Hospitales la primera en europa, según quirónsalud

Centro Médico Teknon contará con una Unidad de Hipermovilidad Cráneo-Cervical y Chiari

— Barcelona 14 Feb, 2017 - 6:33 pm

El Instituto de neurocirujanos de Oliver & Ayats, ubicado desde 1994 en el Centro Médico Teknon, en colaboración con Dr. Gilete Spine Center, han constituido “la primera unidad dedicada al tratamiento quirúrgico de la hipermovilidad cráneo-cervical (HCC) existente en Europa”, según informa el grupo Quirónsalud.

Su objetivo es el diagnóstico y tratamiento quirúrgico de patologías como la malformación de Arnold-Chiari y la frecuentemente asociada inestabilidad cráneo-cervical en sus diferentes manifestaciones. La fundación de la Unidad es fruto de la colaboración de tres neurocirujanos, los doctores Bartolome Oliver y Emilio Ayats – de Oliver & Ayats Institute– y Vicenç Gilete –Dr. Gilete Spine Center–, junto a la infraestructura hospitalaria “de primer nivel”, según Quirónsalud, del Centro Médico Teknon, en el que desarrollan su actividad.

“Los tres especialistas que forman la Unidad HCC cuentan con una dilatada experiencia y una formación específica en la patología del tejido conectivo, causa de la hipermovilidad, y en su tratamiento quirúrgico mediante técnicas mínimamente invasivas”, añade el grupo privado.

Respuesta para todas las patologías

“Las malformaciones de Chiari son defectos estructurales en el área del cerebelo, la parte del cerebro que controla el equilibrio. Normalmente el cerebelo y partes del tallo cerebral se asientan en un espacio endentado en la parte inferior trasera del cráneo, por encima del foramen magno (un orificio en forma de embudo hacia el canal espinal). La malformación de Chiari se produce cuando parte del cerebelo se ubica por debajo del foramen magno”, explica el doctor Bartolomé Oliver.

“Las malformaciones de Chiari  pueden desarrollarse cuando el espacio óseo es más pequeño de lo normal, causando que el cerebelo y el tallo cerebral sean empujados hacia abajo dentro del foramen magno y del canal espinal superior. La presión resultante sobre el cerebelo y el tallo cerebral puede afectar las funciones controladas por esas áreas y bloquear el flujo del líquido cefalorraquídeo (LCR) –el líquido claro que rodea y protege al cerebro y la médula espinal– hacia y desde el cerebro”, apunta el doctor Gilete.

“La especialización de nuestra Unidad HCC, permite dar la respuesta apropiada a las diferentes patologías. Dependiendo de la sintomatología que presentan, la cirugía indicada puede ser en la descompresión de la unión bulbo-medular mediante craniectomía y duroplastia, cuando existe compresión, en la fusión cráneo-cervical, cuando existe inestabilidad de dichas articulaciones, en la odontoidectomía endoscópica transnasal o transoral, cuando hay compresión anterior del tronco cerebral o en  la liberación de la médula y sección del filum terminale cuando hay médula anclada oculta o manifiesta así como  en cualquier otra cirugía que sea precisa para la diversidad de alteraciones posibles asociadas a esta patología”,  concluye el doctor Bartolomé Oliver.

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