Política y Sociedad Con especial atención a las terapias celulares que ya se emplean en Estados Unidos

Takeda trae a España lo último en investigación en Oncohematología

La compañía farmacéutica Takeda ha traído a España lo último en investigación para Oncohematología, con la participación de especialistas españoles y del hub de Investigación radicado en Boston (Estados Unidos).

El ‘Boston Research 360º Experience in Oncohematology’ aportó los últimos avances en la especialidad y fue resumido en la sala de prensa del espacio expositivo Matadero Madrid, con propuestas innovadoras producidas en la última hornada como las terapias génicas y celulares, el uso de células CART o el uso de tecnologías de edición genómica como CRISPR-Cas9, entre otras. Acudieron al encuentro, de la mano de Takeda, compañía farmacéutica organizadora, especialistas del Instituto de Oncología Dana Farber de Boston, el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y la Universidad de Tufts.

Carmen Montoto

Carmen Montoto

Compromiso sin pausa

La directora médica de Takeda, Carmen Montoto, inició la sesión con una mención especial al hub de Boston (Estados Unidos) de investigación oncohematológica, que citó como el más importante del mundo.

Además de reiterar el compromiso de su compañía global por hacer posibles terapias individualizadas para los pacientes, ya que no hay dos neoplasias iguales en este área terapéutica, destacó su papel cada vez más importante en los ensayos clínicos. Dentro de unas dinámicas en las que los grupos colaborativos españoles consiguen hacer posible de los especialistas del país un referente mundial a tener siempre en cuenta. Liderazgo español de alcance internacional que representaron los doctores Mateos y Pérez Simón, según sus palabras.

Del hub de Boston, Montoto aseguró que logra cambiar, año a año, las ideas que definen la nueva Oncohematología. A partir de avances también representados en la reunión por los doctores Palumbo y Richardson. Dentro de las líneas más actuales de investigación, la responsable médico de la multinacional destacó las más actuales novedades en mieloma múltiple.

Paul G Richardson

Paul G Richardson

Una revolución prudente

El director de investigación clínica del Instituto de Oncología Dana Farber de Boston, el doctor Paul G. Richardson, resaltó los grandes avances experimentados por la especialidad en los últimos años. Concretamente, se refirió a los grandes pasos dados en los últimos tiempos en leucemias, linfomas y, de manera especial, en miolema múltiple.

Como nueva frontera, Paul Richardson citó las nuevas presentaciones de quimioterapia, menos tóxicas, a las que añadió las nuevas vías terapéuticas genómicas y los trabajos más recientes con células CART. Sin olvidar la terapia celular en miolema múltiple, las nuevas vacunas, los trasplantes y la selección de pacientes, además de la radioterapia discontinua por remisión del tratamiento en pausas, con el objetivo final de lograr una mejor calidad de vida, incluso en las leucemias secundarias.

Destacó el doctor norteamericano los trabajos colaborativos de los grupos liderados por los doctores españoles presentes en el encuentro. Así mismo, mencionó de manera especial la combinación de quimioterapia, con toxicidad más tolerable, junto a las otras propuestas que representa la inmunoterapia. Estas vías, que aún están lejos de resolver la problemática de las enfermedades relacionadas con la sangre y sus órganos más directamente relacionados, sí suponen, según afirmó, una esperanzadora apuesta de futuro para los pacientes.

Gafas 3-D utilizadas durante el encuentro científico

Gafas 3-D utilizadas durante el encuentro científico

Aumentar la supervivencia

Como hecho más reseñable destacó el incremento de la supervivencias, que antes estaban restringidas a apenas dos años y ahora permiten alcanzar los 12 años de vida, logrados a partir del diagnóstico. Aspecto que permite hablar de enfermedad residual mínima, algo que no era posible en el pasado reciente porque no había una supervivencia suficiente para ello.

Por ello, resumió que estos avances extraordinarios conseguidos entre investigadores básicos y científicos clínicos deben verse respaldados por los flujos de colaboración que existen entre el mundo académico y los sectores farmacéuticos.

No son tan caros

Sobre el eterno debate del alto coste de los medicamentos innovadores, Richardson citó el engorro de la burocracia que lastra la innovación y la confusión que muchas veces muestran las autoridades reguladoras entre precio y valor real de los medicamentos. Por eso recordó que los medicamentos apenas representan el 12 por ciento del gasto sanitario.

Enriqueció su tesis Richardson con el dicho en inglés americano que recuerda que “más vale llegar a tiempo que dar mil vueltas”, para expresar que se progresa en la buena dirección en la actual Oncohematología.

