Tecnología e Investigación En el Instituto de Neurociencias UMH-CSIC

Transforman por primera vez astrocitos en neuronas específicas para reparar circuitos visuales

— Elche (Alicante) 8 Abr, 2021 - 10:14 am

Una investigación llevada a cabo en el Instituto de Neurociencias de la alicantina Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), liderada por la doctora Guillermina López-Bendito, muestra, por primera vez, que es posible obtener neuronas específicas de una región cerebral determinada a partir de astrocitos, un tipo de células del sistema nervioso que llevan a cabo funciones muy importantes para el funcionamiento del cerebro.

Estos astrocitos fueron reprogramados mediante un factor proneural utilizando un virus para hacerle llegar a su destino en el cerebro de ratones. Además, con esta investigación, se descubrió que los astrocitos expresan genes propios de sus neuronas “hermanas” (procedentes de una célula progenitora común), en cada región cerebral concreta, lo que hace posible su reprogramación en un tipo de neurona sensorial específica.

“Hemos descubierto que genes clásicos de las neuronas también son expresados por los astrocitos, aunque en un nivel menor. Y que hay un código propio de cada región cerebral que comparten los astrocitos y las neuronas, y, probablemente, también otras células nerviosas. Esto es importante porque abre la posibilidad a recuperar, en el futuro, circuitos neuronales perdidos en ciegos o sordos congénitos”, explica Guillermina López-Bendito.

Este proyecto, denominado ‘Reprogramación de células talámicas para el restablecimiento de circuitos sensoriales‘, fue financiado por la Generalitat Valenciana, con 400.000 euros, y es la semilla para uno nuevo impulsado por la Fundación La Caixa, con 499.000 euros, a través de la Convocatoria CaixaResearch de Investigación en Salud.

Simulador del mundo exterior

Gracias al tálamo, una estructura cerebral que actúa como un simulador del mundo exterior, antes del nacimiento, el cerebro ya empieza la ‘puesta a punto‘ de sentidos como el tacto y la vista, como mostró el laboratorio de López-Bendito en trabajos anteriores.

Las dos estructuras cerebrales implicadas en este proceso son el tálamo, que recibe la información del exterior, y la corteza cerebral, que la procesa. Cuando hay una pérdida en la captación de los estímulos sensoriales, parte de las neuronas y los circuitos de estas dos regiones del cerebro se pierden o se reducen considerablemente.

“Ahora, estamos intentando averiguar si, de forma espontánea, los astrocitos pueden convertirse en neuronas en situaciones concretas. Por ejemplo, cuando provocamos un aumento de astrocitos reactivos”, explica la citada investigadora del Instituto de Neurociencias UMH-CSIC. “Los astrocitos reactivos se encargan de proteger a las neuronas cuando se produce un daño, aunque, en ocasiones, su actuación también puede perjudicarlas si su reacción es muy potente”, añade.