Apunte del día

Táctica y estrategia en el independentismo catalán

Tomás Merina Ortega (2) sep 15

Nuestro analista político realiza una valoración de los últimos acontecimientos en Cataluña y, de entrada, insiste en que los asesores han confundido la táctica y la estrategia y espera que sean los resultados electorales los que realicen la auténtica valoración de lo sucedido.

Es tradición en las academias militares dedicar especial énfasis a diferenciar los conceptos de estrategia y táctica. Del ámbito militar dichos conceptos saltaron, en la década de los 50, a las escuelas de negocios, donde se vinculan los objetivos a corto plazo y las actuaciones específicas al concepto de táctica; mientras que las metas de mayor alcance, aquellas que se alcanzan tras cubrir otros objetivos de corto plazo se asocian a la idea de estrategia, como fin último de una organización.

Los especialistas que han asesorado a los gobiernos independentistas de Cataluña han confundido la táctica con la estrategia

Más tarde los conceptos se incorporaron a los textos de marketing político. Los especialistas en esta materia, que han asesorado a los gobiernos independentistas de Cataluña, han confundido la táctica con la estrategia. Durante los últimos años el gobierno de Artur Mas y de forma singular el de Puigdemont han protagonizado actuaciones que sorprendían a la opinión pública, así como a una clase política demasiado dedicada a sus peleas domésticas.

Los gobiernos catalanes han planificado durante años una labor de zapa en las escuelas, adoctrinando a toda una generación en una historia inventada; han realizado movilizaciones multitudinarias; han generado símbolos y aniversarios; han repetido falsedades con el ánimo de que su repetición las acabara virtualizando en realidades. Han conseguido poner en ridículo a los cuerpos de policía nacional y de guardia civil. En definitiva, han hecho creer a una parte muy importante de catalanes y de españoles (no catalanes) que siempre tendrían una carta en la manga para que su promesa de independentismo se hiciera realidad. Todo ello facilitado por un control cuasi totalitario de los medios de comunicación, que se han prestado a facilitar la aventura.

Incumplimientos continuos

Con este bagaje los gobiernos independentistas ganaron batalla tras batalla. Que no pueden tener embajadas, pues las tienen y con un conseller de asuntos exteriores. Que un ciudadano, tras años de lucha, consigue una sentencia respecto a la enseñanza en español, pues la incumplen. Que no pueden hacer referéndums, pues dos mejor que uno. Era necesario demostrar urbi et orbi que Cataluña era un estado.

El camino de la independencia de una parte de España sin pacto con el Estado parece cegado para las próximas décadas

Pero, tras el último envite de la declaración de independencia, parece que se les viene encima la derrota final. Una cruel derrota, en la que pueden terminar los principales dirigentes en la cárcel, muchos altos cargos de la administración cesados y un reforzamiento extraordinario de los símbolos de España en Cataluña y en el resto del país. Parece que su estrategia estuviese basada en la teoría de juegos (ensayada por Varoufakis durante la negociación de Grecia con la UE) y que pretendiera llevar al gobierno central a una situación de debilidad para negociar.

Toda la audacia e imaginación que han mostrado los dirigentes independentistas tendrá, al menos, tres consecuencias: Una, la fractura de la sociedad catalana; dos, un empobrecimiento de Cataluña respecto de España; y tres, el despertar de los sentimientos de nacionalismo español como no se recuerda en 40 años.

Error de estrategia

Grave error de estrategia. Puede que ocurra algo similar a lo sucedido con el 23 F. El intento de golpe de Tejero sirvió para que el ejército se olvidara por completo y, parece que para siempre, de los pronunciamientos y asonadas militares que protagonizaron nuestros siglos XIX y XX. El camino de la independencia de una parte de España sin pacto con el Estado parece cegado para las próximas décadas.

La independencia de Cataluña, tal como lo han intentado, no es posible por varias razones:

1.- Falta de legitimidad. Nunca han conseguido una mayoría significativa de la población. A pesar del apoyo televisivo (público y privado), a pesar de la exquisita organización de las movilizaciones, realizadas por ANC y Omnium (asociaciones bien engrasadas con dinero de todos los españoles), tras haber realizado una campaña de ingeniería social durante 40 años en las escuelas. A pesar de todo ello, nunca han conseguido un apoyo mayoritario del 60 ó 70% de la población, que sería necesario para intentar la creación de un nuevo estado europeo.

