Política y Sociedad Además de apuntar a la suspensión temporal de licencias de vacunas Covid-19

Acceso Justo al Medicamento rechaza la comercialización inhumana de las vacunas

La Asociación Acceso Justo al Medicamento (AAJM) ha rechazado la comercialización “inhumana” de las vacunas para la Covid-19, una manifestación que se produjo dentro del actual debate sobre la liberalización de las patentes de fármacos que embarca, principalmente, a colectivos y partidos del ala izquierda de la política.

De esta manera, en su última mesa de análisis y debate, celebrada de forma telemática a causa de la pandemia, la mencionada Asociación reclamó, a los legisladores, un acceso universal a la vacunación frente al SARS-CoV-2.

Juan José Rodríguez Sendín

Acceso y justicia social

El presidente honorífico de la AAJM, el doctor Juan José Rodríguez Sendín, aseguró que el acceso a las vacunas está dentro de los derechos humanos por estar directamente vinculado a la justicia distributiva, la solidaridad, la ética pública y sanitaria y la deontología, también, por la parte que le toca a los médicos.

A todas esas características, el que fuera presidente de la Organización Médica Colegial (OMC) sumó la de la inteligencia, ya que estima que vender estos medicamentos a precios abusivos impide el acceso universal a este principal medio de protección y prevención.

Este factor explica que se retrase la lucha más eficaz que existe hasta el momento contra la pandemia de la Covid-19, además de lo cual, se da tiempo al patógeno, conscientemente, para ensayar nuevas variantes que hacen muy difícil poner fin a todo este horror vivido desde hace poco más de un año.

En esta dinámica, Juan José Rodríguez Sendín señaló una conducta dolosa que aporta muerte y ruina para los no vacunados, que en el mundo son mayoría por culpa de las desigualdades globales, ruina y sufrimiento, insistió, que son sentencia de muerte para demasiadas personas incluidas en el 90 por ciento de la población planetaria.

De manos públicas a privadas

A esto opuso Rodríguez Sendín el más nítido dictado cívico que no eluda el calado político de la cuestión, así como los médicos, insta, no deben olvidar nunca que su profesión no debe tolerar, alentar o esconder ningún tipo de discriminación en el acceso a los medios destinados a la preservación de la vida.

En ese sentido, calificó el presidente honorífico de la AAJM como altisonantes las declaraciones de líderes como la canciller de Alemania, Angela Merkel, y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, junto a otros mandatarios europeos, el pasado 30 de marzo, al manosear conceptos como solidaridad y principios humanos, ante la clamorosa falta de transparencia con la que las instancias comunitarias negocian con las grandes corporaciones transnacionales sus acuerdos sobre vacunas, al ser también escandalosa, denunció, la muy cuantiosa transferencia de riqueza pública a manos privadas.

Soledad Cabezón

En suelo europeo

Soledad Cabezón, que fue eurodiputada del Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas, mostró, en su intervención como moderadora de este encuentro, que la correcta y equitativa distribución de vacunas contra la Covid-19 es un balón que, en estos momentos, se juega en el terreno del Parlamento Europeo.

En su haber, Soledad Cabezón tiene su actuación pasada como ponente del informe presentado a esta institución comunitaria con inclusión de sus ‘Medidas para mejorar el acceso a los medicamentos en la Unión Europea (UE)‘, durante la octava legislatura de la Cámara europea, que concluyó en 2019.

Según las palabras de la socialista, el acceso justo a los medicamentos es un tema clásico de debate en el seno de la UE y, por supuesto, también en España, que deriva en un “basta ya” con el tema de las referidas vacunas y ante la ausencia de una respuesta efectiva al problema, razón por la que atribuye un papel clave a los responsables comunitarios.

