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Alegría existencial

Juan Gervas

La alegría encierra connotaciones tan personales que el autor cierra su trabajo con dos notas: en la primera, que es su biografía, es una auténtica afirmación de su estado existencial, mientras que la segunda es la pregunta a la que ha pretendido responder con este trabajo.

Alegría

La alegría es un sentimiento positivo de placer producido normalmente por un suceso/situación favorable. La palabra alegría deriva del latín alicer que tenía el sentido de rápido, vivaz y animado, como de tener alas.

La alegría existencial es la alegría producida por la consciencia de vivir y de disfrutar de la vida

La alegría suele manifestarse en lo íntimo por un buen estado de ánimo y por la satisfacción ante la situación y en lo exterior por un lenguaje verbal y no verbal animado y por la tendencia a una expresión facial contagiosa y característica acompañada de sonrisa e incluso risa. La alegría es un estado interior fresco y luminoso, generador de bienestar general, altos niveles de energía, y una poderosa positiva disposición de agrado y acierto. Si se comparte, la alegría mejora la comunicación y la cooperación social.

La alegría suele responder a condiciones transitorias, sucesos anecdóticos y juegos verbales/no verbales; por ejemplo, tras el parto sano, al aprobar un examen, al escuchar chistes inteligentes, etc. En periodos y personas concretas la alegría puede ser prolongada, casi permanente.

La alegría existencial es la alegría producida por la consciencia de vivir y de disfrutar de la vida, incluyendo el disfrute en medio de adversidades y dificultades.

Un ejemplo de alegría existencial

“En 2015, cuando el médico le comunicó a Norma Jean Bauerschmidt que tenía cáncer de útero del que no se podía esperar curación y le preguntaron qué procedimientos médicos quería seguir para iniciar su tratamiento, su respuesta fue muy diferente de la que esperaban escuchar los médicos: ‘Tengo 90 años. Emprenderé viaje’. Sus doctores no entendían bien a qué se refería esta mujer hasta que su hijo les explicó que su madre no estaba dispuesta a someterse a una cirugía de la que no había garantías de que saliera bien, o a radio y quimioterapias que la devastarían con sus efectos secundarios, y que en su lugar había decidido ‘tomar carretera y manta’. Cuando Norma escuchó este diagnóstico acababa de perder a su marido hacía dos días. Decidió vender su casa en Michigan (Estados Unidos), donde sólo quedaban recuerdos, y emprender un viaje a la vida en caravana. Su deseo fue claro: quería disfrutar de lo que nunca había hecho y recorrer el país con su hijo y su nuera que serían sus cómplices”.

“Desde agosto de 2015 abrieron una cuenta en Facebook con el nombre ‘Driving Miss Norma‘ y allí iniciaron una bitácora de viaje. La cuenta empezó a popularizarse hasta ser seguida por más de medio millón de personas y Norma se hizo famosa en redes, pues esa ‘valiente abuela de 90 años’ que decidió no tratarse un cáncer y prefirió viajar los últimos días de su vida, se convirtió en un personaje inspirador. Durante un año viajando por carretera recorrieron más de 13,000 millas (20,000 kilómetros) y durmieron en más de 75 lugares distintos en 32 estados. Visitaron parques nacionales, monumentos y áreas turísticas de costa a costa y de norte a sur, tal como lo describen en el comentario dedicado a celebrar un año de aventuras”.

“Miss Norma ha experimentado más primeras veces de las que podemos contar”, decía el recuento a 12 meses de haber iniciado una travesía llena de sorpresas, desde cosas espectaculares, como montar en globo o a caballo, hasta pequeñas vivencias como hacerse la pedicura o probar ostras por primera vez para celebrar el “vivir el presente”.

“El fenómeno de este viaje hizo que fueran conocidos en todo Estados Unidos, entrevistados para televisión y hasta por medios internacionales; recibieron tantas invitaciones que hubo algunas que no pudieron siquiera aceptar. Una experiencia que terminó por ser casi inexplicable para la misma Norma, que nunca imaginó que su decisión impactaría a tantas personas”.

