Política y Sociedad

La inmensa mayoría de las resonancias magnéticas lumbares son inútiles

Estanislao Arana, Fundación Instituto Valenciano de Oncología; Francisco M. Kovacs, director de REIDE; Juan J. Rodríguez Sendín, presidente de la OMC ; y Víctor Abraira, Jefe de la Sección de Bioestadística del Hospital Ramón y Cajal 
Estanislao Arana, Fundación Instituto Valenciano de Oncología; Francisco M. Kovacs, director de REIDE, y
Juan J. Rodríguez Sendín, presidente de la OMC ; y Víctor Abraira, Jefe de la Sección de Bioestadística del Hospital Ramón y Cajal 

Financiado por la Fundación Kovacs, y sin participación de entidades con ánimo de lucro, el estudio concluye también que la lapidación de recursos es mayor en la privada que en la pública. He aquí la identificación de una nueva bolsa de ineficiencia que cuesta 25 millones de euros al año, y que como resaltaron los ponentes, se trata solo del coste de la resonancia lumbar.

 

La presentación del estudio corrió a cargo de Juan José Rodríguez Sendín, en su calidad de presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), en cuya sede se celebró el acto; Francisco M. Kovacs, director de la Red Española de Investigación de Dolencias de Espalda (REIDE) y uno de los coautores del estudio; Víctor Abraira, jefe de la Sección de Bioestadística del Hospital Ramón y Cajal de Madrid y coautor del estudio; y Estanislao Arana, radiólogo de la Fundación Instituto Valenciano de Oncología, e igualmente coautor del estudio.

 

El Ministerio reconoce su importancia

 

Tras haber resaltado que el estudio había sido realizado siguiendo las pautas internacionales y que había sido publicado en la revista científica ‘European Journal of Radiology’, los autores comentaron con cierto orgullo que ya había sido enviado al Ministerio y que habían recibido una carta en la que las autoridades sanitarias les aseguraban que iban a proceder a su implantación en el SNS.

 

El profesor Víctor Abraira se centró en la metodología seguida en el estudio, advirtiendo que se había aplicado el porcentaje mínimo de las resonancias magnéticas injustificables. En este punto el doctor Kovacs recalcó el carácter conservador del estudio, al calcular los porcentajes mínimos de las resonancias inapropiadas y considerar como tales sólo a las “absolutamente injustificables”, por lo que concluyó que en realidad eran innecesarias el 80 por ciento de las mismas.

 

En cuanto a la metodología aplicada reveló que en el estudio, realizado entre junio y diciembre de 2011, habían participado 12 servicios de radiología, 8 públicos y 4 privados (siete hospitales del Sistema Nacional de Salud, una fundación sin ánimo de lucro concertada con el SNS, dos hospitales privados y dos hospitales de mutuas de accidentes de trabajo, que fueron considerados como sanidad privada).

 

A esta muestra unieron 602 pacientes en los que en los citados servicios se les habían realizado una resonancia magnética lumbar, así como los radiólogos correspondientes. Destacaron que el estudio estaba hecho desde la observación y la práctica rutinaria clínica, es decir, que los médicos prescriptores desconocían la realización del estudio.

 

Dilapidación de recursos

 

Francisco M. Kovacs, director de REIDE, y Juan J. Rodríguez Sendín, presidente de la OMC
Francisco M. Kovacs, director de REIDE, y
 J J. Rodríguez Sendín, presidente de la OMC

Francisco Kovacs apuntó como resultados que el 11,9 por ciento de las resonancias magnéticas lumbares fueron dudosas o inapropiadas, el 1,3 por ciento se prescribieron en casos en los que las pruebas científicas sobre su utilidad no son concluyentes y el 10,6 por ciento se practicaron a pacientes en los que no existía justificación alguna.

 

Un dato interesante en la comparativa pública/privada es que las resonancias magnéticas lumbares se realizaron con mayor rapidez en la privada, con una media de cinco días, mientras que en la pública se llevan a cabo en 36 días. No obstante, el porcentaje de las que resultaron inapropiadas fue de un 17,2 por ciento en la privada y de un 7 por ciento en la pública. En cuanto a la relación con la presencia de dolor irradiado a la pierna, el 3,1 por ciento de las pruebas estaban injustificadas, así como en un 27,8 por ciento en pacientes que sólo presentaban dolor lumbar.

 

Uno de los datos más rotundos que muestra el estudio es que, descontando el efecto de otros factores, “no tener dolor irradiado a la pierna se asocia a un riesgo un 1.375 por ciento mayor de que la resonancia magnética lumbar sea inapropiada, y ser atendido en la sanidad privada, a un 225 por ciento”.

 

El papel determinante de los radiólogos para reducir costes

 

En su calidad de radiólogo, Víctor Abraira resaltó cómo el estudio señala que los radiólogos pueden identificar correctamente las resonancias magnéticas lumbares que no están justificadas, por lo que sería aconsejable asignarles un mayor papel, “ya que ayudaría a reducir los riesgos y costes innecesarios”; incluso habló abiertamente de que el radiólogo pudiera tener capacidad para hablar con el médico prescriptor y, en el caso de que este éste no fundamente la prescripción, tener la potestad para no realizar la prueba.

 

En un 30 por ciento situó las resonancias injustificables realizadas en España por dolor lumbar, realidad que supone un coste de unos 224 euros (precio medio por cada resonancia lumbar), además de que se somete al paciente a riesgos innecesarios, puesto que dos terceras partes de los pacientes a los que se realizan estas pruebas terminan siendo operados sin ninguna necesidad.

 

Los incentivos económicos por operar

 

El por qué se producen estas situaciones lo buscaron en el miedo por parte del médico a que el paciente se le escape sin diagnosticar alguna patología grave. En este sentido, explicaron, que también pudiera estar presente, sobre todo en la privada, una mayor complacencia del médico con el paciente y que además en la privada se practica una medicina más defensiva para cubrirse las espaldas, en caso de existir alguna reclamación jurídica. También fue citada la posibilidad de incentivos económicos por operar.

 

No obstante aclararon que la resonancia magnética confirmó la conveniencia de operar al 73,6 por ciento de los pacientes que se la realizaron para tal fin y permitió, además, identificar enfermedades sistémicas como infección o cáncer en el 17,2 por ciento de los pacientes en los que se prescribieron por esa sospecha.

 

En el campo de las soluciones propuestas hay que citar la aplicación de programas de reducción del uso inapropiado de las resonancias citadas y aplicar instrumentos que otorguen un soporte a las decisiones clínicas , así como desarrollar programas específicos de educación sanitaria, dirigidos a los pacientes y que ya han demostrado su eficacia. Por todo ello ratificaron que no tiene sentido afirmar que la privada es más eficiente que la pública.

 

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