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Suicidas que no se fueron solos

— Zaragoza 22 Ene, 2018 - 12:25 pm

suicidios-que-no-se-fueron-solos.jpgEl Colegio Oficial de Médicos de Zaragoza (COMZ) ha acogido la presentación del libro ‘Suicidas que no se fueron solos’, con retratos biográficos para hablar de este tabú; la obra, de los psiquiatras Arancha Ortiz y Miguel Ángel de Uña, fue pormenorizada por el médico psiquiatra y presidente de la Sociedad Aragonesa y Riojana de Psiquiatría, el doctor Miguel Martínez.

Tal y como señaló este último, “es este un período de atención excepcional sobre el suicidio, tanto en lo que se refiere a las cada vez más amplias ciencias de la conducta, como en los medios de comunicación. Congresos, tesis, libros de éxito, prácticamente cada día análisis en la prensa deseosa de enfrentarse al ‘último tabú‘, hacen del suicidio un tema de moda, con aspectos positivos, se incrementan los medios de atención y prevención, otros negativos, por la morbosidad con la que algunos se aproximan al tema. El narcisismo y el exhibicionismo que propician las redes de comunicación social, la ruptura de cualquier privacidad, hace del suicidio, sobre todo de los intentos de suicidio, un desdichado lugar de curiosidad y de exposición, a veces hasta de ostentación gracias al eco infinito de las redes sociales”.

La tentación, ya aristotélica, de fundir la creatividad con el trastorno emocional, ha provocado igualmente una cascada de estudios, muy parciales en muchos casos, sobre la incidencia del suicidio. Tasas de suicidio realmente muy elevadas en los dos últimos siglos, desde que el Romanticismo marcó de nuevo al creador artístico con un inequívoco signo saturniano en la mejor tradición clásica y humanista. Es también, como el del suicidio, un debate sin fin.

El recorrido biográfico que se hace  de un conjunto de creadores que acabaron su vida “levantando la mano sobre sí mismos” como requería el ensayista Jean Améry para hablar del suicidio, tiene la particularidad de colocarlos en un contexto, personal, familiar, social, porque todos ellos “no se fueron solos…”, explicó Miguel Martínez.

De facto, porque lo hicieron con su pareja sentimental, porque ocuparon un lugar en una historia familiar o histórico-social, porque se constituyeron en el espejo para otros cercanos o porque fueron el maelstrom que engulló a otros, sacrificados en el altar de su genio. No son historias psicopatológicas al uso, sus autores buscan que el lector saque conclusiones sobre las condiciones que les llevaron a tomar una decisión que tal vez pudo tener un diferente final, lejos del determinismo de hacer del genio una maldición.

Colegio de Medicos de Zaragoza

Miguel Ángel de Uña, Arancha Ortiz y Miguel Martínez

Título: Suicidas que no se fueron solos.
Autores: Arancha Ortiz y Miguel Ángel de Uña.
Editorial: Pirineo.

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