“En estos últimos 12 meses, todos nosotros hemos aprendido mucho acerca de vivir, cuidar, amar y aprovechar el presente. No importa dónde estemos; cuando le preguntan por su favorita parte del viaje, Norma siempre dice ‘justo aquí’. También hemos aprendido mucho sobre el espíritu humano y la belleza de las personas de todo el mundo”, narraba el diario en Facebook de ‘Driving Miss Norma’ https://www.facebook.com/DrivingMissNorma/

Norma Jean Bauerschmidt murió en septiembre de 2016, tras un tiempo de cuidados paliativos http://www.univision.com/noticias/muertes/el-fin-de-una-aventura-con-miles-de-seguidores-muere-la-abuela-que-rechazo-tratarse-el-cancer-para-recorrer-eeuu

La flor de la salud es la alegría

Estar sano es disfrutar de la vida, y saber disfrutar de lo que puedes tener. La flor de la salud es la alegría

“Nos hacen creer eso que vende la Organización Mundial de la Salud, de que la salud es el estado de perfecto bienestar físico, psíquico y social. Un imposible, vaya, alcanzable sólo durante el orgasmo. No se dan cuenta de que puedes ser feliz y estar alegre padeciendo diabetes, o esclerosis en placa, o con una fractura de radio, o con ansiedad, o con cáncer de útero. Hay un tiempo para todo, y la salud no es dicotómica, caben al tiempo la salud y la enfermedad.

Es falsa la definición de la Organización Mundial de la Salud, y hace mucho daño que la mantengan. Estar sano es disfrutar de la vida, y saber disfrutar de lo que puedes tener. La flor de la salud es la alegría. Hay tiempo para llorar, pero también para reír. Hay tiempo para nacer y para morir. Con diabetes, o con hemorroides, o con cáncer puedes ser feliz con/sin ese amor correspondido. De la misma forma que si tienes lupus puedes bailar localmente y consumir alguna droga que te ayude a desenfrenarte y a gozar” https://www.actasanitaria.com/carta-a-una-estudiante-de-sociologia-sobre-la-medicina-sin-limites-y-las-mujeres/

Existencialismo

La ciencia no da, ni debe dar, respuesta a todas las preguntas que nos hacemos los humanos. Muchas preguntas superan a la ciencia y caen de lleno en los campos de la filosofía, la ética y la religión. Por ejemplo, las preguntas del tipo de dónde vengo, a dónde voy, para qué estoy aquí y porqué soy lo que soy. Estas preguntas son típicas del existencialismo y sabemos que “todos los existencialistas tienen en común la doctrina fundamental de que la existencia precede a la esencia”, lo que significa que la consideración más importante para la persona es “el hecho de ser un ser consciente que actúa de forma independiente y responsable”. Esta libertad implica una grave responsabilidad y el establecimiento de una ética por encima de moralismos y prejuicios https://es.wikipedia.org/wiki/Existencialismo

Angustia existencial

La valentía no suele conllevar medallas. La alegría existencial es una forma de valentía

El ser conscientes de nuestra responsabilidad puede provocar desasosiego constante (angustia existencial) y en algunos casos puede llevar a una crisis vital (crisis existencial). Una crisis existencial se desencadena con la formulación de esas preguntas básicas tipo ¿cuál es el sentido de mi vida?, ¿por qué nunca soy feliz?, ¿para qué vivo?, ¿qué hago yo en este mundo?, “¿qué haré con mi vida?”, “¿quién soy realmente?”, “¿existe vida después de la muerte?” o “¿de qué sirve la vida si todos vamos a morir?”. Las preguntas generalmente llevan a la conciencia de mortalidad y finitud del individuo, así como a la certeza de la imposibilidad de llevar el tiempo atrás.

La valentía no suele conllevar medallas

La vida corriente y vulgar de todos nosotros está llena de muchas “Miss Norma”;personas que viven con salud sin saberlo. Son seres excepcionales por más que no lo sepan y no tengan el impacto mundial de Norma Jean Bauerschmidt. Por ejemplo, la mujer separada que saca a adelante a cuatro hijos en medio de las dificultades vitales habituales. ¡Y todavía hay quien le saca defectos! Por ejemplo: “va a misa y cree en Dios”, “es comunista, ¡en estos tiempos!”, “le da a hijos homeopatía para los catarros”, “sus padres le ayudan, ¡así cualquiera!”, “no te creas, que tiene un amante, ya sabes”, “lo que pasa es que no tiene luces”, “los hijos parecen buenos, pero ya veremos cuando sean mayores qué será de ellos”, etc. El caso es minusvalorar a quienes son grandes en medio de su heroicidad anónima.

La valentía no suele conllevar medallas. La alegría existencial es una forma de valentía.

En síntesis

Tener salud es disfrutar de la vida con sus adversidades y dificultades. En ese disfrute hay mucha valentía, mucho vencer el miedo con que pretenden que vivamos.

Sobre todo, la alegría existencial implica el superar el miedo a la enfermedad y a la muerte que nos inyectan para gobernarnos con la “biopolítica”.

