Punto de vista

PUNTO DE VISTA. Prevención de las lesiones por pinchazo de aguja: preparación de cara a la implantación de la nueva Directiva de la UE

José Luis Gómez, director general para España y Portugal de Becton Dickinson, reflexiona sobre los cambios positivos que, especialmente para los enfermeros, va a representar la adopción de medidas que eviten los pinchazos del personal asistencial, no sólo por los costos personales que comportan sino, incluso, por su repercusión económica.

José Luis Gómez, Director General para España y Portugal de Becton Dickinson

José Luis Gómez, Director General para España y Portugal de Becton Dickinson

Una Directiva de la UE recientemente publicada obligará a que todas las organizaciones sanitarias implanten medidas para la seguridad de sus profesionales sanitarios. Esta Directiva, aprobada por los Ministros de Trabajo y Asuntos Sociales de la UE, tiene como fin prevenir las lesiones e infecciones sufridas por los trabajadores sanitarios a causa del uso de instrumental cortopunzante, como las agujas, además del subsiguiente riesgo de contraer una infección transmitida por agentes patógenos por vía sanguínea, como el VIH o la hepatitis. La UE describe las lesiones por pinchazo de aguja como “una de las amenazas más graves para la salud y la seguridad en los lugares de trabajo de la Unión Europea”.

La nueva ley obligará a las organizaciones sanitarias a adoptar medidas para prevenir las lesiones por pinchazo de aguja entre su personal, lo que a su vez convertirá el uso de dispositivos de seguridad, como agujas y catéteres intravenosos, en algo mucho más común. La cláusula específica de la Directiva donde se hace referencia a este tema dispone que se debe “?proporcionar dispositivos médicos que incorporen mecanismos de protección con ingeniería de seguridad”.

Un millón de lesiones al año

Los legisladores de la UE calculan que los profesionales sanitarios europeos sufren un millón de lesiones por pinchazo de aguja al año. Sin embargo, a esta cifra hay que añadir un sustancial número de casos sobre los que no se informa. Diversos estudios han llamado la atención acerca de la cantidad de casos de lesiones causadas por instrumental punzocortante que quedan sin denunciar en toda Europa, señalando que aún persiste la cultura del silencio, a pesar de que los profesionales de la sanidad son conscientes de las ventajas de denunciar e informar acerca del problema inmediatamente. En España, las pruebas apuntan a que el 60% de los casos quedan sin denunciar.

No están claras todavía las razones exactas de la escasez de informes y denuncias, pero podría deberse a que se considera que estos trámites exigen demasiado tiempo, que los miembros del personal están demasiado ocupados o bien a que se subestiman los riesgos asociados a esta exposición.

Normativas autonómicas

En España, cinco comunidades autónomas han aprobado leyes que prescriben el uso obligatorio de dispositivos con ingeniería de seguridad, y han logrado excelentes resultados en cuanto a la reducción de las lesiones por pinchazo de aguja. El presidente del Consejo General de Enfermería de España, Máximo González, calcula que como resultado de la implantación de esta normativa se ha conseguido una reducción del 80% en las lesiones por pinchazo de aguja, y un ahorro de costes del 70%.

Consecuencias de la nueva Directiva

La nueva Directiva europea se publicó en el Diario Oficial de la UE en junio de 2010 y su adopción como legislación nacional es obligatoria para todos los países de la UE, con fecha límite de mayo de 2013. Esta legislación, que afecta tanto al sector público como al privado, ha sido el fruto de una solicitud conjunta y coordinada procedente de organizaciones de empleados y empleadores del sector de la sanidad.

La mayoría de las organizaciones sanitarias que ya han optado por los dispositivos con ingeniería de seguridad se han basado en una serie de factores que justifican este cambio. En primer lugar, así evitan costosas demandas judiciales por parte de los empleados lesionados, un factor común para todo tipo de hospitales, consultas médicas y laboratorios. Las indemnizaciones para los trabajadores lesionados pueden ser muy cuantiosas. Evitar el coste que supone el tratamiento de los empleados lesionados y potencialmente infectados también representa un factor económico clave para los responsables de la gestión.

Sin embargo, también se verán motivadas por su deber ético de ofrecer a sus empleados un entorno laboral más seguro, lo que a menudo fomenta su lealtad, motivación, productividad y contratación.

José Luis Gómez, Director General para España y Portugal de Becton Dickinson

Acta Sanitaria

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