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¿Qué sabe el médico del paciente? Poco, muy poco

Juan Gérvas - Nov 16 (3)

El médico suele saber mucho de la enfermedad y poco del enfermo, por lo que el autor enlaza una serie de preguntas sobre aquellos aspectos que, más allá de la enfermedad, suelen afectar al paciente concreto y que, por lo que advierte, también deberían suscitar el interés de quien le atiende.

¿Qué sabe el médico del paciente, en general?

El médico suele saber poco del paciente. Suele saber poco, por ejemplo, de los problemas sociales que repercuten en su salud, como mal ambiente en el trabajo, tener un familiar/amigo con problemas de drogas, sobrecarga familiar, soledad, desempleo, pobreza, etc https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2126420/

El médico, como mucho sabe la enfermedad que afecta al paciente, que no es poco. Pero sabe de la enfermedad “en teoría” y no suele saber de las circunstancias sociales del paciente, aunque repercutan en su salud.

¿Qué sabe el médico del impacto de la enfermedad en el paciente?

Son pocos los médicos que se hacen idea de lo que significa la enfermedad en la vida diaria del paciente. Si el problema es crónico, la ignorancia suele ser incluso mayor. Por ejemplo, son pocos los médicos que se hacen idea de lo que significa la “simple” sordera en la vida diaria de un paciente http://www.actasanitaria.com/sordos-aislados-e-ignorados/

Incluso en la insuficiencia cardíaca, un problema relativamente bien estudiado desde el punto de vista del paciente, se suele identificar lo “políticamente correcto” y en investigación http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0213-91112012000500008

El enfermar es vivir la enfermedad, y de ese enfermar suele saber poco el médico

Es decir, se registra lo que consta en los cuestionarios, pero raramente eso lleva a un comentario-reflexión en el curso de la entrevista clínica. “A mi sólo me interesa su corazón” llega a oír el paciente, descorazonado. A nadie le interesa la repercusión en su vida familiar de su bajo rendimiento sexual, por ejemplo.

¿Qué sabe el médico del paciente, sobre su historia familiar?

Son raros los médicos que hacen un genograma y que dedican tiempo a entender el lugar del paciente en su familia. La historia familiar determina en mucho la propia historia, pero ¿qué saben de ello los médicos? El apartado de “antecedentes familiares” se suele rellenar y olvidar el mismo día en que se registra en la historia clínica. Se suele saber poco, por ejemplo, de las enfermedades mentales que “pasan” de generación en generación https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3829660/

El médico suele saber poco de la historia familiar, en lo social e incluso en lo propiamente médico.

¿Qué sabe el médico de la cultura del paciente?

El médico suele saber poco de la cultura del paciente. El médico suele saber poco de antropología y de los saberes, creencias y pautas de conducta del grupo social al que pertenece el paciente. Su conocimiento suele ser anecdótico y estereotipado incluso sobre los propios españoles a los que atribuye pautas comunes aceptadas sobre “andaluces”, “aragoneses”, “catalanes”, “gallegos”, “murcianos”, “vascos”, etc. Eso incluye barbaridades como no saber nada de las diferencias entre la cultura de Vic y la del Delta del Ebro, si de Cataluña hablamos. Mayor ignorancia se da respecto a los ciudadanos de otros países de la Unión Europea, como “franceses”, “ingleses”, “rumanos”, “suecos”, etc. Cuando pasamos a los inmigrantes venidos de países “lejanos” como Ecuador, Marruecos, Níger o Vietnam la ignorancia suele ser de analfabetos. En Haití le dijeron a Paul Farmer, cuando todavía era simple estudiante de medicina y antropología en Harvard (EEUU), “Cielo, ¿eres incapaz de entender la complejidad?”, cuando no comprendía que se pudiera creer al mismo tiempo en la brujería y en la medicina oficial http://capitanswing.com/libros/montanas-tras-las-montanas/

El médico muchas veces incluso desconoce la cultura de su propio grupo social, que simplemente se convierte en “la norma” sin analizarla. Desde luego, suele desconocer el idioma de sus pacientes, incluso el simple hola y adiós, si son muy frecuentes los que hablan turco, suajili, ruso, rumano, paquistaní, chino, etc. La medicina se ve, erróneamente, como algo distante de la antropología.

¿Qué sabe el médico de las expectativas del paciente?

