Punto de vista

PUNTO DE VISTA: LOS GENÉRICOS SON MEDICAMENTOS DISTINTOS Y PRECISAN DE TRATO PROPIO

En España, los medicamentos genéricos no han logrado todavía superar todas las trabas que los impiden convertirse en un instrumento fundamental de la sostenibilidad del sistema sanitario pública, por más que sea la principal preocupación de sus gestores.

Carlos Nicolás

Carlos Nicolás

Para los analistas de la situación, y así se puso de manifiesto en una de las intervenciones del curso organizado en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en septiembre, no se entiende la inhibición de las autoridades sanitarias en favor de la potenciación de los medicamentos genéricos, que deben entrar en competencia con los de marca, por más que se trate de productos distintos, como se encargan de subrayar los fabricantes de estos últimos. Bien es verdad que asistimos a un hecho curioso, como es el de los medicamentos de marca a precio de genéricos. Es decir, quieren ser distintos e iguales al mismo tiempo. Además, quieren ser iguales en lo que más les debería diferenciar, el precio. De ahí que, por encima de cualesquiera otra consideración, a los ciudadanos les pueda resultar difícil advertir claramente la diferencia entre optar por un genérico o por un medicamento de marca. Y no resulta comprensible que, a la hora de pensar en ahorros en farmacia, se opte por una rebaja del precio de los genéricos, como acaba de realizarse con el RD 4/2010.

Contradicciones manifiestas

A la hora de analizar las trabas deben tenerse en cuenta las legales, a las que lógicamente se aferran los laboratorios de productos innovadores para prolongar al máximo las patentes que los amparan, y las políticas, condicionadas por las campañas destinadas a deteriorar la imagen pública de los genéricos, por más que desde las instancias oficiales no deje de reiterarse que se está ante productos iguales, con los mismos principios activos, pues en ningún momento se plantea el intercambio de medicamentos que producen los mismos efectos.

De alguna manera, y más allá de los incentivos, deberían evitarse los obstáculos a la prescripción y dispensación de genéricos, al tiempo que se agiliza el acceso a los mismos, evitando los retrasos administrativos en su autorización y fijando inmediatamente su precio. Además, en España deberían unificarse las políticas sanitarias de las Comunidades Autónomas para incrementar su utilización.

Ahorros cuantificados

Desde la Asociación Española de Medicamentos Genéricos, AESEG, se ha elaborado y difundido un Plan de Fomento de Medicamentos Genéricos que, a corto plazo y cuantitativamente, comportarían un ahorro adicional de 320 millones de euros a final de año, siempre que los nuevos genéricos alcancen el 50 por ciento de cuota a los dos años de lanzamiento y, si en el medio plazo, se duplica su cuota de participación en los próximos tres años.

Según AESEG, pasar del 23 por ciento actual al 40 por ciento de cuota de participación en unidades de genéricos, se conseguiría un ahorro extra de 320 millones de euros en el año 2010 sobre los 1.400 millones de euros previstos. De ellos, el 66 por ciento (217 millones) se derivarían actuando sólo sobre las 10 moléculas de mayor impacto económico (Omeprazol, Simvastatina, Ibuprofeno, Pantoprazol, Paroxetina, Paracetamol, Amoxicilina Clavulánico, Pravastatina, Ácido Alendrónico y Enalapril).

En fin, existen muchas razones para apostar por los genéricos; pero, para ello, debería implicarse más a los pacientes.

Carlos Nicolás Ortiz

Acta Sanitaria

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