Farmacia Según el informe del Sistema Español de Farmacovigilancia de Medicamentos de Uso Humano

La AEMPS recibió 37.778 notificaciones de reacciones adversas a fármacos en 2019

— Madrid 13 Jul, 2020 - 5:56 pm

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha dado a conocer el último informe de actividad, correspondiente al año 2019, del Sistema Español de Farmacovigilancia de Medicamentos de Uso Humano (SEFV-H), en el que destaca que, en 2019, se recibieron un total de 37.778 notificaciones de reacciones adversas a fármacos, de las que un 37 por ciento se consideraron graves.

El SEFV-H está integrado por los Centros Autonómicos de Farmacovigilancia y coordinado por la División de Farmacoepidemiología y Farmacovigilancia de la AEMPS y su objetivo principal es gestionar la notificación de sospechas de reacciones adversas a medicamentos entre los profesionales sanitarios y la ciudadanía y analizar estos datos para identificar nuevos riesgos potenciales asociados a los medicamentos.

Este informe de actividad recoge un resumen sobre las características de las sospechas de reacciones adversas recibidas en el año 2019. En dicho año, se registraron un total de 37.778 casos de sospechas de reacciones adversas a medicamentos y, en líneas generales, la tasa de notificación global en 2019 se estima en 80 casos por 100.000 habitantes.

Procedencia de las notificaciones

De esos más de 37.000 casos de sospechas de reacciones adversas, 14.287 fueron notificados directamente al SEFV-H, la mayor parte por profesionales sanitarios, el 67 por ciento por profesionales médicos y el 21 por ciento por profesionales farmacéuticos. Las notificaciones procedentes de la ciudadanía suponen un 6 por ciento de los casos.

En cuanto a la naturaleza de las sospechas de reacciones adversas notificadas durante el 2019, un 37 por ciento se consideraron graves y los trastornos gastrointestinales, dermatológicos y del sistema nervioso fueron los más frecuentes. El 14 por ciento de las notificaciones recibidas por los Centros Autonómicos de Farmacovigilancia contenían sospechas de reacciones adversas no conocidas hasta la fecha.