¡Vivir es increíble y hay que celebrarlo disfrutando el presente!

NOTA 1. Caveat emptor

Sea precavido. El autor de estas líneas es hombre alegre. De hecho se define a sí mismo como:

“Médico y hombre feliz (con camisa y sin ser del todo idiota). Casado con Mercedes Pérez-Fernández, cuatro hijos, ocho nietos. Viajamos con ellos todos los veranos a lugares variopintos (en 2016 a Islandia), sin sus padres. Optimista nato, crítico duro, positivo en lo práctico diario. Empezó medicina en Valladolid (España) con 16 años, y acabó a los 22, con un hijo y esperando otro. Durante la carrera, alumno interno de Medicina Interna, 22 matrículas de honor y becario de IBM para el desarrollo de la historia clínica electrónica (en 1969 ya decían: ‘En diez años, la historia resolverá los problemas de coordinación’). Primeros años profesionales dedicados a la docencia (anatomía) y la tesis doctoral en Valladolid (facultad de medicina) y la investigación en laboratorio (neurología, modelos experimentales de enfermedad de Parkinson) en Madrid (facultad de medicina de la Autónoma y hospital Ramón y Cajal). Búsqueda de “vida” como médico de cabecera (médico general) en la atención primaria a la que ha dedicado el resto de su vida. Escritor de lo que vive y siente, entusiasmado con lo que hace. Exigente con los demás, pero más exigente consigo mismo. Primeras décadas de trabajo como médico general en Madrid capital (en la intersección de la riqueza y la pobreza, de los “doctores en” y de los analfabetos, entre la glorieta de Cuatro Caminos y la calle Orense); la última década profesional de médico rural en la sierra de Madrid, atendiendo la población del valle del río Lozoya (pueblos de Canencia de la Sierra, Garganta de los Montes y El Cuadrón). Practicante de una medicina con límites, científica y humana (armónica). Profesor siempre en la universidad, en torno a la salud pública y la atención primaria, a tiempo parcial. También en Estados Unidos (Escuela de Salud Pública de la Johns Hopkins, de 1991 a 2013). Jubilado de la clínica, activo en docencia y en la Red. Le gusta la poesía, y el cine en versión original, andar por el campo, nadar en el mar (desnudo), saltar al agua desde acantilados altos y conducir (hubiera sido camionero si no fuera médico). Se defiende en español e inglés, convive con el catalán, el francés, el italiano y el portugués y llegó a saber ruso. Ha publicado con Mercedes Pérez-Fernández tres libros: “Sano y salvo, y libre de intervenciones médicas innecesarias”, “La expropiación de la salud” y “El encarnizamiento médico con las mujeres”.

NOTA 2. El origen de este texto

Este texto responde a la pregunta de “¿qué es para tí la alegría?”, hecha a varios participantes en el excelente documental “Dancing Beethoven”, título original “Beethoven par Béjart”, directora Arantxa Aguirre http://www.latidofilms.com/dancing-beethoven/ http://www.deia.com/2017/05/11/ocio-y-cultura/cultura/dancing-beethoven-el-documental-sobre-la-coreografia-de-bejart-que-cautiva-  http://www.elperiodico.com/es/noticias/ocio-y-cultura/entrevista-arantxa-aguirre-dancing-beethoven-6006825

Juan Gérvas

Médico general jubilado, Equipo CESCA (Madrid, España). jjgervas@gmail.com; mpf1945@gmail.com; www.equipocesca.org; @JuanGrvas

2 Comentarios

  1. Para mi el mensaje de Prem Rawat, me lleva a la alegría y disfrute de esta existencia.Una admiradora suya, un saludo Sr.gervas.

  2. Querido Juan.
    Pocos textos he leido que hablen con tanta claridad de hechos que vemos cada dia en la cínica pero que no son verdades para el sistema, que lo que pretende es encasillar y generar enfermedad para así generar “necesidad” de tratar, a ser posible con fármacos nuevos (y no suficientemente probados) y caros (que además no suelen aportar mejoras respecto a otros más clasicos y baratos)
    Yo siempre he dicho que en la consulta veo muchos sanos que están enfermos y “enfermos” que están sanos.
    Magnifica frase, para poner en las paredes de cada consulta: “la salud no es dicotómica, caben al tiempo la salud y la enfermedad.”
    Un abrazo desde un sitio donde estoy viendo mucha alegria existencial en gente que está siendo ayudada a transitar por algún periodo devastador en sus vidas, del que se están recuperando con valentía.

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