Política y Sociedad ganador de la IV edición de las Grant for Multiple Sclerosis Innovation de Merck

Proyecto español avanza hacia la monitorización segura, económica y rápida en Esclerosis Múltiple

Acta Sanitaria ha hablado con una de las ganadoras de la IV edición de los Grant for Multiple Sclerosis Innovation (GMSI) de Merck, la doctora Elena Hernández Martínez De Lapiscina, quien fue reconocida por la investigación ‘Espectroscopia Raman en Esclerosis Múltiple’, un proyecto que avanza con el fin, entre otros, de lograr una monitorización más segura, económica y rápida de esta enfermedad.

La compañía farmacéutica Merck anunció los ganadores de la IV edición de las GMSI, en un simposio celebrado en el marco del Congreso del Comité Europeo para el Tratamiento y la Investigación en Esclerosis Múltiple (ECTRIMS) 2016, celebrado en Londres, espacio que este medio aprovechó para conocer, más a fondo y de manos de esta investigadora, el proyecto en el que trabaja.

Como explica la doctora Hernández, «la idea de este proyecto es utilizar la Espectroscopia Raman para evaluar las concentraciones de metabolitos relacionados con el daño en la Esclerosis Múltiple» (EM). El proyecto pretende dar respuesta a dos necesidades no cubiertas de los pacientes con EM: conocer los mecanismos de la enfermedad y obtener una manera rápida, económica y no invasiva de monitorizar la patología.

Elena Hernández Martínez De Lapiscina

Elena Hernández Martínez De Lapiscina

Un dispositivo para medir los metabolitos que hay en la retina

«La Espectroscopia Raman en realidad no la hemos inventado nosotros, se utiliza con fines industriales para evaluar el contenido molecular de tejidos y de muestras; también se utiliza, por ejemplo, en las conservaciones de los cuadros, para ver el tema de los pigmentos y la autenticidad de las obras; y, de hecho, también se utiliza en biomedicina, para ver el contenido molecular de diferentes tejidos o fluidos», explica la investigadora. «La innovación aquí es utilizar esta tecnología junto con un oftalmoscopio láser de barrido», agrega, para «construir un aparato que se parece a un OCT, un OCT es un aparato que te pone una señal de láser a través de la pupila y te mide el espesor de la retina», con el fin, en este caso, de «medir los metabolitos que hay en la retina». Todo ello, con el objetivo de «saber qué es lo que ocurre antes de que desaparezcan las neuronas» en los pacientes con EM.

«La idea es utilizar esta tecnología para entender mejor cómo ocurre la enfermedad, cómo se relaciona la inflamación con el daño de los nervios y también poder desarrollar marcadores, porque una de las necesidades que tenemos en las consultas es que tenemos bastantes terapias, afortunadamente, pero no tenemos nada que nos diga qué terapia va bien para cada paciente y si el paciente está yendo bien con esa terapia», señala la doctora Hernández.

Esta especialista explicó a Acta Sanitaria, sobre cómo funciona el aparato, que se trata de «un láser que no utiliza contraste ni daña la retina», que el procedimiento dura «entre dos minutos y medio y tres, por ojo», y que no hay necesidad de «dilatar la pupila», ni de «poner ningún contraste», por lo que «es muy seguro». Más en profundidad, en cuanto a la seguridad del procedimiento, la investigadora explica que «los resultados que presentamos aquí están basados en 30 sujetos, algunos son pacientes con Esclerosis Múltiple, otros son sujetos control, son personas sanas, y no hemos recibido ninguna queja, ni ningún efecto adverso notorio; al principio igual puede estar el ojo un poco mas seco, pero nada que no se solucione parpadeando 30 segundos». «Es muy sencillo», asegura.

