Política y Sociedad ceofa denuncia que se trata "de una puñalada por la espalda" a las oficinas de farmacia

La empresarial FEFE lamenta el acuerdo del SAS y Novartis por ir “en perjuicio de las farmacias”

El convenio recientemente firmado entre el Servicio Andaluz de Salud (SAS) y la compañía farmacéutica Novartis para el envío de medicamentos hospitalarios a domicilio ha levantado polémica en el sector farmacéutico, pues, desde la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE) consideran que este tipo de convenios actúan “en perjuicio de las oficinas de Farmacia”.

Así lo expresa el presidente de esta Federación, Luis de Palacio, a Acta Sanitaria, preguntado por el acuerdo que pone en marcha un programa de envío de medicación de dispensación hospitalaria a domicilio para determinados pacientes, mayores o con alguna discapacidad, de los Servicios de Farmacia Hospitalaria de nueve centros andaluces.

Con base en este proyecto, Novartis aportará un total de 74.390 euros, que deberán destinarse en su totalidad a la contratación por parte de los hospitales del operador logístico necesario para la puesta en marcha de esta entente, que tiene una duración de un año.

“Cuando se ha hecho lo mismo desde las farmacias, no se nos ha pagado. Parece que de la Farmacia se espera solo que colabore”, lamenta Luis de Palacio, en referencia a la logística puesta en marcha desde las oficinas de Farmacia para acercar los medicamentos hospitalarios a los pacientes durante los peores momentos de la pandemia.

Trabajo durante la pandemia

“A nosotros, nos duele mucho. Durante todo lo peor de la pandemia, con acuerdos a través de los Colegios de Farmacéuticos, los pacientes que necesitaban medicación hospitalaria, venían a su oficina de Farmacia habitual a recogerla”, explica el presidente de la Confederación Empresarial de Oficinas de Farmacia de Andalucía (CEOFA), Leopoldo González.

Tal y como relata a Acta Sanitaria el máximo representante de CEOFA, “mediante herramientas informáticas, los farmacéuticos solicitábamos la medicación a la Farmacia Hospitalaria y, en el caso de Sevilla, a través de la cooperativa de distribución farmacéutica Bidafarma, nos enviaban la medicación a la Farmacia, llamábamos al paciente y este la recogía. Nosotros terminábamos la dispensación de esa medicación”.

“Cuando las cosas pintaban mal, estaba todo cerrado, excepto la oficina de Farmacia y, a través de ella, se hicieron las cosas. Ahora que las cosas van mejorando, nos meten una puñalada por la espalda. Nos duele, especialmente cuando hemos tenido un año muy duro para todos. La Farmacia ha estado, desde el primer día, dando el do de pecho y, a la primera de cambio, te cuelan un gol”, manifiesta Leopoldo González.

Leopoldo González

Estudiar si se ajusta a derecho

El máximo representante de esta Confederación confirma haber solicitado al SAS el texto de este acuerdo, para revisarlo, “y ver si se ajusta o no a derecho”. “Creemos que cualquier distribución de un medicamento no puede ser un Seur o un Amazon, tiene que ser un responsable farmacéutico el que entregue esa medicación. Por eso, hemos pedido al SAS saber en qué convenios se sustenta esto”, recalca.

Aunque desconoce los detalles de la entente con Novartis, González cree que será este laboratorio el “que tiene que buscar el mecanismo de distribución de esos medicamentos y esperemos que vea lo que ha venido funcionando durante el último año, que se fije en el modelo que ha venido actuando durante la pandemia, que ha sido el de cooperativa-farmacia, es decir, la vía lógica de entregar la medicación”.

Por su parte, fuentes oficiales de Bidafarma declaran a Acta Sanitaria desconocer “la naturaleza de este acuerdo, que nos ha cogido por sorpresa y no entendemos”. “La distribución farmacéutica ya ha venido realizando, de manera altruista y gratuita, la distribución de determinada medicación hospitalaria en tiempos de pandemia, haciéndola llegar a las farmacias y al domicilio de pacientes, en situación excepcional”, recalcan.

“Lógicamente, respetamos los convenios que pueda firmar la Administración sanitaria con la industria farmacéutica, pero entendemos que siempre es mejor que, en el acto final de dispensación del medicamento, esté una Farmacia”, concluyen desde esta cooperativa.

Ley de nueva normalidad

El presidente de FEFE comparte la postura de CEOFA y alude a la Ley 2/2021, de 29 de marzo, de medidas urgentes de prevención, contención y coordinación para hacer frente a la crisis sanitaria ocasionada por la Covid-19, publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el pasado 30 de marzo.

En su disposición adicional quinta, esta norma establece que, “hasta que el Gobierno declare la finalización de la situación de crisis sanitaria ocasionada por la Covid-19”, la custodia, conservación y dispensación de medicamentos de uso humano corresponderá “a los servicios de farmacia de los centros de asistencia social, de los centros psiquiátricos y de las instituciones penitenciarias, para su aplicación dentro de dichas instituciones”.

Además, “las comunidades autónomas podrán establecer las medidas oportunas para la dispensación de medicamentos en modalidad no presencial, garantizando la óptima atención con la entrega, si procede, de los medicamentos en centros sanitarios o, en establecimientos sanitarios autorizados para la dispensación de medicamentos próximos al domicilio del paciente, o en su propio domicilio”, continúa esta ley.

Para De Palacio, esta norma “se olvida completamente de todos los ofrecimientos de la oficina de Farmacia durante todo el año, pues aparecemos como una opción y no se nos da la posibilidad de entregar a domicilio”. “Lamentamos esta publicación, que se fija solo en cómo dotarse de almacenes de medicamentos, ahora las instituciones pueden tener sus servicios de Farmacia y eso limita la acción de la oficina de Farmacia”, añade.

Medicamentos con reserva singular

“Esto contraviene la Ley del Medicamento vigente, que, en el artículo 3.6, dice que los Servicios de Farmacia Hospitalaria son para dentro del propio hospital. También, contraviene la justificación de los medicamentos sometidos a reserva singular, medicamentos que solo están en hospital y, sin embargo, ahora se pueden mandar a domicilio, pero sin pasar por la oficina de Farmacia. No entendemos la justificación de esto”, indica el presidente de esta Federación.

De Palacio muestra su desacuerdo con que “el servicio a domicilio, que ha venido para quedarse, se haga en perjuicio de la oficina de Farmacia de manera sistemática. La Farmacia ha hecho suficientes méritos como para leer decretos que nos dejan atrás y que no van a ser los últimos. La Administración solo regula sus centros públicos y perjudica a la Farmacia”.

Además, “si desaparece la justificación de los medicamentos con reservas singulares, esos medicamentos tienen que volver a la oficina de Farmacia también”, pone de manifiesto el máximo representante de FEFE.