Política y Sociedad Según la última Semana Farmacéutica de la Alimentación del Consejo General de Farmacéuticos

La alimentación también está en la esencia asistencial de los farmacéuticos

La alimentación también está en la esencia asistencial de los farmacéutico, según ha quedado demostrado en la apertura de la primera ‘Semana Farmacéutica de la Alimentación‘, organizada desde del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) y que se celebra hasta este jueves, 27 de mayo, en formato digital.

Aquilino García

Miles de farmacéuticos ávidos de saber

El vocal nacional de Alimentación del CGCOF, Aquilino García, agradeció su presencia virtual a los 2.200 compañeros de profesión, para los que resumió la actividad formativa y divulgadora de esta institución. El también Doctor en Ciencias Farmacéuticas y Grado en Nutrición Humana y Dietética constató la transición plena de una farmacia tradicionalmente centrada en tratar las enfermedades a una nueva y asistencial, mucho más volcada en la prevención de las patologías, porque, aseguró, los farmacéuticos también son personal técnico especializado en alimentación.

Todo en un tiempo, señaló Aquilino García, en el que se da la paradoja de que la ciencia cada vez sabe más sobre Nutrición, mientras que la población come cada día peor. De ahí, extrae la obligación de los farmacéuticos de transmitir mensajes sencillos a las personas, a la vez que se prodigan reuniones de tanto interés profesional como la celebrada en ese momento.

Rosario Pastor

Entre ayunos y desayunos

La Doctora en Nutrición y Ciencias de los Alimentos Rosario Pastor, que es profesora de la Universidad Católica de Ávila, disertó sobre las distintas modalidades que existen de ayuno intermitente y las nuevas formas de desayuno para perder peso y conservar una buena salud.

Rosario Pastor partió de antecedentes históricos, como Hipócrates y Paracelso, para expresar que las tentativas de la Humanidad para pautar la alimentación vienen de antiguo, al existir, además, modalidades religiosas y culturales vigentes en partes del mundo, como la Cuaresma y el mes de Ramadán, en las que se restringe la ingesta de alimentos.

Sobra variabilidad

Entre las formas de ayuno intermitente más conocidas, Pastor diferencia entre lapsos sin ingesta en la misma jornada y supresión de la comida algunos días alternos en la semana, una variabilidad en la que, también, incluye como norma la reducción de la frecuencia diaria al comer y la alimentación con restricción de tiempo.

Desde el concepto anglosajón de Time-restricted eating, explicó esta ponente que TRE 8/16 significa permitir la alimentación dentro de un periodo de ocho horas del día, con reserva de las otras 16 horas al ayuno, a partir de una estrategia que puede consistir en cenar muy pronto, y de forma muy ligera, para no tomar ningún otro alimento hasta el desayuno del día siguiente, aún siendo, también, bastante frecuente, como observó, dejar de comer durante 12 horas seguidas.

Cenas tempranas y frugales

Dentro de ese esquema de 8/16, Pastor reflexionó en voz alta al decir que hay una tendencia actual a poner nombres nuevos a cosas ya conocidas en la tradición y que, por ejemplo, las cenas tempranas y frugales son algo de sobra conocido desde tiempo inmemorial y que parte del principio de dejar muchas horas sin tomar alimento alguno hasta la mañana siguiente.

A pesar de existir un gran interés por los asuntos de la alimentación, y los posibles ayunos que pueden contribuir a una pérdida eficaz de peso para ganar en vida saludable, esta ponente afirmó que no son concluyentes las tesis de autores tan conocidos como Jason Cooks y Michael Mosley, a la vez que tampoco se conocen bien los efectos secundarios de esta nueva tendencia resumida en el lema de “nacidos para ayunar”, en un terreno bastante propicio para las afirmaciones pseudocientíficas, tal como señaló.

Resultados de no comer más

En su repaso a la literatura científica sobre la cuestión, Pastor hizo referencia a un metaanálisis sobre obesidad y ayuno intermitente, a partir de 27 ensayos con pocos sujetos de investigación, corta duración y ausencia de control y método de aleatorización, donde las investigaciones no pasaron de las 26 semanas, después de aplicar isocaloricas, hipocalóricas o hipoproteinadas.