Antonio Palumbo

Antonio Palumbo

Colaboración reguladores, industria y academia

El exdirector de la Unidad de Mieloma de la Universidad de Turin e investigador en el área de Oncología de Takeda, el doctor Antonio Palumbo, se refirió al encuentro Boston Research 360º como a un evento de excepción para conocer lo último en él área de Oncohematología. A la hora de valorar la revolución descrita por su compañero de mesa, creyó que hay diferentes explosiones de conocimiento y que todas deben ser compartidas.

Comentado lo anterior, reflexionó que las nuevas ideas del mundo académico son valiosas en sí mismas, explicó, pero luego sólo la industria es capaz de darles forma en su aplicabilidad. Así mismo, cuando la industria replica la innovación de manera aislada, consideró, deja de enriquecerse de las posibles nuevas pistas que ofrece la investigación.

Y añadió que, al ritmo que aumenta la colaboración con los reguladores, es más fácil acompasar el envejecimiento con los tratamientos domiciliarios que permiten practicar terapias ambulatorias que evitan los a veces peligrosos ingresos hospitalarios. Como actualización del dato, Palumbo cifró en 2.000 millones de dólares el lanzamiento de cada nuevo fármaco, con la restricción de que sólo una molécula consigue llegar con éxito al mercado, donde pronto se encuentra con situaciones de competencia.

José Antonio Pérez Simón

José Antonio Pérez Simón

Investigaciones paralelas y convergentes

El jefe del Servicio de Hematología del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, el doctor José Antonio Pérez Simón, se mostró afortunado de poder representar a muchos hematólogos españoles, ausentes de la sala sólo por razones de espacio.

Como puente entre la investigación básica y la clínica, destacó los 28 centros dedicados a cubrir este gap, con capacidad de conectar los conceptos científicos con los cuidados de los pacientes. De igual forma, citó el Ciberon y las Retics, grandes redes soportadas por el Instituto de Salud Carlos III. En relación con las úliteras, destacó su trabajo con los linfocitos T-Cart contra las células tumorales.

Además, Pérez Simón analizó el papel de las unidades que traducen de manera más acelerada los modelos preclínicos que se logran, para mejorar el pronóstico de los pacientes de este área terapéutica.

Sin negar un importante trecho de mejora pendiente, el especialista citó los recursos destinados a investigación en España, siempre por debajo de la media europea, circunstancia que se corrige en muchos centros colaborativos. Precisó en su charla Pérez Simón que España participará en dos ensayos internacionales con células T-Cart, en línea con las terapias ya aprobadas en Estados Unidos.

María Victoria Mateos

María Victoria Mateos

La colaboración como clave de bóveda

La responsable de la Unidad de Mieloma del Hospital Universitario de Salamanca, la doctora María Victoria Mateos, aseguró que en España es posible recibir las terapias citadas por el profesor Richardson. Con la limitación organizativa, aclaró, de que las mejores oportunidades de esos tratamientos se encuentran en la investigación clínica.

María Victoria Mateos situó el arranque de la investigación colaborativa de su especialidad con la red de enfermedades oncohematológicas, creada en 1973, y el grupo específico de linfoma, que echó a andar en 1990.

Apeló la ponente a la responsabilidad compartida de los pagadores, los reguladores, las compañías y, de forma muy positiva aunque reciente, también los pacientes. De estos últimos, razonó, se logra conocer magnitudes como el dolor, muchas veces de difícil medición.

Sobre el alto coste temido para las terapias celulares y genómicas más prometedoras, la doctora del hospital salmantino estimó que sus precios bajarán al tenor que crezcan las poblaciones que se vean beneficiadas por estos nuevos fármacos.

Para concluir, Mateos citó el Proyecto Armony, que une a todos los agentes para extraer conclusiones terapéuticas reseñables, con centralización de los datos en los hospitales de Salamanca y La Fe de Valencia, a partir de información de millones de pacientes del conjunto de Europa. Un paso más, aseveró, en favor de la Medicina personalizada y las últimas fronteras terapéuticas de la Oncohematología, hasta el momento.

2 Comentarios

  1. Enhorabuena y éxito a la compañía farmacéutica Takeda por haber traído a España lo último en investigación para Oncohematología. Los ciudadanos españoles serán los primeros en beneficiarse de esta decisión y los profesionales sanitarios los segundos por poder participar en estas avanzadas tecnologías

  2. Alerto Molina (enfermero) says:

    Enhorabuena Jose Antonio, soy Alberto Molina, me ha encantado volver a verte y saber de ti, a Marivi la veo más

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