2.- Falta de reconocimiento internacional. Elemento decisivo. Grave error estratégico. La independencia es una facultad parecida a la autoridad. La autoridad (diferente del poder) es la que reconocen los demás a aquel que la posee. La independencia, de forma similar, solo es real cuando es reconocida por otros estados. Si te declaras independiente y no te reconoce nadie (y en este caso, nadie es nadie) es inviable dicha independencia, no existe. El gobierno de Puigdemont lo tenía que saber y, a pesar de ello, hicieron la declaración.

3- Dinero. Para poder continuar el envite de la independencia, una vez cesados por el gobierno nacional y, en consecuencia, cerrado el grifo del dinero, es menester una caja de resistencia abundante. El lunes se van a dejar de devengar salarios para todos los cesados. Los mossos han retirado los escoltas. ¿Con qué aparato administrativo pretenden mantener viva la república recién creada? ¿Cómo va a funcionar una legalidad paralela sin una cuenta corriente contra la que gastar? Si no lo tienen, gravísimo error estratégico.

4- Ejército. Afortunadamente, para todos, no lo tienen.

Los daños del process

Llegados este punto, un breve recuento de daños del process:

  • PDCat, situación catastrófica. En las elecciones del próximo 21 de diciembre, puede disputarse con el PP y con la CUP el farolillo rojo del nuevo parlamento. Su base social de nacionalismo catalán de centro derecha se queda sin referente, hay nuevos partidos que intentarán ocupar ese espacio político.
  • CUP. Las encuestas prevén que bajen de diputados, pero pueden seguir siendo decisivos para la formación de gobierno.
  • ERC. Del actual gobierno son los que mejor horizonte tienen. Si bien Junqueras, su líder, puede entrar en prisión antes de las elecciones.
  • Los partidos constitucionalistas irán en listas separadas, pero con algún pacto de acuerdo en el parlamento. Su gran objetivo será acercarse a la mayoría absoluta.
  • Podemos y sus aliados continúan haciendo alardes de funanbulismo de la ambigüedad que causa un cierto hartazgo.

Las urnas harán la mejor valoración de cada uno. Si se presentan en cabeza de listas Puigdemont y Junqueras, conoceremos la mejor encuesta de valoración que los catalanes hacen de los políticos que nos han llevado a esta situación.

Los funcionarios, las pymes y los ciudadanos en general serán los daños colaterales de una loca estrategia.

Tomás Merina Ortega

Médico, sociólogo y politólogo. @TomasMerina

2 Comentarios

  1. mariano candil says:

    Estoy de acuerdo con el análisis que haces en relación con esta increíble situación a lo que nos han llevado los independentistas, apoyados (como muy acertadamente señalaste en tu anterior correo), por la inacción, para mí culpable, de nuestros sucesivos gobernantes.

    QUIERO CONFIAR en que, como apuntas, es una realidad el que, “la independencia de Cataluña no es posible”, en base a los argumentos que expones.

    Un abrazo.-Mariano

  2. Julio Serrano says:

    Magnifica tu valoracion y análisis de la situación en Cataluña.Nunca se debió llegar hasta aquí, en 2014, cuando el anterior reférendum, debían haber aplicado el Art. 155, ni entonces estaba tan cohesionado el sentimientio independentista, a traves de las organizaciones civiles que lo han propiciado, ni existía en la juventud ese odio rabioso hacia lo español, estos 3 años han sido nefastos.De todas formas y como tu muy bien apuntas, la indepebdencia es inviable por muchas y variadas razones, y yo particularmente pienso, que este movimiento tan rápido e inesperado del Gobierno, les ha pillado con el paso cambiado, de modo y manera que
    ha hecho muchísimo daño a la causa,así pienso y en ello confío.
    Tomás, sigue deleitándonos con tus acertados analisis, me encanta la visión tan realista que le das a tus artículos.
    Un abrazo
    Julio.S

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