El mirador situaciones sin respuesta ante un test de vih positivo

¡Me ha dado positiva la prueba del sida! Y ahora, ¿qué hago yo?

La venta libre en farmacia del test del VIH suscita una serie de preguntas, especialmente en qué hacer en el caso de que el resultado sea positivo, pues la referencia ofrecida para consultar no está disponible 24 horas ni todos los días de la semana. Y, además, se ha relegado el papel del médico de cabecera.

“¡No puede ser!”

“Hacerse la prueba del sida es fácil. Pero no hablan de sida sino de VIH, virus de la inmuno-de-ficiencia humana, que tengo que leerlo así, deletreando, porque es un palabro imposible. Más fácil lo de la prueba del sida que la del embarazo. Y ahora que me ha salido que estoy infectada, ¿qué hago? dios mío ¿qué hago?”

“Cálmate y piensa”

“No llores. Piensa. Te hiciste la prueba cuando te acordaste de este verano, de vacaciones en Vietnam con las amigas, y de aquel noruego que te gustó tanto que ni te lo pensaste, en corto y por derecho, sin condón, a todas horas, dos días, en plan loco, por delante y por detrás, que al final quedaste escocida. Se te había olvidado y yo tengo la culpa, que te lo recordé al enseñarme las fotografías y preguntarte quién era. ¡Si es que no piensas nunca, eres todo corazón y emoción! Pues ahora toca pensar. ¿No te lo habrá pegado tu novio, por cierto?”

“Sexo en grupo”

“Bueno, ya sabes que Pepe es de los antiguos. ¡Con decirte que me cuesta sacarlo de la postura del misionero…! Claro, que una nunca sabe. Por eso me hice la prueba. Del noruego me acordaba, pero no del “detallito” de no haber usado condón. Lo que me dio por pensar fue que llevo unas noches con sudores y recordé que un amigo de Pepe, de toda la vida, había empezado así y terminó con sida. Me pregunté si la amistad entre ellos era algo más que simple amistad y, cuando le pregunté muy en serio, para mi sorpresa Pepe me contestó: “Pues sí, tuve una época loca en mi vida y nos quisimos muchísimo. Lo dejamos cuando me enteré de que tenía sida. ¡Pero siempre usamos preservativos!” Me cuesta creerlo. Así que con eso, y con tú hacerme recordar lo del noruego no lo pensé. Recordé aquello de que siempre hacemos sexo en grupo, aunque sea en pareja, que siempre dejan huella biológica y psíquica las experiencias previas,…”

“He buscado en Internet”

“Me verás que estoy tecleando mientras hablas. Estoy entrando en Internet. He visto lo de la Coordinadora Estatal del VIH y SIDA, el teléfono para justo la prueba de la farmacia,…”

“Hoy es sábado”

“Ya, ya lo he visto yo y ya he llamado (900102833), pero sólo atienden de lunes a viernes de 10 a 20 horas. Ahora mismo he podido hablar con la Cruz Roja, que está sábados y domingos entre las 9 y las 15 h horas, en el chat y en el teléfono (http://www.cruzroja.es/principal/web/info-vih  900111000). Al menos me han respondido, da gusto. Pero la prueba hay que confirmarla y en Madrid no hay centro público abierto hasta el lunes. Me han dado la dirección y el teléfono, y en algunos sitios se puede ir sin cita. Lo que me ha liado es que me han dicho lo de “falso positivo” y me han aclarado que la prueba de la farmacia puede dar resultado equivocado, ¿te imaginas?”

“En la mitad”

Acabo de entrar en una página que no es de ninguna organización sino de un médico de Pamplona, pero tiene buena pinta y explica, con fórmulas matemáticas y todo, que hasta la mitad de los casos pueden ser falsos positivos. Vamos que la prueba da un resultado equivocado en el 50%. Te leo despacio: “Si la prevalencia es baja (1 por 10.000, por ejemplo), la sensibilidad del 99,5% y la especificidad del 99,99% significan un valor predictivo del resultado positivo del 50%”
http://saludineroap.blogspot.com.es/2018/01/le-ha-dado-positivo-en-la-prueba-del.html Es para nota, no lo entiendo. Pero creo que tú no eres de ese grupo. Que tú tienes más probabilidades de contagio, y menos probabilidades de falso positivo, menos probabilidades de error en la prueba. Lo digo por lo del noruego y lo que ahora me cuentas de Pepe…”

“No me lo tenía que haber hecho”

“Lo sé, lo sé. Tenía que haber ido a mi médico de cabecera pero ahora ya no es como antes, no te recibe sin cita, y tiene lista de espera de diez días. Vas de urgencia y te atiende cualquiera que pase por allí, y no es cuestión de contarle estas cosas a quien no conoces”.

