Tecnología e Investigación Permite el tratamiento de heridas de difícil cicatrización

Andalucía ya dispone de su primera cámara hiperbárica monoplaza

— Málaga 24 Jul, 2014 - 4:27 pm

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La cámara hiperbárica monoplaza de Perry Baromedical, que sirve para el tratamiento de heridas difíciles de cicatrizar, ha llegado al Centro Hiperbárico HMCE, una clínica malagueña de Estepona, lo que la convierte en la primera de Andalucía en disponer de ella. Desde hace unos meses ya se utiliza en la clínica madrileña Ulcemed y sus impulsores confían en que pronto pueda estar disponible en hospitales de toda España.

Perry Baromedical es líder mundial en la fabricación, instalación y servicio de sistemas de terapia de oxígeno hiperbárico, y el único fabricante de toda la línea completa de cámaras hiperbáricas en este sector. Su cámara monoplaza de alta presión -hasta tres atmósferas- tiene certificación médica y utiliza unos 17m3 de oxígeno por cada sesión, garantizando con ello la inhalación de oxígeno al cien por cien durante todo el tratamiento.

El Comité de Oxígeno Hiperbárico de la Sociedad Médica Subacuática e Hiperbárica -UHMS, por sus siglas en inglés-, de Estados Unidos, indica que el sistema de Medicina Hiperbárica es eficaz cuando el paciente respira oxígeno al 100% de manera continua dentro de la cámara, a una presión en el interior mayor a 1,4 atmósferas absolutas.

Eficacia en tratamiento de heridas

La cámara monoplaza permite un tratamiento personalizado e individualizado y proporciona al paciente una inhalación continua de oxígeno, gracias a la presurización total del habitáculo con dicho gas, así como también una ventilación continua durante toda la sesión capaz de desplazar al resto de gases como el CO2. Además, a diferencia de la multiplaza, la presurización se obtiene directamente con oxígeno puro, por lo que no es necesario utilizar ningún tipo de accesorio para respirar el oxígeno. El usuario se ve envuelto desde el principio con oxígeno de máxima pureza.

La Medicina Hiperbárica ha demostrado su eficacia en el tratamiento de úlceras y heridas de difícil cicatrización en diversos estudios. Uno de sus efectos es que frena la hipoxia, el factor que más influye en los fenómenos proinflamatorios que tienen lugar en una herida o úlcera. Además produce colágeno y nuevos vasos sanguíneos (neoangiogénesis), así como un control mejor de la infección, lo que conduce a la mejor cicatrización de las úlceras.

Múltiples utilidades

Un estudio estadounidense, publicado en el último número de la revista Wound Repair and Regeneration, permitió demostrar como el oxígeno hiperbárico puede desempeñar un papel en el manejo de las úlceras por insuficiencia arterial que no curan y en las que ha fallado el tratamiento estándar.

Los diferentes comités internacionales de Medicina Hiperbárica también han indicado esta terapia para el tratamiento de diferentes patologías como la sordera súbita neurosensorial, oclusión de la arteria central de la retina, lesión por aplastamiento, síndrome compartimental y otras isquemias traumáticas agudas, osteomielitis refractaria, infecciones necrotizantes de tejidos blandos, lesiones por radiación, quemaduras térmicas, enfermedad descompresiva, anemia severa, gangrena gaseosa, abscesos intracraneales, intoxicación por monóxido de carbono, embolismo gaseoso e  injertos y colgajos en riesgo. Además, también están en estudio o experimentación indicaciones para otras enfermedades como el autismo, la esclerosis múltiple, la fibromialgia, o  enfermedad de Crohn, entre otras.