Derechos fundamentales

Entronca Cabezón esta reclamación de acceso en igualdad a los medicamentos, incluidas las vacunas, en la defensa y consolidación de los derechos fundamentales de las personas, establecidos en los años 60 del siglo pasado, antes de que su postulado se volviera visionario, dado que, dos décadas después, hubo que lamentar la pandemia de sida, causante de 39 millones de muertes en el mundo tanto por causa directa del VIH como por otras patologías asociadas.

Sumó esta ponente a este sufrimiento el que, luego, supuso el grave problema de la hepatitis C, cuyo cénit se produjo en 2015, aunque celebra que, entonces, la respuesta popular, a través de movilizaciones e iniciativas muy interesantes, puso este importante asunto de Salud Pública en las agendas políticas.

Ello hasta el punto de que, a día de hoy, la UE perfila su estrategia farmacéutica con inclusión de esta necesidad de que los medicamentos lleguen a todos los que los necesitan a unos costes que no pongan en riesgo la estabilidad de los sistemas sanitarios, por lo que Cabezón declaró que están ocurriendo cosas que despiertan nuevas sensibilidades sobre estos problemas.

Naciones Unidas lo advirtió

Se remontó esta política a la Asamblea General número 63 de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), celebrada en 2011, en la que, con motivo de la crisis debida a la epidemia de gripe A, podrían ocurrir situaciones como la que desató el SARS-CoV-2 con el tiempo, sin que ese aviso, y muchos otros, fueran capaces de evitar coger al mundo “por sorpresa”.

Muchos especialistas estiman que la crisis económica también puede matar a mucha gente, aunque no con el alcance de un problema de la envergadura de la Covid-19, según razonó Cabezón. Sin embargo, cree que la clave no deja de ser sanitaria.

Todo ello a pesar de que el desplome económico del PIB, fijado para 2020 en un 10,8 por ciento, dobló o triplicó la caída vista en la crisis anterior iniciada en 2008 y que no llegó al 4 por ciento, según los cálculos, por lo que la crisis provocada por la Covid-19 se sitúa en la secuencia histórica en la estela del comienzo de la Guerra Civil o la crisis energética de 1976.

Calcula Cabezón ese agujero creado por la pandemia a la economía española en 130.000 millones de euros, dinero, y también vidas, que seguirán por la senda del derroche si no se procede a una vacunación universal, en un tiempo, añadió, en el que la industria farmacéutica recibe ingentes fondos de los sistemas públicos de salud.

Vacunas secuestradas

En una frase no exenta de contundencia, la que fuera eurodiputada aseveró que, hoy, las vacunas están secuestradas, al tratarse de fármacos para la salud que deberían estar garantizadas para todos porque son una garantía de salud para todos.

A juicio de Cabezón, habría que tomar el pulso a cada Parlamento en dirección a estudiar en su caso aprobar exenciones de las patentes de las vacunas contra la Covid-19, para asegurar la transferencia tecnológica ante crisis como la actual, junto a todas las medidas necesarias.

Cabezón se hizo eco de una iniciativa ciudadana con un manifiesto suscrito por 300 parlamentarios para poner en marcha las referidas exenciones de patentes y licencias en exclusiva, una sensibilidad expresada, según recordó, también por 25 presidentes de Estado y de Gobierno, como Angela Merkel y Emmanuel Macron, a finales de marzo de este año en curso.

María Luisa Carcedo

Hacia licencias obligatorias

Para finalizar, Cabezón felicitó a su compañera del PSOE, la actual diputada nacional María Luisa Carcedo, por haber llevado adelante la propuesta de un acceso asequible a los medicamentos, las vacunas, los diagnósticos y los dispositivos sanitarios en forma de proposición no de ley (PNL) por parte de la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados.

Ello en el camino, observa este ponente, a estudiar la posibilidad de forzar licencias obligatorias de vacunas, u otros fármacos, cuando las compañías no garanticen el abastecimiento, tarea para la que estima que será necesario convencer a sectores conservadores del arco parlamentario.

