Política y Sociedad

Artrosis: qué es, síntomas, diagnóstico y tratamiento

Una de las enfermedades más frecuentes en la sociedad es la artrosis y puede afectar a diferentes partes del cuerpo como, por ejemplo, las manos, la cadera, la rodilla, la columna, etc. En este artículo vamos a analizar qué es la artrosis con la ayuda de Montse Solé Casals, enfermera con mas de 35 de experiencia y te descubriremos los síntomas, el diagnóstico y el tratamiento que se suele llevar a cabo. Comenzamos.

¿Qué es la artrosis?

La artrosis u osteoartritis es la enfermedad degenerativa articular más frecuente, caracterizada por la destrucción del cartílago hialino que recubre las superficies óseas.

El cartílago es un tejido que hace de amortiguador al proteger los extremos de los huesos y que favorece el movimiento de la articulación. Cuando se desarrolla la artrosis, dicho cartílago pierde sus propiedades. Puede incluso llegar a desaparecer, haciendo que los extremos de ambos huesos rocen directamente, produciendo dolor.

Por otra parte, no está claro si la artrosis es una única enfermedad o un espectro de patologías con unas manifestaciones clínicas y radiológicas similares. Así, podríamos diferenciar entre artrosis primaria, sin una causa definida, y artrosis secundaria, asociada a otras patologías (hemocromatosis, gota, diabetes mellitus, displasias óseas…).

Además, si una persona que vive sola sufre esta enfermedad en un estado avanzado, lo ideal es recurrir a la ayuda de un cuidador, como los que puedes encontrar en qida.es. Un profesional le ayudará a hacer sus tareas y estará con el enfermo en caso de que se produzca una caída o fisura.

La artrosis se puede manifestar de diferentes formas dependiendo de la región del cuerpo que esté más afectada. De modo que podríamos encontrar estos tres tipos de artrosis:

Artrosis en las manos

Esta variedad de la artrosis se produce por un desgaste en el cartílago de las articulaciones de las manos. Los síntomas más frecuentes son dolor, rigidez, pérdida de funcionalidad y deformidad o curvatura de los dedos.

Artrosis de cadera

Es un desgaste del cartílago de la articulación de la cadera, y es menos frecuente que otras variedades. Aparece sobre todo en personas mayores y se identifica por el dolor en la zona de la ingle, la cara anterior del muslo o también puede doler la rodilla, lo que puede hacer pensar al paciente que el problema está en la rodilla. Por tanto, es muy importante saber que el dolor de cadera no se localiza en la zona del cuerpo popularmente conocida como “las caderas”.

Artrosis en rodilla

Se produce por un desgaste del cartílago que recubre la articulación formada por el fémur, la tibia y el peroné. Los síntomas son los mismos que aparecen en el resto de variedades, dolor articular y pérdida de movilidad.

Artrosis lumbar

La columna lumbar está formada por cinco vértebras que se sitúan en la espalda. La unión entre las vértebras contiguas se realiza mediante varias superficies articulares cubiertas por cartílagos. Cuando este cartílago se desgasta, se produce la artrosis lumbar. Los síntomas vuelven a ser los comunes en la artrosis.

Artrosis cervical

Se produce por el desgaste del cartílago que recubre esta región. Los síntomas son el dolor y la rigidez, pero en este caso también pueden aparecer numerosas contracturas musculares por las malas posturas que propicia la artrosis cervical.

Artrosis en la columna

Consiste en el desgaste degenerativo del cartílago de los discos situados entre las vértebras.  Los síntomas son los comunes en todas las artrosis y de nuevo puede generar contracturas musculares en la zona de la espalda.

¿Cuáles son los síntomas de la artrosis?
  • Uno de los síntomas más comunes de la artrosis es el dolor articular. En un inicio de la enfermedad, las molestias aparecen cuando se ejercita la región en la que más desgastado se encuentra el cartílago. Pero, conforme avanza la artrosis, el dolor puede permanecer en momentos de descanso y reposo.
  • En casos como la artrosis de columna vertebral, pueden aparecer contracturas en la zona afectada. Esto se debe a que la falta de movilidad que produce la artrosis fuerza malas posturas que degeneran en estos daños musculares.
  • En otras ocasiones, como en la artrosis de cadera, se genera un dolor irradiado, es decir, las molestias se distancian de la zona dañada por una cuestión de terminaciones nerviosas.
  • Otro síntoma que se detecta a simple vista es la deformación de alguna articulación. Esto se debe a que el crecimiento de los extremos de los huesos que forman la articulación puede hacer que la articulación se agrande y ensanche.
  • También se podría sentir cierta rigidez y falta de movilidad en las articulaciones más afectadas.
Diagnóstico de la artrosis

Para diagnosticar la artrosis no existe un marcador claro ni alteraciones de laboratorio contundentes. Lo que sí se puede solicitar es un test genético que analiza los principales genes asociados a la artrosis avanzada de rodilla y permite instaurar un tratamiento más precoz.

Otra manera de detectar clínicamente la enfermedad es mediante la radiología. Esta prueba, en las fases iniciales de la enfermedad puede ser normal, aunque lo más típico es observar un estrechamiento de espacio articular, aparición de osteofitos marginales (prominencias óseas), quistes y anormalidades del contorno óseo.

De todos modos, lo mejor para la detección de la artrosis es ponerse en manos de un profesional, ya que son ellos los únicos que pueden diagnosticar una enfermedad.

Tratamiento de la artrosis

Los tratamientos empleados ante un caso de artrosis están orientados principalmente a reducir el dolor y a ralentizar la erosión de las articulaciones; para frenar la rigidez producida por la artrosis y mejorar la movilidad, se emplea la fisioterapia.

Cuando lo que se busca es reducir el dolor, la solución está en los fármacos antinflamatorios y analgésicos, desde el paracetamol hasta la codeína.