Política y Sociedad

Sedentarismo, refrescos y bollería industrial, puntos débiles en los hábitos de vida de los españoles

José Antonio Gutiérrez, Cristina Garmendia, Agustín Gómez de la Cámara y Miguel Ángel Rubio
José Antonio Gutiérrez, Cristina Garmendia,
Agustín Gómez de la Cámara y Miguel Ángel Rubio

¿Qué queda de la dieta mediterránea en la mesa de los españoles? ¿En qué afecta lo que comemos a la mortalidad cardiovascular por ictus o infarto? El estudio DRECE en su cuarta edición, así como en sus anteriores fases, trata de dar respuesta a estas preguntas, cada vez con un mayor caudal de información. El trabajo analiza la influencia de la alimentación poniéndola en relación con las enfermedades cardiovasculares. DRECE incluye encuestas dietéticas, estudios analíticos y muestras biológicas correspondientes a cerca de 5000 personas elegidas para que los datos sean extrapolables al conjunto de la población española. Tal como dijo el doctor José Antonio Gutiérrez, presidente del Instituto DRECE de Estudios Biomédicos, el estudio es el resultado del trabajo de 100 médicos en 52 centros asistenciales a lo largo de 20 años de seguimiento clínico. Se espera que haya un DRECE V que incluya también información farmacológica. Para su presentación pública se contó con la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia.

 

Somos lo que comemos (y algo más)

 

El doctor Miguel Ángel Rubio, coordinador de Nutrición Clínica y Dietética del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, fue el encargado de extractar la información obtenida por DRECE en su última versión. Rubio aseguró que España ofrece mejores valores de morbi-mortalidad de lo que sería de esperar por sus factores de riesgo. Sedentarismo y abandono de la dieta mediterránea exclusiva desde la década de los 60, hacen que la obesidad sea un problema creciente. Entre los nuevos hábitos alimenticios está la irrupción de los refrescos y la bollería industrial como aportaciones perniciosas para la dieta. Por el contrario, resulta positivo que los españoles mantengan el consumo de aceite de oliva y aumenten el consumo de pescado. Los ponentes también insistieron en el problema educacional. Así, comunidades con menor nivel socioeconómico como Andalucía, Canarias o Levante, están experimentando mayores riesgos de índole cardiovascular debidos a sus pautas de nutrición.

 

Morir, fenómeno extraño

 

Morir de cáncer o enfermedad cardiovascular podría depender de la alimentación y del sedentarismo. Ese podría ser el dilema al que se enfrentan los españoles dada su larga esperanza de vida (80 años los varores, 84 las mujeres). Según DRACE IV, la mortalidad por cáncer se distribuye poblacionalmente en los decenios de la madurez en la vida de los españoles, mientras que las defunciones debidas a causas cardiovasculares se retrasan hasta edades muy tardías, adentradas en la vejez (más de 70 años). Como dijo expresivamente el doctor Gutiérrez, gracias al sistema sanitario español morirse se está convirtiendo en un fenómeno extraño ya que en España se hace de media una década más tarde que en el resto del mundo. Esto no significa que las alarmas no estén encendidas.

 

José Antonio Gutiérrez, Agustín Gómez de la Cámara y Miguel Ángel Rubio
José Antonio Gutiérrez, Agustín Gómez de la Cámara
y Miguel Ángel Rubio

En España la obesidad ha aumentado en los últimos veinte años a pesar de que la ingesta de calorías es algo menor. El doctor Agustín Gómez de la Cámara, investigador clínico del Hospital Universitario 12 de Octubre, alertó sobre el riesgo de que esté aumentando la obesidad en España. Según Gómez de la Cámara, la ecuación es muy sencilla: la obesidad suele conllevar diabetes que, a su vez, es causa de al menos la mitad de los fallecimientos por causas cardiovasculares. Estos datos se saben porque, durante las tres primeras etapas de los estudios DRECE, fallecieron por distintas causas 225 personas de la población total a la que se había sometido a seguimiento. En ese sentido, y tal como aseguró Gómez de la Cámara, resulta fundamental estar muy atentos a la creatinina como expresión de la diabetes y, por tanto, de la mortalidad cardiovascular.

 

Perseverar en la Innovación

 

La ministra Cristina Garmendia aprovechó la ocasión para defender las partidas destinadas a investigación, esperando que no se vean afectadas por los ajustes presupuestarios. Pidió a su sucesor en el ministerio, sea quien sea, que siga trabajando en la misma línea de los últimos años. Aseguró Garmendia que España es la novena potencia investigadora en el mundo y que ese es un valor seguro a largo plazo para contar con una economía competitiva. La ministra confió en que la innovación biosanitaria siga siendo una cuestión de Estado ajena al debate político y que España siga haciendo una gran labor tanto en investigación clínica como básica.

 

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