Política y Sociedad Según la AEP

El 88% de los adultos fumadores se inició en el consumo de tabaco en edad pediátrica

El coordinador del Comité de Salud Medioambiental de la Asociación Española de Pediatría (AEP), el doctor Juan Antonio Ortega, ha destacado, en la presentación de una campaña para evitar el humo ambiental de tabaco en el hogar y en el coche, que el 88 por ciento de los fumadores adultos se inició en el consumo de esta sustancia en edad pediátrica.

María José Mellado y José Antonio Ortega

Junto a él, acudió a dicho acto la presidenta de esta sociedad científica, la doctora María José Mellado. Con motivo del Día Mundial Sin Tabaco, que se conmemorará este jueves, 31 de mayo, la AEP lanzó esta iniciativa para concienciar a los padres y familiares de que dejen de fumar en domicilios y vehículos, es decir, “entornos seguros en los que conviven niños y adolescentes con presencia de humo ambiental de tabaco”, matizó la máxima representante de esta institución.

En este contexto, María José Mellado aseguró que “los niños son más vulnerables a este tipo de humo que procede de la combustión de la colilla y que es mucho más tóxico que otros, ya que sus partículas pesan más y tienden a bajar hacia zonas en las que el menor, por tamaño, inhala de forma frecuente”.

Según los datos consultados por la AEP, el humo de tabaco es el de peor calidad. En total, contiene 4.000 sustancias químicas, de las cuales, más de 40 de ellas son cancerígenas. Por su parte, Juan Antonio Ortega indicó que “muchas de las enfermedades cardiovasculares del adulto relacionadas con el consumo de tabaco ya están presentes de forma subclínica en la etapa pediátrica”.

Evidencias científicas

Sobre los efectos del humo ambiental de tabaco en el hogar y en el coche, el coordinador del Comité de Salud Medioambiental de esta Asociación apuntó que las evidencias científicas muestran en sus estudios epidemiológicos que la exposición a dicho aire contaminado está asociada a un incremento de enfermedades respiratorias, otitis, rinitis, asma y muerte súbita en los menores.

Asimismo, en relación con las conclusiones de estas investigaciones, hay un mayor riesgo de retraso del crecimiento intrauterino, aborto, déficit de funciones cognitivas y conductuales, empeoramiento de la función pulmonar y exacerbación de fibrosis quística.

Por estos motivos, Mellado insistió en la necesidad de que “la Pediatría se vuelque en prevenir y proteger, tanto a niños como a adolescentes”. De ahí, añadió, que “se ha elaborado un kit completo de información sobre este ámbito y un certificado de compromiso a los padres fumadores para una casa y coche libres de humos”. Esta campaña de concienciación e información será distribuida en todas las consultas de pediatras de Atención Primaria y de hospitales y estará disponible también en Internet.

Por otro lado, la presidenta de la AEP subrayó que “se potenciará la formación de los Médicos Internos Residentes (MIR) con el curso ‘Continuum‘ sobre Pediatría y Tabaquismo, con el que se pretende marcar un horizonte contra este tipo de adicción en los pediatras futuros de España”. De hecho, matizó que “en Estados Unidos es obligatorio que el pediatra tenga esta formación para la obtención de la titulación correspondiente”.

Falsos mitos

Asimismo, Ortega apuntó que en la toma de posición de su Comité frente al tabaquismo, los datos reflejan que el 50 por ciento de los niños y adolescentes de España están expuestos al humo ambiental de tabaco en aquellos lugares en los que deberían estar más seguros y limpios. A su vez, remarcó que un 27 por ciento de los adolescentes con edades comprendidas entre los 14 y los 18 años fumaron en alguna ocasión durante el último mes.

Para evitar este tipo de circunstancias, el coordinador del Comité Medioambiental de la AEP recomendó realizar ejercicio físico diario, llevar una dieta saludable y mediterránea, así como establecer un contacto directo con la naturaleza para permanecer en un entorno con aire limpio.

Dentro de los falsos mitos, este pediatra señaló que resulta no cierto el hecho de que si se fuma en el automóvil cuando no están los niños no hay problema, ya que las partículas contaminantes de este humo se impregnan en los objetos y tejidos; tampoco es verdad que si se fuma con la ventanilla del coche abierta no hay perjuicio, por que se multiplica por cinco el número de contaminantes en el aire y hasta por 100 en el caso de permanecer con las ventanas cerradas.

Deja un comentario