Hospitales en SUS servicios de Neurocirugía y Neurofisiología

El Hospital de Albacete incorpora el mapeo motor intraoperatorio en cirugías de tumores cerebrales

— Albacete 10 Sep, 2021 - 3:46 pm

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha informado de que el Complejo Hospitalario Universitario de Albacete, dependiente del Servicio de Salud regional (SESCAM), ha incorporado la técnica mapeo cortical y subcortical motor intraoperatorio -motor mapping- en las cirugías de tumores cerebrales.

Los Servicios de Neurocirugía y Neurofisiología de este centro, con el apoyo del Servicio de Anestesiología, colaboran en estas complejas intervenciones, de larga duración, que requieren de una meticulosa preparación previa del paciente en quirófano por parte de los profesionales de Neurofisiología.

El uso del mapeo cerebral se integró en la práctica clínica desde hace años, ayudando al neurocirujano a identificar las estructuras y vías neurales relacionadas con las funciones motoras. En la exéresis de tumores cerebrales que envuelven o invaden las áreas motoras (áreas elocuentes) es fundamental identificar y preservar las estructuras corticales y subcorticales relacionadas con el control del movimiento para mantener todas las capacidades motoras del paciente.

Estimulación eléctrica

La estrategia del mapeo motor consiste en la estimulación eléctrica directa en áreas diferentes del tejido cerebral para provocar una respuesta motora o interferir en respuestas motoras voluntarias. La monitorización del paciente se inicia cuando el paciente ya está anestesiado, previa exploración clínica. “Se colocan electrodos en diferentes regiones del cuerpo, unos sirven para estimular y otros para recoger respuestas que denominamos potenciales”, explica la neurofisióloga Rosa María Sánchez.

“Se realiza un registro inicial (basal), que es el que nos sirve de referencia para interpretar los diferentes cambios. La técnica que se realiza es el mapping cortical y subcortical para la identificación de áreas elocuentes (motoras, sensitivas, del lenguaje, visual y cognitivas). Una vez expuesto el campo quirúrgico, lo primero es identificar el surco central (técnica ‘fase reversal‘), que sirve de referencia anatómica, y, posteriormente, se mapea el córtex cerebral para localizar áreas elocuentes, que son marcadas, con el fin de preservarlas”, añade esta neurofisióloga.