Política y Sociedad Destaca que el principio que debe imperar en la prescripción es el del beneficio del paciente

Sentencia obliga a devolver a un paciente lo que gastó en adquirir por su cuenta un medicamento

La Sala Social del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha condenado al Departamento de Salud del Gobierno Vasco a devolverle a un enfermo de parkinson lo que se gastó en adquirir un medicamento específico para su tratamiento, que dejaron de dispensarle al sustituirlo por otro genérico; la sentencia destaca que “el principio que debe imperar es que la prescripción se haga en la forma más apropiada para el beneficio de los pacientes”.

De esta manera, el Tribunal haciendo una interpretación del Real Decreto Ley 16/2012, que estableció una nueva normativa sobre la prescripción y dispensación de los medicamentos basada en el coste de los mismos, utiliza esta misma normativa para aclarar que, a pesar de ello y como la misma disposición lo señala, el beneficio del paciente debe seguir siendo el pilar fundamental.

En el caso concreto, al paciente diagnosticado de parkinson, con complicaciones motoras y síntomas no motores discapacitantes, dejaron de dispensarle el medicamento a partir de diciembre de 2012, al ser sustituido por uno genérico. Tras presentar empeoramiento de su situación motora y por consejo médico, en abril de 2013, comenzó a adquirir a su costa el medicamento específico hasta abril de 2014, fecha en que volvió a ser dispensado.

El Departamento de Salud del Gobierno Vasco justifica este hecho en un apartado del artículo 4 del Real Decreto Ley 16/2012 que reza: “Cuando la prescripción se realice por denominación comercial, si el medicamento prescrito tiene un precio superior al del menor precio de su agrupación homogénea el farmacéutico sustituirá el medicamento prescrito por el de menor precio y, en caso de igualdad, dispensará el medicamento genérico o el medicamento biosimilar correspondiente”. De esta manera, el Gobierno Vasco defiende la dispensación del genérico durante el periodo señalado, por tener éste un valor inferior.

La prescripción se debe hacer de la forma más beneficiosa para el paciente

El ente judicial, por su parte, al interpretar la normativa vigente, basándose en el propio Real Decreto Ley 16/2012, destaca que, si bien la normativa estipula lo argumentado por el Departamento de Salud, el artículo 85 de la Ley 29/2006, en la redacción dada por el Real Decreto ya mencionado, dispone: “La prescripción de medicamentos y productos sanitarios en el Sistema Nacional de Salud se efectuará en la forma más apropiada para el beneficio de los pacientes”, destacando en la sentencia que, por tanto, éste es “el principio que debe imperar”.

El Tribunal entiende que “aunque en los supuestos como el presente, de procesos crónicos en los que se precisa una prescripción que se corresponda con la continuidad del tratamiento, pueda realizarse por denominación comercial siempre y cuando la misma esté incluida en el sistema de precios de referencia o sea la de menor precio dentro de su agrupación homogénea”, la directriz “podrá ser obviada en el caso de los medicamentos considerados como no sustituibles”, lo cual debió ser aplicado al caso objeto del litigio, toda vez que, en el caso del citado paciente, el genérico provocaba un empeoramiento en su situación motora y un recrudecimiento de los síntomas.

En consecuencia, el fallo es a favor del paciente, confirmando la sentencia recurrida, y condenando a pagar las costas del proceso y los 1486,84 euros que el paciente tuvo que gastar para adquirir el medicamento durante el tiempo en que no le fue dispensado.

 

 

 

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