Los ojos, la ventana para conocer la EM

«En la retina tenemos neuronas que se parecen a las del cerebro y las del cerebro son más difíciles de examinar»

«En la retina tenemos neuronas que se parecen a las del cerebro y las del cerebro son más difíciles de examinar», explica la doctora Hernández, y complementa que,  en concreto, «lo que le pasa a las estructuras de las neuronas del cerebro es parecido a lo que le pasa a la estructura de las neuronas de la retina, por lo tanto, probablemente los cambios moleculares de la retina se parezcan a los cambios moleculares del cerebro». De esta manera, es mucho más sencillo estudiar estos cambios en la retina, razón por la que «hay un gran interés ahora, en un montón de propuestas, de mirar cosas de la esclerosis múltiple y otras enfermedades neurodegenerativas a través de la retina, a través del ojo».

En este contexto, para estudiar las neuronas cerebrales suele utilizarse la resonancia y, para ver cambios metabólicos, «ahora mismo sólo puedes hacer un PET, que básicamente utiliza un compuesto radioactivo, tiene más complejidad y es mucho más caro», apunta la investigadora. Por el contrario, como explica, estudiar las neuronas de la retina «es muy accesible y es mucho más barato», además de que «puedes tener los resultados en unos pocos minutos», sin olvidar que es mucho más seguro, ya que no usa contrastes, que, además, en el caso del PET son radioactivos. «Hay una serie de cosas que nos indican que el PET y la resonancia para el día a día de la consulta, no nos valen», destaca.

Los siguientes pasos

«El PET y la resonancia para el día a día de la consulta, no nos valen»

«A corto plazo, nuestra idea es ver si podemos discriminar bien, por ejemplo, estos dos fenotipos: de forma remitente y de formas progresivas», confirma la especialista, que complementa: «Desde un punto de vista tecnológico, ya más a medio o largo plazo, es mejorar el device”. Posteriormente, buscan «definir el patrón de Espectroscopia Raman de Esclerosis Múltiple, diferenciarlo de otras entidades y ver las diferencias en concentración de metabolitos clave, en formas progresivas primarias y secundarias y en formas remitentes recurrentes, así como en controles sanos, y ver cuál es la dinámica de cambio de esas concentración de metabolitos, en relación con la duración de la enfermedad», explica.

Confía la investigadora en «conocer las concentraciones de los diferentes fenotipos de la enfermedad, probablemente en un año, y en ver los cambios a lo largo de la duración de la enfermedad en un poco más, porque hace falta tener los dos años del estudio”. Asimismo, espera que en «cinco años ya tengamos la tecnología más depurada y ser capaces de que haya más centros que tengan aparatos de estos» y que «en seis u ocho años que el aparato ya se pueda usar a nivel clínico y de investigación».

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Las Grant for Multiple Sclerosis Innovation de Merck

En esta ocasión, fueron cuatro los proyectos de investigación premiados, entre un total de 260 candidaturas de 45 países. Los equipos de investigadores galardonados compartirán una beca de un millón de euros para sus proyectos de investigación en esclerosis múltiple (EM).

Las otras tres iniciativas premiadas fueron: ‘Análisis del plasma mediante espectroscopia de resonancia magnética; un nuevo método de gran sensibilidad para monitorizar el desarrollo y predecir la progresión en esclerosis múltiple’, del profesor Daniel Anthony, del Departamento de Farmacología de la Universidad de Oxford, en Reino Unido; ‘Patrones de metilación específica en células tipo en el ADN circulante: hacia la aplicación clínica de un innovador biomarcador sanguíneo para oligodendrocitos y daño neuronal en esclerosis múltiple’, del profesor Yuval Dor, del Departamento Biología de Desarrollo e Investigación Oncológica del Instituto de Investigación Médica Israel-Canadá, en Jerusalén (Israel); la doctora. Adi Vaknin, del Laboratorio de Neuroinmunología del Centro Médico de la Universidad Hadassah Hebrew, en Jerusalén, y el doctor Klemens Ruprecht, del Departamento de Neurología de la Charité – Universitätsmedizin, en Berlín (Alemania); y ‘Microscopía confocal corneal: una forma de valoración indirecta, rápida y no invasiva para el daño y la reparación axonal en esclerosis múltiple’, del profesor Rayaz Malik y el doctor Ioannis Petropolous, de la Universidad Weill Cornell Medicine-Qatar of Cornell, de la Qatar Foundation, en la Ciudad de la Educación de Doha (Qatar).

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