Punto de vista DEBATE SOBRE UN NUEVO MODELO DE FINANCIACIÓN AUTONÓMICA

Por un cambio progresista de la financiación sanitaria

La sanidad pública está sufriendo las consecuencias del modelo de financiación autonómica, por lo que en el diseño de un nuevo modelo, objetivo de la Comisión de Expertos creada por la Conferencia de Presidentes Autonómicos, convendría tener en cuenta algunos aspectos esenciales en el campo de la asistencia sanitaria.

La Conferencia de Presidentes Autonómicos del pasado mes de enero acordó crear una Comisión de Expertos con personas propuestas por el Estado y las Comunidades Autónomas para diseñar un nuevo modelo de financiación autonómica. Las conclusiones de este documento serían debatidas posteriormente por el Consejo de Política Fiscal y Financiera, y aprobadas por las Cortes Españolas. Entre las principales conclusiones de la Comisión cabría señalar la incapacidad del modelo para garantizar los ingresos para hacer frente a las competencias trasferidas a las CCAA (entre ellas la sanitarias que suponen más del 40% de los mismos), su complejidad y falta de transparencia, la desigualdad en la distribución de la financiación territorial, y la ausencia de un mecanismo que garantice el equilibrio y la equidad en el reparto de recursos.

El Modelo de Financiación Autonómica, del que forma parte la Financiación Sanitaria, ha sido un completo desastre desde su puesta en marcha en el año 2001 por el Gobierno de Aznar

Los resultados de este debate serán fundamentales para el Sistema Sanitario Público, en riesgo real de quiebra económica como consecuencia de

· La crisis económica que aumentó la pobreza, la enfermedad y la necesidad de asistencia sanitaria, acompañada de una reducción de los ingresos fiscales que financian la sanidad.
· Los recortes del presupuesto sanitario (18% desde el 2009)
· La política de privatización del Gobierno de Rajoy que ha condicionado que el dinero de la sanidad privada haya crecido un 52% en 10 años y los conciertos de la sanidad pública con ella un 42%.
· El crecimiento desbocado del gasto farmacéutico (somos el 2º país del mundo en consumo de medicamentos, que suponen el 30% del gasto sanitario y 17.000 millones de euros anuales.) Pese a ello el gasto en farmacia vuelve a crecer en torno al 10% y el hospitalario se ha disparado al 25% anual.

Por otro lado, las políticas impulsadas por el Ministerio de Economía para cumplir con las directrices de la Unión Europea de controlar el déficit público aplicando a rajatabla la Ley de Estabilidad Presupuestaria, han hecho que las CCAA, responsables de la asistencia sanitaria, sean las que han soportado mayores recortes de gasto.

Modelo de Financiación Autonómica

El Modelo de Financiación Autonómica, del que forma parte la Financiación Sanitaria, ha sido un completo desastre desde su puesta en marcha en el año 2001 por el Gobierno de Aznar.

Introdujo dos medidas muy lesivas para la financiación de los Servicios de Salud Autonómicos:

· Integró la financiación sanitaria en la financiación general autonómica, sin fijar una partida específica para la misma. Esto ha favorecido que los gobiernos autonómicos hayan destinando parte de los fondos sanitarios a otras áreas económicas de mayor rentabilidad política (la sanidad da poco rendimiento, salvo cuando su deterioro es evidente para la población, y esto tarda en suceder).
· No tuvo en cuenta para el cálculo de las necesidades de gasto sanitario indicadores claves para la atención de salud, como los principales problemas y necesidades de salud; el crecimiento del gasto farmacéutico y en equipamiento tecnológico; determinantes específicos de de la situación salud de cada CA; ni los incrementos de gasto de las privatizaciones, que en algunos casos han multiplicado por siete los costes de funcionamiento y de inversión.

Este cambio ha facilitado un crecimiento brutal de la desigualdad en el gasto sanitario por habitante de las Comunidades Autónomas.

Orientaciones para el cambio

 Las CCAA deberían destinar el mismo presupuesto per cápita a la atención de salud, o con pequeñas variaciones (no superiores al 10-15%), para garantizar el derecho a la salud de toda la población del Estado en condiciones de equidad

Dos orientaciones estratégicas para orientar el debate de un Nuevo Modelo de Financiación Sanitaria:

A.- Garantizar la suficiencia financiera y la equidad fiscal de las CCAA, muy afectadas por la crisis, los recortes y problemas de un modelo basado en la población y en unos fondos de nivelación insuficientes e irracionales.
B.- Incrementar la recaudación fiscal: aumentando los impuestos a los sectores que han obtenido beneficios en medio de la crisis (y que apenas pagan impuestos); poner en marcha nuevos instrumentos para combatir el fraude fiscal; volver a la financiación mediante impuestos directos; recuperar los impuestos de patrimonio, sucesiones y donaciones en las CCAA que los han suprimido o reducido; poner en práctica instrumentos para compensar las desigualdades interterritoriales.

Propuestas para la financiación sanitaria

Cuatro propuestas para cambiar la financiación sanitaria

1.- Las CCAA deberían destinar el mismo presupuesto per cápita a la atención de salud, o con pequeñas variaciones (no superiores al 10-15%), para garantizar el derecho a la salud de toda la población del Estado en condiciones de equidad. Para ello sería conveniente una financiación finalista o establecer un mínimo obligatorio a destinar a la atención a la salud por cada comunidad autónoma.
2.- Corregir las diferencias de presupuesto en base a criterios objetivos como el envejecimiento, dispersión, carga de enfermedad, o las diferencias de recursos, mediante un Fondo de Cohesión Sanitario a distribuir entre las CCAA en base a las necesidades de gasto establecidas por el Plan Integrado de Salud Estatal contemplado en la Ley General de Sanidad. Este Plan sería elaborado bajo la supervisión del Consejo Interterritorial de Salud, en el que están los responsables sanitarios de todas las CCAA, responsables de su aprobación.
3.- Para crear y mantener este Fondo habría que incluir en los Presupuestos del Estado una partida específica destinada a garantizar la suficiencia y la equidad de los recursos.
4.- Los fondos necesarios para incrementar la financiación y crear este Fondo saldrían de:

· Un cambio la orientación de la política sanitaria: Pasar de la actual estrategia orientada a la enfermedad, la curación, el hospitalo-centrismo, la super-especialización, el uso intensivo de fármacos y recursos tecnológicos y el consumismo social, a otra basada en la promoción, la prevención, la equidad y el cuidado de los enfermos crónicos y discapacitados.
· La creación de una Central Única de Compras de Medicamentos y tecnología, una Agencia Estatal para evaluar y controlar nuevas tecnologías antes de introducirlas en el sistema
· La creación de una Agencia Estatal Para Racionalizar la Actividad Asistencial, de gestión pública, basada en evidencia científicamente comprobada que elabore y difunda protocolos, guías clínicas, que de un enfoque integral a los procesos asistenciales.

 

Manuel Martín García

Presidente de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP)

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