Política y Sociedad

Una guía ayuda a planificar la asistencia sanitaria acorde a la voluntad anticipada de los pacientes

Según explicó el profesor Diego Gracia, presidente de la Fundación de Ciencias de la Salud, durante su intervención en el seminario-debate celebrado el jueves en el Colegio de Médicos de Badajoz, se trata de “identificar los conflictos de valores que se dan en ese ámbito y el modo de resolverlos, buscando las soluciones más razonables y prudentes”.

 

La guía parte del análisis de casos paradigmáticos, cada uno de ellos con una solución concreta, y el método propuesto es el de la deliberación. El objetivo es la toma de decisiones prudentes o razonables. “No se trata de que todo el mundo adopte la misma decisión ante un caso concreto, sino que todos lleguen a decisiones prudentes”, explicó Gracia. En este contexto, “la planificación anticipada de la atención es una consecuencia lógica del nuevo estilo de relación clínica y, antes que todo esto, se trata de una cuestión ética”. Consiste en que los profesionales sanitarios prevean las situaciones futuras y tomen decisiones sobre cómo proceder ante sucesos que puedan acaecer. Sin embargo, “en medicina ha sido más frecuente la improvisación que la planificación”, añadió.

Pedro Hidalgo, Miguel Casares, Juan José Rodríguez Sendín, Diego Gracia y Miguel Melguizo 
Pedro Hidalgo, Miguel Casares, Juan José Rodríguez Sendín, Diego Gracia y Miguel Melguizo

Decisiones a través de valores

 

El consentimiento informado es el primer paso en la planificación de la asistencia. “Sería un proceso comunicativo entre los profesionales clínicos y el paciente para que éste, capaz y debidamente informado, pueda decidir de forma libre y voluntaria sobre una actuación referida a su cuerpo o su salud”, explicó el experto. “Hoy es evidente que las decisiones en general, y las médicas en particular, no pueden tomarse sólo con hechos, sino que han de incluir valores, lo cual obliga a la exploración de este aspecto por parte de los profesionales sanitarios, que es una gran asignatura pendiente de la medicina”. Las legislaciones exigen además que quede constancia escrita en documentos específicos.

 

La historia de valores es un documento en el que el paciente pretende expresar y dejar constancia de sus preferencias y valores en materia de salud, proporcionando información a los profesionales sanitarios, sus familiares u otras personas que deban tomar decisiones sobre su vida y salud cuando él ya no sea capaz de tomarlas. “Orienta el proceso de toma de decisiones, eliminando posibles conflictos y disminuyendo la incertidumbre y ansiedad de aquellos que asumen esa tarea”, señaló José Luis Rodríguez Sendín, presidente de la Organización Médica Colegial. “Es recomendable revisarla y actualizarla periódicamente”. Para garantizar su conocimiento y su aplicabilidad, “conviene incorporar este documento a los de voluntades anticipadas y a la historia clínica”.

 

Incertidumbre médica

 

Una guía ayuda a planificar la asistencia sanitaria acorde a la voluntad anticipada de los pacientesLas voluntades anticipadas tienen por objeto tomar con antelación decisiones sobre la asistencia sanitaria, en previsión de que el paciente no esté capacitado para ello. “El hecho de que estas decisiones se tomen con antelación al momento en que tienen que aplicarse las hace particularmente complicadas”, apuntó. El profesional tiene con frecuencia muchas dudas sobre la solvencia de este tipo de declaraciones. “La mejor manera de resolver los problemas que plantea la expresión anticipada de la voluntad de los pacientes es a través de un buen conocimiento de su sistema de valores, que el paciente puede haber transmitido al profesional y que debe haber quedado registrado en la historia clínica y en el documento de voluntades anticipadas”.

 

En el documento de voluntades anticipadas, en el que el paciente expresa su voluntad en relación con los cuidados y tratamientos que desea recibir cuando no sea capaz, se pueden incluir decisiones específicas sobre los tratamientos de soporte vital (como la de no intentar la resucitación), medidas de sedación y analgesia, o medidas sobre el rechazo de sangre (especialmente en pacientes testigos de Jehová). Otras medidas más recientes son las órdenes médicas sobre tratamientos de soporte vital. Asimismo, se puede incluir otro tipo de previsiones y manifestaciones: la donación de órganos o tejidos, el destino de su cuerpo, el uso de su material reproductor o la obtención y análisis de sus muestras biológicas.

 

El concurso de las familias

 

Cuando los pacientes no se hallan capacitados para tomar decisiones y prestar su consentimiento informado, y tampoco existen voluntades anticipadas, la toma de decisiones corresponde a otras personas. En el ámbito de la salud han sido tradicionalmente los profesionales sanitarios, pero en la actualidad son mayoritariamente los familiares o allegados. “Antes de que la decisión sea tomada por un representante debe comprobarse si el paciente ha previsto qué hacer en tal circunstancia”, matizó Sendín.

 

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