Juan Ignacio Ponce

La vacunación como salida

En sustitución del diputado nacional Joan Baldoví, que es miembro del grupo Compromís, ausente por razones de agenda, tomó la palabra su compañero y diputado en las Cortes Valencianas Juan Ignacio Ponce, que atribuye a esta agrupación política, compuesta por gente de adscripción nacionalista y ecologista, un gran poder transformador de la sociedad.

Entre sus frutos, Juan Ignacio Ponce citó el Gobierno vigente en la Comunidad Valenciana, a raíz de la alianza establecida desde hace seis años con el PSOE y Unidas Podemos. En relación con la pandemia de la Covid-19, aseguró que el único freno a la morbilidad, y la gran mortandad actual y pasada que representa, es la vacunación.

Por esta razón, el Ejecutivo valenciano decidió vacunar al conjunto de la comunidad educativa, compuesto por 150.000 personas y cuya campaña terminó este mes de abril, de la que derivó, según los datos de Ponce, una infestación del uno por 1.000 en las aulas, prácticamente residual.

Precisamente en el terreno docente, precisó este ponente que la decisión adoptada, y que estima como acertada, fue reconvertir la formación media y superior a fórmulas de teletrabajo, mientras los escalones educativos mantuvieron las dinámicas presenciales.

Apelación a la Administración central

Reclama este diputado valenciano que el poder central tome cartas en el asunto de las vacunas para que la UE cambie el actual estado de la cuestión, habida cuenta de que los países aportaron ingentes cantidades de capital público para que la protección alcance a todo el mundo globalizado.

Encuentra estéril Ponce que la población se vacune en unos países y en otro no, dado que se trata de un agente de gran virulencia, causante de los mayores destrozos en las poblaciones a las que llegue sin que pudieran desarrollar previamente la inmunidad adquirida.

Este es un efecto que siempre resulta devastador, denuncia Ponce, y que se debe a las zoonosis de agentes patógenos que saltan de otras especies a la humana, por expulsión o destrucción de sus hábitats, un fenómeno que considera cada vez más frecuente en las últimas décadas y cuyo máximo exponente contemporáneo hasta la fecha es la propia pandemia de la Covid-19.

Liberar o no patentes

Aprecia este ponente buenas palabras y disponibilidad en el actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y le pide que tenga en cuenta la comisión de investigación solicitada por Compromís, Nueva Canarias y Más País, en la Cámara Baja, dirigida a exponer públicamente los fallos habidos en la gestión de la vacunación. Hacer las cosas con la mejor voluntad no implica hacerlo bien.

Aludió, igualmente, Ponce a la PNL que está, actualmente, en preparación para la liberación de las patentes de las vacunas, fármacos que, por otro lado, obedecen a distintas tecnologías desarrolladas gracias a un colosal esfuerzo investigador en todo el mundo debido a enormes cantidades de dinero público.

Rosa Medel

El medicamento como bien público

Rosa Medel, que es diputada nacional por Unidas Podemos, dio la razón a Rodríguez Sendín cuando afirmó, en su introducción, que un medicamento siempre es un bien público y nunca una mercancía, por lo que señaló a grupos de colegas médicos sin ética cuando participan o silencian un reparto de vacunas no equitativo y a pesar de que la salvación de todos se cifra en estos fármacos. En virtud de su dimensión sanitaria, habló también de los riesgos que suponen las nuevas variantes para la endemización de la Covid-19.

Ante este riesgo manifiesto, según su posición política, Rosa Medel destacó el documento presentado al Parlamento Europeo, con firma de la eurodiputada Eugenia Rodríguez Palop, entre otras figuras incluidas y externas al grupo parlamentario de esta ponente, para la exclusión voluntaria, en razón del artículo 31 Bis sobre la ADPIC, o Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual, con la respuesta negativa que se incluye en la dilación para su estudio.