Esta revisión sistemática, debida a Stephanie Welton, Robert Minty, Teresa O’Driscoll, Hananah Willms, Denise Poirier, Sharen Madden y Len Kelly, concluyó con la consigna de afrontar la investigación más a fondo y a más largo plazo, aunque, también, detectaron estos autores algunos efectos secundarios poco relevantes del ayuno, como la debilidad, el dolor de cabeza, la halitosis y el estreñimiento, entre otros.

Generalidades y ausencia de evidencia

Sobre la medición de variables antropométricas de los trabajos analizados por Lukas Schwingshackl, Kai Nirschke y otros, explicó Pastor que se fijaron como tasa de pérdida de peso el valor P, entre uno y cero, al que correspondió una p=0.81 en el caso de los sujetos sometidos a régimen de una sola comida al día.

Todo junto a otras magnitudes, como la circunferencia de abdomen y la masa grasa, con la conclusión, quizás demasiado genérica, de que es necesario establecer pautas de ayuno por cada persona concreta que lo precise, a partir de una endeble evidencia científica que sería necesario incrementar, al decir de Pastor.

También en obesidad

Para el tratamiento de la obesidad, esta ponente hizo alusión a la guía de manejo en Atención Primaria, editada en 2019, además de citar el trabajo de Dominique Durrer Schutz, Luca Busetto y Dror  Dicker, entre otros autores, en el cual se establece que muchos pacientes con obesidad sufren síndrome de ingesta nocturno, abuso de bocadillos o conductas de atracón.

Para ellos, Pastor aseguró que el primer paso es que recuperen la sensaciones de hambre y saciedad, al recordar lo que pasa cuando se siente un agujero en el estómago y salen ruidos de la tripa, para volver a esa sensación de estar satisfecho con lo ingerido, a los 15 minutos de haber empezado a deglutir, sensaciones fisiológicas a las que suma la conveniencia de evitar estímulos exógenos y con el recuerdo de que prohibir puede generar una ansiedad que lleve a mayores deseos de comer.

Experiencias con deportistas

Pastor se detuvo en estudios realizados a deportistas profesionales sujetos a ayuno por causas como el Ramadán, en periodos de entrenamiento en los que se busca ganar masa muscular a la vez que se pierde grasa. A partir del metaanálisis de Joana M Correia e Inés Santos, observó algunos trabajos de investigación realizados en el campo o las pistas de entrenamiento, pero con baja o media calidad científica.

Ello para poner cifras a magnitudes como la fuerza muscular, la capacidades aeróbicas y anaeróbicas y la composición corporal, aspectos de los que los autores extrajeron consecuencias contradictorias y falta de posibles efectos adversos estudiados en el corto y medio plazo.

Desayunad bien, por favor

En otro trabajo sobre nuevas formas de desayuno, ayuno intermitente y salud humana, se centró Pastor en los 28 ensayos clínicos analizados por Réda Adafee, Wassil Messadi y Mériem Meddahi, con la misma tesis de que falta conocimiento sobre el efecto real de la ingesta intermitente para la mejora corporal o ante determinadas patologías.

En la despedida al tradicional desayuno a base de café y tostada, esta ponente aseveró que la primera comida del día debe incorporar nutrientes saludables, en línea con los últimos estudios sobre carga e índice glucémicos.

Vicente Brull

Aceite de oliva frente a repostería

El vocal de Alimentación del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valencia (MICOF), el farmacéutico comunitario y dietista nutricionista Vicente Brull, ilustró a los asistentes sobre conceptos a veces fronterizos, como los alimentos orgánicos, bios y ecos, desde la perspectiva legal y asistencial.

Declaró, también, Vicente Brull que están en auge alimentos como el aceite de oliva, las legumbres y las frutas, frente a componentes menos favorables de la dieta, como el aceite de girasol, los azúcares y las bebidas espirituosas, momento en el que recordó que, durante el periodo de confinamiento, se dio una verdadera explosión de la repostería a base de harinas, sémolas y glúcidos.

