Punto de vista

PUNTO DE VISTA: LA ACTUALIDAD PERMANENTE DE LAS CONVENCIONES EN DEFENSA DEL MODELO MEDITERRÁNEO DE FARMACIA

Hace unos días se cerró en Málaga la IX Convención Nacional en Defensa del Modelo Mediterráneo de Farmacia que, fiel al principio que inspira sus convocatorias, sometió a debate público los problemas de actualidad de la oficina de farmacia, en esta ocasión especialmente acuciantes en Andalucía.

Carlos Nicolás

Carlos Nicolás

A lo largo de los diez años cumplidos de vida de estas convenciones, pues la primera se desarrolló en octubre de 2010, cuando las farmacias comenzaban a padecer los efectos del Real Decreto 5/2000, que les imponían aportaciones extraordinarias por su facturación, no ha cambiado el espíritu que llevó al Colegio de Farmacéuticos de Valencia (MICOF) a convocarlas, pues en este tiempo la farmacia se ha convertido en punto de atención preferente de cuantos políticos y gestores sanitarios pretenden reducir el gasto farmacéutico público que, según dicen, es excesivo, aunque no se sepa comparado con qué. La realidad es que, entre órdenes, decretos, aportaciones generales, reclamos autonómicos y otros, se está cuestionando la viabilidad de muchas farmacias y, en consecuencia, el modelo mediterráneo de farmacia, fundamental para el Sistema Nacional de Salud.

Participación

En este contexto, y con la visión de futuro con que el Colegio de Farmacéuticos de Valencia viene planteando sus actuaciones, las convenciones no han sido un coto cerrado para farmacéuticos, sino que se han abierto a los ciudadanos a través de las asociaciones ciudadanas y de pacientes, que son quienes mejor pueden hablar de los servicios de la farmacia. Participación que, en los últimos años, se ha visto en las convenciones celebradas en Valencia y que también apareció en la jornada que el 30 de junio tuvo lugar en la sede del Club de Opinión Farmacéutica Malagueño (COFAM-88).

En cuanto a los farmacéuticos, y a juzgar por lo oído especialmente en Málaga, precisan de mayor información de sus representantes para que, ya que actúan por ellos, sepan sobre qué están actuando. Al fin y al cabo, sus representantes no son los directivos de una sociedad anónima dueña de las farmacias, por más que hasta su establecimiento esté totalmente regulado.

Respuesta de futuro

Fue precisamente en Málaga en donde uno de los participantes, Leandro Martínez, presidente de la Cooperativa Farmacéutica Andaluza (COFARAN), realizó varias consideraciones sobre el futuro del modelo mediterráneo de farmacia, al apuntar que puede desaparecer porque otro mejor lo sustituya, algo dudoso, o porque cambien las circunstancias en que se asienta. De ocurrir esto último, es que estaríamos hablando del fin del Sistema Nacional de Salud.

Y también en Málaga, otro participante, Francisco Blanca, sacó a colación un aspecto del que debe comenzarse a hablar, como es la pérdida de la calidad de la prestación farmacéutica, aunque en este caso no por culpa de los farmacéuticos, por más que estén viendo cómo se recortan sus ingresos, sino porque resulta difícil de entender los precios que están alcanzando algunos de los medicamentos que se dispensan. Y esto deberían explicarlo los gestores sanitarios.

Por último, y como consideración final, así como de la primera de las convenciones surgió la puesta en marcha de la solicitud de firmas para la presentación en el Parlamento de una Ley de Iniciativa Popular (LIP), de esta última, y con mayor fuerza que en otras ocasiones, se abogó porque el farmacéutico haga valer su papel de profesional sanitario. Porque lo es y porque es el más próximo a los ciudadanos.

Carlos Nicolás

Acta Sanitaria

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