Derecho Sanitario Por el TSJ de esta comunidad autónoma

Anulados artículos que regulan jefaturas de libre designación en el Servicio Navarro de Salud

— Pamplona (Navarra) 6 Feb, 2020 - 5:07 pm

El Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) ha vuelto a anular tres artículos de la normativa foral que regulan el nombramiento por libre designación de determinadas jefaturas, así como la posibilidad de que los equipos de Atención Primaria puedan estar dirigidos y coordinados por un diplomado sanitario.

La Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJN sostiene que, con la nueva regulación realizada por el Gobierno de Navarra de estos mismos preceptos anulados por este tribunal en septiembre de 2017, se pretendió eludir el cumplimiento de esa sentencia.

Para dar cumplimiento a la sentencia de 2017, el Ejecutivo regional aprobó el Decreto Foral 54/2018, por el que se modificaron los Estatutos del Servicio Navarro de Salud, aprobados por el Decreto Foral 171/2015. Al igual que hiciera con el Decreto de 2015, el Sindicato Médico de Navarra recurrió el Decreto de 2018 al entender que la nueva regulación pretendía esquivar el cumplimiento de aquel fallo.

En su recurso, este sindicato alegó, entre otros motivos, que no se podían otorgar facultades y funciones que, por norma con rango de ley, se reservan exclusivamente a los médicos, como son las de coordinación de actividades y dirección. Tanto el Gobierno de Navarra como el Colegio Oficial de Enfermería y el Sindicato de Enfermería (SATSE) se opusieron a la demanda.

Funciones de los directores

En esta sentencia, que puede ser recurrida exclusivamente en casación, la Sala de lo Contencioso-Administrativo afirma que las funciones de los directores de los equipos de Atención Primaria —entre otras, la inspección, evaluación y organización de la totalidad del personal— “son competencia de licenciados en Medicina”.

A juicio de la Sala, “una serena reflexión sobre esas funciones llevan a desechar la tesis de que se circunscriben a una labor meramente de gestión administrativa”. Esas competencias, agrega este tribunal, “implican una labor profesional directiva, valorativa y técnica que excede de la mera gestión administrativa”.

“Así, de lo contrario, ¿cómo establecer turnos o jornadas horarias entre distintos facultativos y otros profesionales si previamente no se han ponderado tiempos, complejidad de los servicios sanitarios a prestar, dificultad, etcétera, en lo que a las propias intervenciones de los médicos se refiere?”, se plantea la Sala.

El proceso integral de salud, afirman los magistrados, comprende igualmente la labor de gestión y coordinación de medios materiales y personales, que han de recaer en la dirección del Equipo de Atención Primaria, “porque la misma ha de redundar en lo más importante, a saber, el proceso integral de la salud, en el que, indudablemente, están implicados los médicos, además, esto nadie lo discute, de los diplomados sanitarios que con su inestimable quehacer participan de modo fundamental en la prestación del servicio sanitario”.

2 Comentarios

  1. Isidoro Jiménez Rodríguez says:

    LAS EXCELENTÍSIMAS “SERENAS REFLEXIONES”
    
No sabía yo que las reflexiones no tuvieran que ser siempre “serenas”, para ser consideradas como tales. Cada día se aprende algo nuevo.
    
Solamente si en el veredicto señalado se habla de “diplomados” para referirse a profesiones sanitarias, este resulta obsoleto y fuera de lugar. Y ello porque desde hace años, se accede a las diferentes profesiones sanitarias a través de un Grado Universitario.

    Considerar a una profesión sanitaria, como la medicina, que no cuenta en su currículo formativo, con una materia sobre gestión, como si tienen otras ramas, como la única capacitada para gestionar, a mí me da que pensar.
    
Pero lo que está claro es que hay que articular, urgentemente, una legislación propia del siglo XXI que recoja la realidad que da en el ámbito clínico. Y en este último, el médico no debe tener el privilegio exclusivo para dirigir o gestionar. Entre otras cosas, porque a menudo, y con demasiada frecuencia, a mi juicio, demuestra su incapacidad para llevar a cabo tales funciones.

  2. Isidoro Jiménez Rodríguez says:

    “PONDERANTES” SEÑORÍAS.
    Me alegro, y mucho, que los jueces que han elaborado la sentencia, desconozcan como funciona nuestra sanidad del siglo XXI. Y digo que me alegro, pues deben gozar de una muy buena salud, y por lo tanto, como demuestran, desconocen como se desarrolla la actividad asistencial clínica en nuestros días.
    Desconocen, por lo tanto, como se generan nuestras artificiales listas de espera. O quienes son los responsables de que España sea uno de los países punteros en cuanto a prescripción de antibióticos y otros fármacos, en infinidad de ocasiones innecesarios. Pero que eso si, se traducen en una atención médica inadecuada a la sociedad, rodeada de riesgos y funestas consecuencias. Como también las tienen el abuso desmesurado e inadecuado de procesos y tecnologías que el colectivo médico promueve.
    Desconocen también que entre nuestras titulaciones académicas sanitarias actuales, y desde hace muchos años,
    dejaron de existir las Diplomaturas.
    Desconocen que precisamente los médicos, al contrario que otros grados sanitarios, no cuentan en su currículo académico con materia alguna sobre gestión.
    En absoluto analizo los aspectos técnicos de la sentencia, pues no soy jurista.
    Pero lo que nadie puede poner en duda es que hay que adaptar nuestro ordenamiento jurídico sanitario a la nueva realidad asistencial. En. mi modesta opinión, permancer anclados en el medievo, con las tres profesiones primigenias (clerecía, judicatura y medicina) obrando a sus anchas, y con total impunidad, según mi punto de vista, no es propio del siglo XXI.