Política y Sociedad curso 'Periodismo en situaciones de crisis, emergencias y desastres'

Exasesor de la OMS propone una tarjeta sanitaria europea para los refugiados

El Palacio de la Magdalena ha acogido el curso ‘Periodismo en situaciones de crisis, emergencias y desastres’, en el que el exdirector de Atención Sanitaria en Crisis de la Organización Mundial de la Salud, Daniel López Acuña, planteó su apuesta por la creación de una tarjeta sanitaria europea universal, con financiamiento europeo, para atender a la población que está llegando a Europa solicitando asilo.

Daniel López Acuña y Natasha Howard

Daniel López Acuña y Natasha Howard

En el encuentro, en el que se puso de relieve que más de 90 millones de personas en el mundo necesitan ayuda humanitaria en un total de 40 países, López Acuña, también recordó que hay 65 millones de desplazados forzados, el número más elevado del que se tienen registros, de los cuales el 50 por ciento son menores de edad.

Nos encontramos ante una «situación vertiginosa de crecimiento» de países afectados y de las necesidades humanitarias, así como de volumen de recursos necesarios para atender esta situación y la brecha es cada vez mayor entre las necesidades y lo que se cubre, agregó el exasesor de la OMS, que continuó relatando que todo ello se da en un contexto en el que se solapan las crisis humanitarias con las de desplazamiento forzado y en el que «las necesidades de ayuda humanitaria ascienden a los 20,1 billones de dolares», de los cuales, a junio de 2016, sólo se ha cubierto el 25 por ciento.

Con respecto al mismo tema, el codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH), Jesús Núñez, afirmó que las alrededor de 160.000 personas que se necesitan reasentar representan apenas «el 0,024 por ciento de la población de la Unión Europea». «Somos más de 500 millones», recordó. «En cambio, uno de cada cinco o uno de cada cuatro, dependiendo de las fuentes, de las personas que viven en el Líbano es refugiado y Líbano no tiene el nivel socioeconómico que tenemos nosotros para poder soportar la carga que eso supone».

La obligación jurídica de recibir a los refugiados

“No nos invaden, no nos quitan lo que es nuestro”, afirmó Nuñez y reiteró que “somos corresponsables de esa mala situación de los países de origen”, para añadir, con respecto a la obligación de recibir los refugiados, que «esto no va de altruismo, no va de soldaridad, esto va de cumplimento de una obligación jurídica».

López Acuña también recordó que “los países desarrollados no son los que más acogen”, sino por el contrario que son los que menos lo hacen y con respecto a España afirmó que «tuvo un buen momento de cooperación», pero que se transformó en una situación «pasmosa» y ahora es «prácticamente inexistente» el apoyo de España a la ayuda humanitaria.

Asimismo, criticó la existencia de muchas «iniciativas paralelas» y la consiguiente «duplicación de esfuerzos», en consecuencia con lo cual aboga por «emitir una tarjeta sanitaria europea, cubierta con financiamiento europeo, para un acceso universal a la atención de la salud de las personas que se aceptan y se registran como personas que están llegando en solicitud de asilo o en torno a la solicitud de asilo».

López Acuña, finalmente, criticó la «multiplicación excesiva de actores que intervienen en la ayuda humanitaria» y destacó que «los conflictos armados son hoy el principal detonante de las crisis humanitarias» y no los desastres naturales.

Desastres hidroclimatológicos y emergencias complejas podrían estar aumentando
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Pedro Arcos y Claude de Ville

El exdirector del Centre for Research on the Epidemiology of Disasters (CRED), Claude de Ville, expuso que, si bien no puede predecir lo que va a acontecer, «no hay un crecimiento visible de los desastres (geológicos). «Los modelos del cambio climático sí que son bastante seguros», explicó, pero por el contrario «los modelos humanos y económicos son mucho más sujetos a dudas”. En relación con este punto, defendió siempre dudar de las cifras que se dan a conocer en situaciones de crisis, emergencias y desastres, ya que, como explicó, «en conflictos todo el mundo miente», ya que la información en situaciones de emergencia «es altamente política, es altamente financiera», apostilló.

En cuanto a lo que se puede prever, de Ville añadió que ahora hay más concentración de gente, más urbanización, lo que puede implicar más daños, pérdidas y problemas económicos. «Ahora somos más y ocupamos terrenos más vulnerables», apuntó y lamentó: «Yo pienso que el futuro no va a ser muy agradables en términos de emergencias».

Al respecto, el director de la investigación en Emergencia y Desastre (UIED) de la Universidad de Oviedo, Pedro Arcos, ahondó en que si bien los desastres geológicos se mantienen medianamente estables, los hidroclimatológicos y las emergencias complejas, es decir las relacionadas con los conflictos, podrían estar aumentando.

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Pedro Arcos

Arcos, sobre las emergencias epidémicas como el Zika y el Ébola, señaló que continuarán siendo un reto para la salud pública mundial, pero que los avances hacen que nuestra capacidad de detección y de respuesta sea mejor. Así, la capacidad de desarrollar vacunas «se ha multiplicado», señaló y agregó que «es realmente altísima», que «hay una mejora sustancial en la coordinación» y «un aumento de interés en los medios por este tipo de desastres», lo que hace que los políticos lo coloquen en la agenda, explicó. No obstante, el epidemiólogo lamentó la posición de la OMS con respecto al Zika y los Juegos Olímpicos y afirmó que la «OMS se ha visto claramente sobrepasada», al respecto.

Asignatura pendiente: la perspectiva de género

La directora del London School of Hygiene and Tropical Medicine, Natasha Howard, por su parte, lamentó la poca implicación de la industria farmacéutica en estas situaciones de conflictos y emergencias y afirmó que «la verdad es que es una larga negociación con los laboratorios para conseguir su apoyo».

Asimismo, Howard hizo hincapié en la manera diferenciada en que afectan estos contextos a mujeres y niños y destacó que ellos, en este tipo de circunstancias, tienen 14 veces más probabilidades de morir, así como que el 20 por ciento de las mujeres que sobreviven son violadas.

A este respecto, el antropólogo y enfermero especialista en Salud Pública Alfonso Antona afirmó que la perspectiva de género es una asignatura pendiente en ayuda humanitaria y que «la violencia contra las mujeres es un desastre que los hombres sí podemos prevenir». No obstante, también puso la gota optimista al señalar que, desde su experiencia, «lo que nos encontramos normalmente es la solidaridad entre las personas afectadas» y que «entre los escombros siempre vamos a encontrar esperanza».

 

 

 

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