A cada paciente, y en cada momento, la enfermedad produce cambios en expectativas que generalmente ningún médico “explora”

El enfermar es vivir la enfermedad, y de ese enfermar suele saber poco el médico. ¿Qué historias previstas rompe esa fractura de tibia-peroné en una adolescente en un campamento de verano? ¿Qué expectativas vitales cambia esa diplopia que acaba en esclerosis en placa en un varón añoso? ¿En qué modifica a largo plazo la vida de una recién jubilada a la que se diagnostica cáncer de mama con metástasis óseas? ¿Qué significa para el porvenir de esa recién licenciada en matemáticas un brote psicótico, el primero en su vida? Incluso, en una gripe en plena epidemia de gripe ¿por qué esta viuda reciente no quiere dejar de ir a trabajar en ningún caso? La enfermedad cambia las expectativas del paciente en formas sutiles y muy variables. Cambia sus planes día a día: cambia sus expectativas respecto a las relaciones familiares, a su vida sexual, a su vida profesional, a su vida amorosa, a sus ingresos económicos, sus ideas de formar una familia, a sus creencias religiosas, a sus más firmes ideas sobre el mundo, etc. A cada paciente, y en cada momento, la enfermedad produce cambios en expectativas que generalmente ningún médico “explora”.

¿Qué sabe el médico de los valores del paciente?

Los valores son estimaciones de apreciación según personas y grupos sociales. En general, por ejemplo, la vida es un valor pues se le suele atribuir una gran importancia. En general, los valores no suelen ser universales ni constantes, y así la vida se valora socialmente de forma distinta según la edad o circunstancias, y se llega a admitir su pérdida voluntaria y por ello la eutanasia.

El médico suele desconocer los valores del paciente. De hecho, el médico suele atribuir sus propios valores al paciente, y ver los problemas del mismo a través de su propio prisma. Es raro que el médico pregunte: “Llegado el caso, ¿qué sería para usted más importante, morir en casa o en el hospital, siendo atendido correctamente en ambos casos?” Más raro es, todavía, que el médico no tenga una presunción de heterosexualidad, con lo que avasalla todos los valores en torno a la sexualidad.

El médico, como mucho sabe la enfermedad que afecta al paciente, que no es poco. Pero sabe de la enfermedad “en teoría”, como si fuera una entidad que ha “poseído” al paciente y no suele saber de las circunstancias sociales, ni de la cultura, ni de las expectativas del paciente, aunque repercutan en su salud.

Síntesis

No existen enfermedades sino enfermos, pero los médicos suelen ignorar todo sobre los pacientes concretos de forma que responden más a la enfermedad que al enfermar.

Juan Gérvas

Médico general jubilado, Equipo CESCA (Madrid, España). jjgervas@gmail.com; mpf1945@gmail.com; www.equipocesca.org; @JuanGrvas

3 Comentarios

  1. alfonso garcia viejo says:

    Me incomoda que la síntesis del artículo sea que ” los médicos suelen ignorar TODO sobre los pacientes concretos…”. Tampoco me parece real la generalización de que ” el médico suele desconocer los valores del paciente. Tampoco el médico conoce los valores del paciente, ni la historia familiar,…en fin , pobre y triste concepto parece que tiene el Dr. Gervás del médico. Y bien que lo siento.

  2. Soraya H. says:

    Soy trabajadora social en un hospital y miembro de un equipo donde las médicas y enfermeras dan el mismo valor a lo psicosocial y espiritual que a los físico / biológico. Profesionales entregados y con gran visión global. Pero no pasa así siempre… atiendo familias con gran barrera cultural e idiomática a las que se lleva tratando años (y por tanto decidiendo por ellos) sin pedir un intérprete o mediador, familias nunca derivadas a nuestro servicio pese a presencia de factores de vulnerabilidad o riesgo, decisiones tomadas sin tener en cuenta la complejidad de cada realidad, falta total de respeto hacia valores, necesidades y expectativas…
    No es una cuestión de generalizar o no… es cuestión de que esto no debería pasar en ningún caso, no debería ser siquiera anecdótico.

  3. Francesc Borrell says:

    El fondo del articulo es cierto, pero hay un punto de exageracion al que hay que acostumbrarse si leemos a Gervas… de todas maneras hay que aplicarse en la practica clinica centrada en el paciente y los que tenemos responsabilidades docentes esforzarnos por transmitir valores de integridad profesional… transmitir conocimientos cada vez tiene menos valor que transmitir valores. Bienvenida pues esta reflexion.

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