“Cuidado con Internet”

“He encontrado otra página, también de otro médico, de Madrid, que buscó información en Internet y es un desastre https://rafabravo.blog/2018/02/04/en-salud-la-informacion-necesria-debe-estar-en-la-web/ Oye, que pienso, si tienes dinero, que porqué no se hace Pepe la prueba ahora mismo y así sales de dudas”

“En cascada”

“Ya lo he pensado, pero para ser honrada tendría que comentarle lo del noruego, y si me apuras más, que ya sabes que a mí me pueden las ganas y a veces no me cuido nada…Si a él le saliera positivo ahora, ¿se lo he pegado yo? ¿o será falso positivo? ¿o me lo ha pegado él? No sé. Estoy en una tesitura que me dan ganas de morirme. A mí ya ni me toca si no hay condón de por medio y ¡ni con condón! Estoy frígida, como si se me hubieran congelado todos los bajos. Es horrible.”

Conclusión

No sabemos quién se hará la prueba que venden en la farmacia. No hay plan de investigación ni de seguimiento. Si se la hacen los “sanos preocupados” con baja prevalencia de infección por VIH, lo del 50% de falsos positivos será una cuestión de salud pública. Quizá sean más prevalentes las infecciones en las personas que se hagan la auto-prueba, pero eso estaría bien que se demostrase habiendo establecido un plan paralelo de investigación (no se trata sólo de vender, sino de producir salud, calidad de vida). Hay que tener en cuenta que no es una prueba barata lo que alejará a sectores de población con mayor probabilidad de contagio http://www.eldiario.es/sociedad/prueba-vih-sanidad_0_732126996.html

No tenemos claro si la venta libre aumenta o disminuye la salud; es algo todavía para investigar, también. Tendríamos que tener más investigación que permitiera saber si empoderar es bueno para la salud en este caso concreto. Parece imprudente actuar sin conocimiento
https://bmcinthealthhumrights.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12914-018-0146-6

Para hacernos una idea de la complejidad, se ha estudiado el uso del auto-diagnóstico del sida en África entre profesionales sanitarios y el 11% declara que se lo ha hecho, pero creen que se lo ha hecho el 41%. Es decir, que probablemente se utiliza en exceso y no se declara
http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/44510/1/9789241501033_eng.pdf

Queda mucho por saber, pero ya se vende, hay que saber cómo responder.

Juan Gérvas

Médico general jubilado, Equipo CESCA (Madrid, España). jjgervas@gmail.com; mpf1945@gmail.com; www.equipocesca.org; @JuanGrvas

4 Comentarios

  1. Rafael Bravo says:

    …y si se vende, al menos tener planificado un sistema de informacion agil, eficaz y 24/7 para solventar dudas en estos momomentos de zozobra.

    • ADR says:

      Si se informa que un test (+) por sí solo no suele ser una urgencia si no hay síntomas graves de SIDA, no es necesario un servicio 24 / 7. Para los casos graves ya están los servicios de urgencias hospitalarios. Recordar que puede haber un periodo de latencia de unos 10 años entre el contagio (infección) y la enfermedad (SIDA). Por ello, lo más frecuente es que la prueba se realice en período asintomático y de ello se deduzca un beneficio de poder dar la oportunidad de evitar el deterioro inmune al iniciar antes el tratamiento.

  2. ADR says:

    En la transmisión vertical la accesibilidad universal en toda mujer embarazada ha funcionado muy bien. Ello podría ser un buen modelo de evidencia para aplicarlo a la transmisión sexual, pues a mayor número de positivos habrá (sí o sí) mayor posibilidad y mayor probabilidad de confirmaciones, de tratamientos y de interrupciones de la transmisión comparado con lo previo (cita al centro de salud). Así ha ocurrido con las pruebas de embarazo, test de malaria en países endémicos y así acabará ocurriendo en un futuro con los test de hepatitis, tuberculosis, etc.. en farmacias en una población cada vez más informada y con menos estigmas.

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