Código de silencio

Para Medel, las patentes de medicamentos representan un tabú para el Parlamento, algo que sabe bien, según relató, al afirmar que fue la primera en hablar de la cuestión en medios políticos comunitarios, al mediar también una solicitud  emanada desde el grupo plural del que forma parte Compromis.

Todo con la petición única de que se revisen las incidencias e irregularidades acaecidas en el terreno de las vacunas contra la Covid-19, en un momento actual, no lo negó esta ponente, en el que el principal problema es la disponibilidad insuficiente de vacunas. En ese sentido, lamenta que la cuestión no pueda ganar más fuerza en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados.

La citada cuestión de las vacunas es algo que pocos debaten, pero, señaló Medel, sin que tenga réplica, por ejemplo, de parte de la actual ministra del ramo, Carolina Darias, como ejemplo de resistencias a profundizar en el asunto.

Unión monetaria y no social

También aduce Medel que, según el Artículo 2 de la legislación de la UE, esta es una unidad monetaria y no un espacio de crecimiento social. Además de la ausencia de transparencia, aseveró que prima el negocio sobre los derechos humanos, como muestra la opacidad de los contratos firmados con las compañías.

Estas firmas van a ganar 18 billones de dólares, en el caso de Moderna, y de 15 en el de Pfizer, puso como ejemplo esta ponente, mientras que la fundación de Bill y Melinda Gates incorporó a la gestión protagonizada por la compañía farmacéutica Astra Zeneca una empresa privada, según ironizó, a coste cero.

De vacunas y negocios

Criticó, también, Medel la situación actual auspiciada por la Organización Mundial del Comercio (OMC), con ignorancia de toda la gente que muere sin que importe, acusó, que lo haga por subordinar las vacunas para todos al negocio. En ese sentido, alabó la iniciativa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la ONG Médicos sin Fronteras y ex mandatarios, como los que fueran presidentes del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y de Francia, François Hollande, para intentar revertir esta situación.

Todo ello al ser sangrante también, desde el punto de vista de esta ponente, que se pagaran unas cantidades tan elevadas de dinero sin que las patentes quedaran en propiedad de los Estados miembro. Por todo ello, amenaza con una PNL que ya está redactada, aunque aún no se pudo presentar al Parlamento.

Nicolás González Casares

No es un sálvese el que pueda

Nicolás González Casares, que es eurodiputado por parte del Grupo Socialistas y Demócratas, desmintió que la estrategia europea de vacunas para la pandemia de la Covid-19 sea un “sálvese el que pueda” porque, de ser así, habría habido un acaparamiento casi violento de las vacunas y, anteriormente, una lucha salvaje por los EPI y otros medios de protección contra la infección.

Muy al contrario, estima Nicolás González Casares que haber aprobado varias vacunas en menos de un año es un gran éxito colectivo e imposible de imaginar antes de la pandemia, además de su único freno viable. No obstante, también entiende como poco lucido que los contratos firmados por las compañías desarrolladoras de vacunas y la propia UE hayan trascendido llenos de enmiendas y tachaduras, como evidente muestra de falta de transparencia.

Admite González Casares que la vacuna es algo que debe estar sujeto a compra y considera que será bueno contar con una comisión de enlace entre la Comisión y el Parlamento de Europeos, para acabar con la lentitud que está afectado a todo el proceso de suministro y distribución de estos fármacos, dentro de un innegable problema que atañe tanto a la producción industrial como a la propiedad intelectual.

No sacrificar la eficiencia

Este ponente, a diferencia de otros, advierte de que una liberación de dichas patentes podría afectar al  desarrollo eficiente de estos nuevos fármacos, habida cuenta, expuso, de que la producción de vacunas siempre es compleja y de que ni siquiera el Fondo de Acceso Global para Vacunas Covid-19 (COVAX) es capaz de lograr sus objetivos en la actualidad.