Desde esta concienciación hacia una mayor sensibilidad por lo que se come, considera Brull necesario aclarar aspectos de la evolución conceptual que afecta a los alimentos. Así, inició su reflexión con mención a lo que, hasta hace poco, se entendía como alimentos naturales y que eran aquellos sin aditivos ni pesticidas, beneficios que explicaban, entonces y ahora, precios más elevados.

Sin embargo, este ponente matizó que, más recientemente, se entiende por agricultura ecológica, y producción del sector primario en general, los bienes de consumo que no incorporaron antibióticos, aparte de pesticidas y fertilizantes, a la vez que se vela por el bienestar animal con un mejor trato a la ganadería intensiva, en un contexto general de mayor seguridad alimentaria.

Sobre los términos bio, eco u orgánico, como prefijos o sufijos aplicados a los alimentos, estima Brull que la legislación los toma como sinónimos derivados de la agricultura orgánica, desde una forma de gestionar la producción de alimentos con sensibilidad ecológica y preservación de los recursos naturales, a lo que añadió la característica de favorecer el comercio de proximidad.

Como principales países productores de estos alimentos, y sus porcentajes respecto a su agricultura total, este ponente citó, por su orden de importancia, a Austria (24,1%), Italia (15,2%), Finlandia (13,1%), España (9,3%) y Reino Unido (2,3%), mientras que los principales consumidores de estos alimentos más saludables son Alemania, con 10.900 millones de euros de ventas minoristas; Francia, con 9.100 millones; e Italia, con 3.500 millones.

Ello dentro de una Unión Europea (UE) que experimentó un incremento del 79,8 por ciento, al haber pasado de unas ventas de 20.800 millones de euros en 2012 a otra de 37.400 millones en 2018, prácticamente el doble, todavía lejos de los 40.600 millones de Estados Unidos, pero por delante de los 8.100 millones de China y los 3.100 millones de Canadá.

Este farmacéutico y nutricionista explicó, también, que, aunque los conceptos aludidos se entendían como integrados desde 1991, la legislación española distinguió entre los términos eco y bio, a la vez que el Real Decreto 834/2007 estableció la norma para que las compañías fabricantes no pudieran hacer un uso fraudulento de los mismos.

Dentro del afán público para garantizar una agricultura ecológica, Brull precisó que la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) es el organismo independiente de la Administración central encargado de auditar los productos según criterios de protección de la feracidad del suelo, el bienestar animal, el no uso de químicos artificiales y la prohibición de modificaciones genéticas en las especies destinadas al consumo humano.

Respecto a la legislación europea, detalló este ponente que se tiene por alimento orgánico aquel con un 95 por ciento de su composición de origen ecológica, para lo cual existe un logotipo sobre fondo verde claro en el que se dibuja una hoja de árbol con las estrellas de la UE, aunque este anagrama puede ser adaptado gráficamente a cada región particular como posible fuente de confusión para los consumidores.

Alimentos y globalización

En el apartado de la Novel Food, comentó Brull que la globalización hace que se importen a España alimentos desde otros países y culturas con mayor o menor éxito en su asimilación por la población local, alimentos cuya fortuna puede haber venido de la presión demográfica allí donde se incorporaron a la dieta, con el ejemplo extremo de las larvas y los insectos y, de manera más reciente, por la comida impresa en 3D.

De estas estructuras moleculares nuevas, este ponente habló de las que pueden tener su origen en hongos, minerales, cultivos celulares, y nanomateriales, superiores a los 100 nanómetros, y vitaminas no entendidas como suplementos nutricionales, propuestas de alimentación que, en cualquier caso, son anteriores al 15 de mayo de 1997.

Estos nuevos alimentos quedaron establecidos a partir del Reglamento (UE) 2015/2283 de la autoridad europea, vigente desde el 1 de enero de 2018, por mandato de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), norma deudora del artículo 4.2 del primer guión del reglamento, que se fijó en el Reglamento (UE) 258/97.

