Política y Sociedad Conferencia de Doris Sommer organizada por la Fundación ASISA

El arte en todas sus facetas ayuda a curar

La Fundación ASISA ha organizado una conferencia de Doris Sommer, quien es profesora de la estadounidense Universidad de Harvard, y quien, bajo el título ‘La salud de los clínicos: el arte como terapia preventiva‘, afirmó en el Hospital Universitario HLA Moncloa de Madrid que el arte en todas sus facetas, no solo la visual, puede ayudar a curar a los pacientes.

Doris Sommer

Presentó la conferencia el director Médico del mencionado centro sanitario capitalino, el doctor Carlos Zarco, quien hizo un repaso por el currículum de Doris Sommer. Así, detalló que es profesora de Lenguas Romances y Literatura, así como de Estudios Africanos y Afroamericanos, además de ser fundadora de la ONG Cultural Agents, dedicada a recuperar la tradición humanística que combina el arte y la investigación al servicio del desarrollo cívico.

“Vine no tanto a dar una conferencia, sino a hacer una propuesta”, expuso Sommer. En primer lugar, aseguró que los médicos canadienses están comenzando a prescribir visitas a los museos a sus pacientes. De hecho, los seguros de salud cubren 50 visitas al año para, por orden del médico, acudir, al menos, una vez por semana.

“El arte ayuda a sanar”, aseguró esta profesora de la Universidad de Harvard, que especificó que lo hace en todas sus facetas, no solo la visual, sino incluyendo la literatura, la música y el teatro. Y lo ejemplificó con una anécdota de su trabajo con una epidemióloga peruana en un barrio pobre, a las afueras de Lima.

Teatro colaborativo

En ese pueblo, organizaron lo que Sommer llamó foro-teatro. Hasta 80 promotores de salud, pacientes, médicos y enfermeros expusieron en una tragedia de tres horas los principales problemas a los que se enfrentan en su día. Entre ellos, la violencia de género, la falta de agua, la dificultad de los transportes y la tuberculosis.

Entre cada acto, los espectadores pudieron irrumpir en la escena y plantear cambios en el guión o soluciones a los problemas. Según afirmó la ponente de la jornada de la Fundación ASISA, si a ese barrio hubiera acudido un grupo de etnógrafos, no habrían aprendido tanto como con esa actividad.

Reseñó también Sommer cómo un colega suyo, en una reunión de especialistas, explicó que en el centro para el tratamiento del cáncer en el que trabaja una de las alas estaba destinada a una exposición de arte. Investigando más allá de este caso, descubrió que el 50 por ciento de los hospitales de Estados Unidos tienen algún programa dedicado a las artes, y en Inglaterra hay hospitales que se especializan en formar a sus profesionales para usar el arte en las consultas.

Una pausa para igualar

“Me interesa la capacidad del arte para prevenir enfermedades”, explicó la conferenciante, que recordó, además, que la tasa de suicidios en la profesión médica es el doble que en otras profesiones. “Sabemos que el arte ayuda a sanar, ahora estamos pensando el porqué”, reflexionó. “El arte es una pausa donde todos somos iguales, donde el paciente no se siente víctima y el médico no se siente responsable del paciente”, razonó a continuación, por lo que, a su juicio, sirve como “puente humano”.

“Al hacer arte, no solo al recibirlo, uno no es víctima, sino un ser humano creativo”, agregó Sommer. Así, concluyó, en el ámbito del hospital, los pacientes tienen desafíos interesantes, tienen otra relación con la vida y, por consiguiente, con el equipo médico.

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