Política y Sociedad

Un informe subraya la ‘variabilidad injustificada’ entre Comunidades en el acceso al sistema sanitario español

José Martínez Olmos y Pablo Rivero durante la clausura de la Jornada

José Martínez Olmos y Pablo Rivero durante la clausura de la Jornada

Así lo expusieron ayer, durante la jornada ‘Sistemas sanitarios en transición’, Sandra García Armesto y Enrique Bernal Delgado, de la Unidad de Investigación en servicios de salud del Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud (I+CS) y la Sección de investigación en servicios de salud de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS). El encuentro contó también con la participación de Andreu Segura, presidente de esta sociedad, co-editora del informe; así como del presidente del Observatorio Europeo, Josep Figueras; el director del Observatorio del SNS, Javier Carnicero; y el director general de la Agencia de Calidad del SNS, Pablo Rivero.

La jornada, que tuvo lugar en el Ministerio de Sanidad, fue inaugurada por el secretario general de Sanidad, José Martínez Olmos, quien se refirió al buen estado de la Sanidad española, “a pesar de las dificultades económicas actuales”. Según afirmó, España presenta una situación de fortaleza para afrontar los cambios necesarios en su sistema sanitario, y muestra de ello son el consenso alcanzado en el último Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud y el futuro Pacto por la Sanidad.

Inequidades injustificadas

Según explicaron Sandra García Armesto y Enrique Bernal Delgado, dentro de este perfil sobre España de la serie editorial Sistemas sanitarios en transición (HiT), nuestro país refleja la existencia de un sistema sanitario con una buena relación coste-calidad. No obstante, el SNS tiene todavía por delante el reto de la homogeneización de sus servicios. Los doctores pusieron el ejemplo de la utilización de la angioplastia coronaria transluminal percutánea (ACTP), que presenta un rango de variación en el que las áreas de salud con mayor utilización quintuplican las tasas de aquellas con menor utilización. Igualmente, el riesgo de mortalidad tras una ACTP puede ser el doble en un hospital que en otro.

En el informe también se analiza la variabilidad en el uso inapropiado de procedimientos. Así, las tasas de prostatectomía (con toda la controversia sobre su incidencia en la supervivencia en caso de cáncer) aumentan con el tiempo, de la misma forma que crece la variabilidad entre áreas de salud (la razón de variación llega hasta 7,7). También la cifra de cesáreas se incrementa de forma injustificada. En cuanto a la gestión de las afecciones crónicas, las hospitalizaciones evitables relacionadas con las complicaciones a corto plazo de la diabetes pueden ser hasta 12 veces más frecuentes en un área de salud que en otra.

Retos del Sistema Nacional de Salud

Los autores destacaron que, si bien la conclusión general es que el SNS ha hecho gala de una notable capacidad para generar buenos resultados sostenibles con arreglo a distintos parámetros de rendimiento y con un porcentaje del PIB destinado a Sanidad inferior al promedio europeo (el 8,5 por ciento), sigue teniendo problemas para superar algunos retos. El principal de ellos es promover la cohesión una vez finalizado el proceso de descentralización; gobernar un Sistema Nacional de Salud integrado por 17 sistemas sanitarios autonómicos independientes; y desarrollar nuevos instrumentos que permitan la evaluación comparativa y el aprendizaje en todo el SNS.

También destacan la necesidad de garantizar la equidad horizontal, es decir, la igualdad efectiva entre los españoles en el acceso a los servicios y la protección de la salud, con independencia de su Comunidad de residencia, así como la equidad vertical, reduciendo las diferencias atribuibles a los distintos niveles de renta en la prestación de servicios en todo el territorio nacional. Por otro lado, el informe urge, entre otras, a la transición de un modelo basado en la atención de agudos a un modelo basado en la gestión de enfermedades crónicas; a la organización y prestación de cuidados paliativos y a enfermos terminales; y a la rendición pública de cuentas en relación con las políticas aplicadas.

Arantxa Mirón Millán

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