Tecnología e Investigación Según un estudio del Clínic-IDIBAPS

Una función pulmonar baja en adultos jóvenes puede aumentar el riesgo de muerte prematura

— Barcelona 11 Ene, 2018 - 12:47 pm

Un estudio realizado por científicos del Hospital Clínico de Barcelona y del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (IDIBAPS) ha mostrado que un 10 por ciento de los adultos jóvenes tiene una función pulmonar baja, lo que implica que no se desarrolla bien el pulmón y hay un mayor riesgo de aparición temprana de otras patologías crónicas, como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), problemas cardiovasculares y diabetes, y de mortalidad prematura.

La EPOC es la mayor causa de discapacidad en todo el mundo. Hasta ahora se consideraba que el principal responsable en el desarrollo de la patología era el tabaco. Estudios recientes, en los que participaron los investigadores del Clínic-IDIBAPS, reflejan que se deben tener también en cuenta factores de desarrollo pulmonar en los primeros años de vida.

Para el director del Instituto Clínico Respiratorio del IDIBAPS, el doctor Àlvar Agustí, “que haya un desarrollo anormal de los pulmones en los primeros años de vida puede indicar que otros órganos del cuerpo tampoco se han desarrollado correctamente”.

En esta investigación, los científicos evaluaron si una función pulmonar baja en adultos jóvenes se asociaba a una mayor prevalencia e incidencia precoz de enfermedades respiratorias, cardiovasculares o metabólicas. Para ello, utilizaron tres cohortes, o grupos de población general, con los datos clínicos, fisiológicos, biológicos y un seguimiento longitudinal de más de 15.000 personas en total.

Medidas preventivas

Tras analizar los datos, los investigadores del IDIBAPS vieron que entre un 5 y un 15 por ciento de los participantes de entre 25 y 40 años tenía una función pulmonar baja, medida a través de una espirometría. Asimismo, este trabajo muestra que las comorbilidades aparecían 10 años antes que en las personas con una función pulmonar normal y que la tasa de mortalidad también era mayor.

Sobre los resultados obtenidos, Àlvar Agustí apunta que “pueden tener implicaciones a nivel clínico y de Salud Pública, ya que muestran que una prueba barata, sencilla y reproducible como es la espirometría, tiene el potencial de identificar un grupo de personas con alto riesgo de tener comorbilidades de forma precoz”.

Por este motivo, el investigador del centro catalán añade que “aplicar esta técnica en una edad temprana ayudaría a implementar medidas preventivas, a hacer un seguimiento cuidadoso en este grupo y proporcionar medidas terapéuticas tan pronto como fuesen necesarias”.

Deja un comentario