Comer insectos

A escala internacional, aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la entomofagia mediante consumo de larvas e insectos, y a pesar de que la Agencia del Medicamento de Estados Unidos (FDA) estipula que no son nocivos para la salud, Brull  reconoció que pueden ser repelentes para la población occidental que los percibe como sucios, desagradables o perjudiciales.

Todo al margen de que se consuman otros animales, como los caracoles, los mejillones y las gambas, estas últimas seres que viven de carroñear en los lechos marinos, aunque no descartó este ponente que se puedan difundir, más que hasta ahora, escarabajos y alacranes.

A favor de estos nuevos alimentos, Brull citó el Reglamento 2015/2283, que establece la autorización de comida nueva y la incorporación de alimentos tradicionales de terceros países. Precisamente sobre los insectow y larvas, comentó que son ricos en proteínas, se nutren con bastante diversidad, tienen valor nutricional, se convierten fácilmente y ni son muy demandantes de agua, ni incrementan los gases de efecto invernadero.

También reconoció este ponente que pueden incluir antinutrientes, como los oxalatos, filatos y tanitos, entre otros, además de ignorarse si pueden portar microorganismos o comportarse como alérgenos, aparte de la repugnancia cultural que puedan inspirar.

Carne de laboratorio

En relación con la carne creada por cultivo celular en laboratorio a partir de biopsias animales, Brull admitió, también, que está lejos de ofrecer las características de gusto, grasilla, olor, sabor, textura y aspecto de la carne de origen natural, por lo que la sitúa todavía lejos de la idea que se tiene de un buen chuletón.

Además, este ponente citó la experiencia conocida en la última semana de mayo por parte de la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), sobre una “carne” elaborada como mezcla de cereal y legumbre, a base de arroz y algarroba para incorporar lisina y metionina por su valor biológico y ecológico.

Enlazó Brull estas nuevas tendencias con una mayor sensibilidad hacia los animales, tendente a reducir o eliminar los sacrificios y hacer lo mismo con los antibióticos de uso ganadero, para aminorar la presión sobre el campo y los recursos naturales, sin que se sepa aún la inocuidad plena de todo esto, como razonó.

Alimentos en la impresora

Sobre los alimentos 3D, este ponente explicó que son creados por capas en maquinas especiales y que puede personalizarse su durabilidad, gusto y aroma, aunque todavía se trata de dispositivos de alto coste para su incorporación a los domicilios, sin dejar de lado otras dudas, como la temperatura necesaria para la mezcla de los componentes y los hipotéticos problemas que representa su limpieza a fondo y el riesgo de contaminaciones cruzadas.

Súper héroes en alimentación

En sus comentarios finales, Brull se centró en los súper alimentos, entre los que el brócoli suele encontrar el mayor apoyo en los organismos internacionales, aunque recomienda una revisión ajustada a cada alimento concreto, ya que, señaló, todavía no hay consenso sobre las cualidades funcionales, por ejemplo, del kéfir, sin que se sepa todavía si realmente es superior a la cuajada o el yogur griego.

Ante estas dudas, el citado ponente remitió a los presentes al Reglamento 1924/2006 y las pautas de la EFSA. Finalmente, y a parte de algunas referencias a los productos probióticos y prebióticos, razonó que queda mucho por averiguar de los alimentos funcionales, considerados como aquellos que pueden tener cualidades correctivas en problemas de salud.

Anna Bach

Alimentación y sostenibilidad

La vocal de Alimentación del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Barcelona (COFB), Anna Bach, completó la visión de las nuevas tendencias en la alimentación en términos de sostenibilidad. La también profesora de la Universidad Oberta de Cataluña (UOC) manifestó que tanto el aire que se respira, como el agua que se bebe y la comida que se ingiere están íntimamente ligados a la salud y el futuro de los ecosistemas, con plena conciencia, recalcó, de que las personas, en su conjunto, son parte de la solución ante los problemas que tiene planteados el mundo y sus habitantes.