Para este eurodiputado, la propiedad intelectual también es un derecho que hay que pagar, porque ve el mejor cauce para aumentar la producción de vacunas establecer alianzas y acuerdos, bilaterales y cruzados, porque no hay más de 150 puntos de fabricación en todo el planeta.

A ello será preciso añadir, expuso González Casares, transferencias de conocimiento que, en el caso de estos fármacos es absolutamente novedoso porque no existía antes, además de requerirse nuevos acuerdos comerciales. También, informó de que el trabajo parlamentario en Europa resulta lento a la hora de dinamizar la producción de vacunas.

Ello principalmente porque aún no se resolvió el problema de la protección industrial, además de tener muy presentes que los principios activos de las vacunas son algo muy delicado y que, también, está sujeto a una productividad limitada.

Materia muy sensible

Entre los otros escollos a salvar, González Casares destacó que las vacunas con virus inactivado precisan un gran control biológico, mientras que las de ARN mensaje son muy exigentes en cuanto a productos lipídicos y fabricación y conservación a muy bajas temperaturas.

Ello hasta el punto, puso como ejemplo este ponente, de que India hoy no podría proteger a su población frente al pico de la Covid-19 que sufre ni aunque le regalaran 200 millones de vacunas, porque carecería de infraestructuras adecuadas suficientes para su custodia, transporte e inoculación según las especificaciones de las fichas técnicas.

Según este político, el debate sobre la suspensión temporal de licencias está vivo desde el PSOE al resto de las posiciones de izquierda, aunque encuentra resistencias de distinto grado en otros tramos del espectro político. Dentro de su intervención, situó la suspensión de las licencias del PSOE a la izquierda y las resistencias de diverso grado en otros sectores de la esfera política.

En cualquier caso, no eludió este ponente otras cuestiones, como la mayor demanda de vacunas que implican las posibles revacunaciones, por lo que, según este aspecto y otros anotados arriba, una mayor apertura respecto a estos fármacos de protección aumentarían, sin duda, su capacidad de producción. Como último punto discursivo, señaló a AstraZeneca como una gran incumplidora de sus compromisos firmados de suministro de vacunas, a excepción del que mantiene vigente con Reino Unido.

Fernando Lamata

Papel para las regiones

Fernando Lamata, que es especialista en política sanitaria y Salud Pública, añadió que, aunque las Administraciones de las comunidades autónomas no se personan en cuestiones de alcance estatal o comunitario, el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, se dispone a elevar una moción al comité europeo de las regiones, además de posibles intervenciones por turno en los Consejos de Ministros en Europa y, en España, insistir sobre el tema vacunas en la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos (CIPM).

El que fuera director de la Escuela Nacional de Medicina (ENS), entre 1989 y 1992, amén de sus responsabilidades de política sanitaria previas y posteriores, considera preocupante que la UE pague 15,5 euros por cada dosis de la vacuna del laboratorio biomédico Pfizer, cuando su coste de producción apenas supera un euro también por dosis, de lo que deduce que Europa paga por las vacunas que compra un precio incrementado por 10 y hasta por 15.

Estima, por todo ello, Fernando Lamata que es interesante que los Gobiernos de las regiones se sumen al debate político de las vacunas, agudizado por las variantes como la que se ve estos días en India, sin descuidar las nuevas pandemias que puedan surgir.

Alabó Lamata haber optado por la compra centralizada de vacunas desde la UE, aunque señaló como factores aún no resueltos el alto precio de estos fármacos y la necesidad de llegar a acuerdos voluntarios con las compañías, sin descontar la suspensión de las licencias de dos vacunas contra la Covid-19 actualmente comercializadas.

Otras conclusiones

Otras conclusiones de este encuentro fueron la necesidad, o no, de enfrentarse a las compañías propietarias de las nueve vacunas que estarán disponibles a finales de año, con la duda de suspender una, todas o ninguna de sus licencias, aparte de estimular una producción propia de estos fármacos en suelo europeo, que tendría que ser forzosamente muy superior a las 1.000 unidades.