Política y Sociedad Presentación del libro '¿Priorizar servicios sanitarios o salir del paso?'

La priorización en Sanidad es “inevitable” y obviarla es “el mayor peligro”

La presentación del libro ‘¿Priorizar servicios sanitarios o salir del paso?’ en la sede de la Organización Médica Colegial (OMC) ha servido para poner sobre la mesa que los recursos sanitarios son limitados y, por tanto, establecer prioridades a la hora de tomar decisiones en Sanidad es “inevitable” y, de hecho, el no hacerlo es “el mayor peligro” para el sistema.

José Soto y José Ramón Repullo

José Soto y José Ramón Repullo

Se trata de una obra de la Colección ‘Economía de la Salud y Gestión Sanitaria‘, coordinada por la Asociación Española de Evaluación de Tecnologías Sanitarias (AEETS), editada por Springer Healthcare y patrocinada por la compañía biofarmacéutica Celgene, que trata de establecer un estado de la cuestión sobre las políticas de priorización actuales en España.

Participaron en la jornada de presentación de la publicación el director de la Fundación para la Formación de la OMC (FFOMC) y colaborador de Acta Sanitaria, el doctor José Ramón Repullo, y el director gerente del Hospital Universitario Clínico San Carlos de Madrid, José Soto, quienes protagonizaron la apertura del debate.

La mesa posterior corrió a cargo de la la catedrática del Departamento de Política Económica y Estructura Económica Mundial de la Universidad de Barcelona, María Callejón; el profesor del Departamento de Filosofía Moral y Política de la Universidad Autónoma de Barcelona, Ángel Puyol; la catedrática del Departamento de Métodos Cuantitativos en Economía de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Beatriz González López-Valcárcel; y, como moderador, el codirector y autor de la obra, así como secretario de la AEETS, Salvador Peiró.

Evitar pérdidas

“Es un sacrilegio mencionar los dineros en Sanidad”, planteó José Soto, aunque, a su juicio, “el dispositivo sanitario y el entorno de la Sanidad tiene claramente connotaciones económicas”. “Hay que evitar pérdidas por malas decisiones asistenciales”, prosiguió, y “no salir del paso”, sino decidir qué se hace y qué no se hace, qué se hace primero y qué se hace después.

Para José Ramón Repullo, se trata de “racionalizar las decisiones colectivas”, algo que “necesita de algún mecanismo”. Es necesario, además, “hacer un buen repaso de los fallos del mercado y de los fallos del Estado”, sugirió. “Queremos tenerlo todo claro en la toma de decisiones, y eso no se puede”, recordó, aunque si se construye “confianza y capital social es más fácil que las decisiones sean virtuosas”. “El libro nos presenta un montón de ideas en ese sentido”, agregó este representante de la OMC.

Frustración en los economistas
Salvador Peiró y María Callejón

Salvador Peiró y María Callejón

María Callejón destacó la “frustración” que supone para algunos gestores y economistas el tratar de poner en marcha programas que hagan más eficiente la Sanidad y no lo consiguen. Tras ello, planteó casos en los que es necesario replantearse la priorización en la atención sanitaria, como el gasto en cuidados paliativos, las tasas de cesáreas y el control de la obesidad.

Además, esta ponente se preguntó si está preparándose el sistema sanitario para la alta tasa de envejecimiento que viene, para el alto porcentaje de desempleo juvenil, sumado al abandono y fracaso escolar.”Las desigualdades son provocadas por desigualdades socioeconómicas”, aseguró, al tiempo que afirmó que el sector sanitario tiene “un extraordinario valor comercial” y ello lo está convirtiendo en un sector “muy interesante y muy jugoso”.

Cinco verdades incómodas

Ángel Puyol, por su parte, destacó cinco “verdades incómodas” en la priorización sanitaria. La primera de ellas fue que esta priorización es “inevitable”. “Esto supone que no vivimos en un paraíso”, argumentó, es decir, que los recursos de la Sanidad son limitados y no pueden dedicarse a todas las personas en todos los momentos. “No toda la culpa la tienen los recortes”, prosiguió, tras lo que apuntó también a los “chantajes de la industria”. “En el fondo, estamos muriendo de éxito”, explicó, ya que todos los avances sanitarios suponen un coste más alto.

Como segunda “verdad incómoda”, Puyol señaló al concepto en sí de priorizar. “Prioridad es demasiado neutral, no nos dice más que que hay que elegir”, desarrolló. “Quizás la racionalidad es mejor”, porque implica que se analiza que es lo mejor, hay razones para hacer la elección. Sin embargo, prefirió decantarse por la palabra “racionamiento”. “Nos hace pensar en cosas desagradables: que hay escasez, que hay que tomar decisiones difíciles y que tienen que ser justas”, razonó.

Ángel Puyol

Ángel Puyol

En referencia a la tercera verdad, este ponente mencionó el hecho de que este racionamiento sanitario excluiría a personas que no se lo merecen, por lo que habría que plantear la cuestión ética de por qué unas sí y otras no. Esta incomodidad moral debería resolverse con transparencia, con decisiones públicas, con procedimientos justos de elección y con legitimidad democrática.

Por otro lado, y como cuarta verdad, sería necesario entender las desigualdades en el acceso a la asistencia sanitaria. Para ello, Puyol sugirió que en lugar de entender estas propias desigualdades sanitarias habría que mirar más allá de la Sanidad y tratar de comprender las desigualdades socioeconómicas.

Por último, la quinta verdad podría ser una solución a la decisión de excluir a unos o a otros del acceso inmediato a la Sanidad. Así, Puyol planteó que “la justicia en relación con la salud es la solidaridad”. Se podría priorizar, sin embargo, el asistir a los enfermos que no han tenido la culpa de estarlo frente a los que no han cuidado su salud. “Esto en sí mismo es un criterio”, aseguró el filósofo. Sin embargo, cuanto más se prioriza, menos solidario se es.

Cultura de la priorización

Para Beatriz González López-Valcárcel, “el mayor peligro” para la Sanidad española es “obviar que hay que priorizar”. Ya se hace, de hecho, aunque sin un plan concreto, como ocurre al decidir el Ministerio de Sanidad apostar por políticas de Salud Pública relacionadas con el tabaco y no con el alcohol.

“El propio ejercicio de priorización aumenta la cultura de la priorización”, explicó la catedrática, para quien en España se lastra esta tarea al no realizar ni siquiera evaluación de las políticas que se implantan, que quedan “huérfanas”. Es el caso del impuesto sobre las bebidas azucaradas, en el que el Ministerio de Hacienda no quiere implicarse porque precisamente el objetivo es reducir su consumo y, por tanto, su recaudación.

dav“Los ejercicios de priorización siempre tienen prejuicios”, prosiguió Beatriz González López-Valcárcel, puesto que hay que establecer las reglas del juego y ello se hace ya desde una postura concreta. Destacó, además, que las experiencias de priorización son escasas y, muchas veces, ni siquiera se llevan a cabo aunque se planteen. “Debemos conocer los errores del pasado, releer los planes de salud con otros ojos”, recomendó, aunque se mostró “muy pesimista”.

Cerraron el acto el codirector y autor del libro, además de presidente de la AEETS, Juan E. del Llano, quien sugirió que haya que ir “más allá” de las propuestas de los programas electorales, ya que no se sabe “de dónde les viene la inspiración” a los políticos. “¿Avanzaremos por este camino o como siempre el status quo lo impedirá”, se preguntó como cierre, acompañado en la mesa por el director de Government Affaires y Market Access y Pricing de la compañía biofarmacéutica Celgene España, Juan José Polledo.

Deja un comentario