Política y Sociedad

Un grupo de expertos vascos estudia por primera vez el impacto de la violencia colectiva en la salud pública

La Academia presentó también su nueva sección, ‘Salud Pública’, presidida por la doctora M. Isabel Izarzugaza, a través de una conferencia sobre ‘La violencia y la salud en el País Vasco’, que fue impartida por Itziar Larizgoitia, doctora en Investigación de Servicios Sanitarios, y por el doctor en Psiquiatría Iñaki Markez. Estos tres doctores son coautores de la obra y, durante el acto, trataron de dar respuesta a uno de los retos de la Salud Pública, el de la violencia colectiva. Para ello presentaron el estudio ISAVIC, en el que se aborda, por primera vez en España y de manera científica, el impacto de las secuelas de la violencia colectiva en sus víctimas. Así pues, los dos especialistas disertaron sobre el concepto de salud desde su vertiente médico-social, es decir, lo que representa la Salud Pública moderna.

Los efectos de la violencia en la salud perduran décadas

El estudio ISAVIC está realizado a partir de las vivencias de 36 víctimas directas y más de 2.000 residentes de la población vasca. Según este trabajo, la violencia es un problema de salud pública porque perjudica la salud de sus víctimas de manera significativa y persistente. Tal y como añadió a este medio la doctora Izarzugaza, coautora del estudio, los efectos de la violencia no cesan en el momento en el que aquella se apaga, pues su impacto negativo puede perdurar hasta décadas después.

“La mayoría de las víctimas sufre secuelas que llegan a incapacitarles en muchos aspectos de su salud; tanto físicos como emocionales y sociales, limitando su capacidad para relacionarse, trabajar y desarrollar proyectos acordes a sus potencialidades”, añadió. Por otra parte, las víctimas que han participado en este estudio presentan entre 4 y 7 veces más de riesgo que el resto de la población del País Vasco de sufrir malestar físico, emocional o psiquiátrico. También presentan hasta un 30 por ciento más de limitaciones funcionales, que perjudican su capacidad para trabajar y desarrollar otras actividades.

Reforzar la atención sanitaria a las víctimas

Las principales recomendaciones que se recogen en ISAVIC apuntan que es necesario reforzar la atención sanitaria de las víctimas y contribuir a reconstruir sus entornos sociales. De igual forma, insiste en la necesidad de identificar a todas las víctimas de la violencia en el País Vasco, y sobre todo, “invertir en programas de prevención de un fenómeno tan doloroso como éste y de sus efectos devastadores”.

Tal y como destacaron los doctores, la investigación sanitaria no ha recogido hasta ahora entre sus prioridades el análisis de las consecuencias que tiene la violencia en la salud de las personas. A la vista de los resultados obtenidos no deja de sorprender el escaso interés que este asunto suscitaba en sus comienzos, a pesar de que la violencia colectiva altera el tejido social de la comunidad donde se produce hasta el punto de modificar también la mirada con la que la analizan sus ciudadanos y profesionales.

Según sus autores, para la elaboración de este estudio, inspirado en unas recomendaciones de la OMS en 2002 que destacaban el impacto de la violencia colectiva en la salud, se ha seguido un riguroso método científico que ha sido posible gracias a la colaboración de un número importante de profesionales e instituciones, entre las que destaca la Sociedad Española de Epidemiología, la Asociación Española de Neuropsiquiatría y la Vasca de Salud Mental. Por su parte, el libro ha sido impulsado por la Fundación Fernando Buesa.

A.M.M.

Deja un comentario