debería pedir ninguna PCR ante el resultado positivo de estos autotest

Parece que hay que dar salida a los cientos de miles de test que en su momento se compraron y que se guardan almacenados no sabemos dónde y hay que utilizarlos antes de que caduquen

Cuanto más avance la pandemia, teóricamente más sujetos darán positivo a estos autotest y más PCRs “confirmatorias” (¿de qué?) habría que hacer. Y ya no digo nada si, además, los sujetos vacunados también dieran positivo con estos autotest de anticuerpos. El caos estaría servido. Aumentaría el desconcierto y, sobre todo, la saturación ineficiente del sistema sanitario, especialmente en los laboratorios de micro y en atención primaria.

A lo mejor es que el Ministerio piensa que la pandemia se va a terminar ahora, enseguida, en enero, cuando empecemos a poner la vacuna anticovid en los centros de salud. Repito, ¿sabemos algo sobre qué resultados darán estos test en los sujetos vacunados? A ver si va a resultar que, con el avance de la pandemia, terminamos haciendo más PCRs por resultados positivos de estos autotest de anticuerpos que por sospecha clínica de caso ante el paciente que nos consulta o por estudio de contactos  estrechos.

Si el motivo de “confirmar” con una PCR es el resultado positivo de la IgM, hay que recordar que el resultado (positivo o negativo de la IgM) no fue fiable en el propio estudio de seroprevalencia ENECOVID del Ministerio y éste así lo reconoció en el informe final, desechando los resultados de la IgM que no analizó. Y por cierto, en dicho estudio no se le hizo PCR alguna a ninguno de los miles de pacientes que resultaron positivos a la IgM o a la IgG para confirmar nada (aquí).

Menos mal que hay quien dice lo que hay que decir

Osatzen, la Sociedad Vasca de Médicos de Familia, desaconseja que la gente se haga estos test (aquí). Prácticamente al mismo tiempo, la directora general de Osakidetza insta a los médicos a no recetar test de anticuerpos en las farmacias (aquí).

¿Saldrá Simón por la tele negándole la mayor a la directora de Osakidetza como hizo este verano con la consejera de salud del País Vasco, Nekane Murga, cuando ésta advirtió de que el País Vasco estaba ya en una segunda ola (aquí)?

También la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica acaba de publicar un documento de posicionamiento ante la autorización de estos test autodiagnósticos de anticuerpos en farmacias digno de considerar (aquí). ¿Y qué dice el Ministerio sobre el mismo? Tranqui tronco, no hay prisa.

DES-PA-SI-TO

Las cosas de palacio van despacio, y el ministro Illa dice que su departamento estudiará el comunicado de la Sociedad de Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica los próximos días.

Más le valdría haberse estudiado la cuestión antes de autorizarlos pero, por lo visto, Simón y su equipo estaban muy ocupados escribiendo al Lancet una carta autocomplaciente, rayana en el onanismo, en defensa de su actuación en la pandemia, señalando en la misma, y con dos bemoles, que todo lo escrito en ella se hacía desde la ausencia del menor conflicto de intereses (aquí). Lo que hay que ver, oír y soportar. Espabila Illa, que te comen la tostada.

Muy fácil de hacer o no tanto

Para terminar, este mini-reportaje-noticia-propaganda (aquí) en el primer canal de la principal televisión pública que intenta mostrar lo sencillo que resulta hacerse el autotest a uno mismo, pero que termina demostrando precisamente lo contrario. Eso sí, también nos muestra la receta PRIVADA (más negocio) necesaria para adquirir ese test en la farmacia.

Juan Simó Miñana